39 - ¿A qué se de­be que los hu­ma­nos ca­mi­na­mos en 2 pa­tas y los chim­pan­cés en 4?

50 respuestas animales - - Sumario -

Las ve­lo­ci­da­des a las que cre­cen las dis­tin­tas par­tes de nues­tro cuer­po no son las mis­mas. Por ejem­plo, los ojos se

man­tie­nen ca­si del mis­mo ta­ma­ño des­de que na­ce­mos has­ta nues­tra muer­te, mien­tras que las ore­jas y la na­riz cre­cen en nues­tra adul­tez. Es­tas di­fe­ren­cias en cre­ci­mien­to se lla­man alo­me­trías y ex­pli­can tam­bién mu­chas de las di­fe­ren­cias en­tre dis­tin­tas es­pe­cies re­la­cio­na­das.

Por ejem­plo, cuan­do son be­bés, los chim­pan­cés tie­nen su es­pal­da cor­ta y sus bra­zos me­nos lar­gos y muscu­losos que cuan­do son adul­tos, a la vez que la ca­be­za es más glo­bo­sa y ubi­ca­da en el eje de la co­lum­na ver­te­bral, por lo que los chim­pan­cés be­bés ca­mi­nan con más co­mo­di­dad en dos pa­tas que en cua­tro. Al cre­cer, su es­pal­da se alar­ga y sus bra­zos y ca­be­za se ha­cen más fuer­tes y pe­sa­dos por lo que el cuer­po cae na­tu­ral­men­te ha­cia ade­lan­te y les cues­ta más vol­ver a pa­rar­se en dos pa­tas. Al mis­mo tiem­po, la mano se les ha­ce muy lar­ga lo que les po­si­bi­li­ta col­gar­se de las ra­mas y avan­zar por los ár­bo­les.

En los hu­ma­nos, las alo­me­trías son di­fe­ren­tes. Mien­tras que con­ser­va­mos la ca­be­za glo­bo­sa de los be­bés y los bra­zos no se nos agran­dan tan­to, su­fri­mos un gran alar­ga­mien­to de las pier­nas que ha­cen im­po­si­ble que nos des­pla­ce­mos con co­mo­di­dad en cua­tro pa­tas, por lo que mo­ver­nos en dos pa­tas no es pa­ra no­so­tros una op­ción, sim­ple­men­te no nos que­da otra.

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