Re­po­mo­da

Maia Berg­man, la ar­gen­ti­na que triun­fa en Lon­dres.

Clarin - Mujer - - Sumario -

Lo pri­me­ro es lo pri­me­ro. Eso vino a de­fen­der Maia Berg­man, que si bien es­tu­dió Di­se­ño de Mo­da y hoy vi­ve en Lon­dres, eli­gió Bue­nos Ai­res, a tra­vés de Ar­gen­ti­na Di­se­ña Fu­tu­ro, pa­ra mos­trar su pri­me­ra co­lec­ción. Aquí es­tán sus raí­ces y su fa­mi­lia (ella es la ma­yor de tres her­ma­nos, to­dos hi­jos de un pa­pá fa­mo­so: el ra­bino Berg­man, mi­nis­tro de Am­bien­te y Desa­rro­llo Sus­ten­ta­ble). Maia tie­ne 27 años, un es­tu­dio en Lon­dres don­de di­se­ña, es­pe­cial­men­te, ves­ti­dos de fies­ta a pe­di­do, y una ca­pa­ci­ta­ción mar­ca­da con da­tos de al­to im­pac­to. Gra­dua­da del Cen­tral Saint Mar­tins, hi­zo un mas­ter que fue pa­tro­ci­na­do por la mis­mí­si­ma Ste­lla McCart­ney. Fue tam­bién ga­na­do­ra del Vo­gue Ita­lia Ta­lents 2012 y dis­tin­gui­da por la mar­ca H&M con el De­sign Award. Y, ni bien se re­ci­bió, uno de sus pri­me­ros tra­ba­jos fue ha­cer cua­tro tra­jes bor­da­dos pa­ra El­ton John de la mano del equi­po de Ri­chard Ja­mes, uno de sus sas­tres pre­fe­ri­dos, y con lo­ca­li­za­ción en Sa­vi­le Row, la ca­lle mun­dial­men­te co­no­ci­da por sus sas­tre­rías de im­pe­ca­bles tra­jes a me­di­da. ¿Ar­mas­te to­da la co­lec­ción en Lon­dres? No, allí hi­ce al­gu­nas co­sas y otras las hi­ce acá. Tie­ne mu­cho tra­ba­jo ar­te­sa­nal. Es­ta es mi pri­me­ra co­lec­ción y apues­to al lu­jo ur­bano. En to­tal son quin­ce pren­das en cua­tro ta­lles y dos co­lo­res. Ca­si to­dos son ves­ti­dos, mi pren­da fa­vo­ri­ta, hay tam­bién al­gu­nos tops y dos cam­pe­ras bor­da­das. ¿Los bor­da­dos son tu iden­ti­dad? Cien­to por cien­to. En es­ta co­lec­ción hay mos­ta­ci­llas, len­te­jue­las y mu­cho tra­ba­jo en de­gra­dé. Pe­ro ya me es­toy ima­gi­nan­do pró­xi­mas co­lec­cio­nes con bor­da­dos so­bre te­las con tex­tu­ra, co­mo el en­ca­je. Des­de que era es­tu­dian­te sen­tía una pre­fe­ren­cia por es­te re­cur­so. ¿Lo re­la­cio­nás con al­go en es­pe­cial? Siem­pre me lla­mó la aten­ción el bor­da­do por­que no es una es­tam­pa y tie­ne vi­da pro­pia. La mos­ta­ci­lla, por ejem­plo, es un ob­je­to en sí mis­mo. Ade­más, me gus­tan las pro­pues­tas en esa es­ca­la, ver có­mo so­bre­sa­len de­ta­lles de la te­la y que se pue­dan to­car. Es co­mo tra­ba­jar con 3D en una tex­tu­ra. Uno pien­sa en bor­da­dos y qui­zá no se ima­gi­na que pue­dan ser los pro­ta­go­nis­tas de di­se­ños tan pu­ros y ne­tos co­mo los tu­yos. Es que los uso en ti­po­lo­gías sen­ci­llas. El ves­ti­do mi­ni, de ins­pi­ra­ción años 60, la si­lue­ta de lí­nea A, lo fe­me­nino. ¿Por dón­de em­pe­zás una co­lec­ción? Por lo tex­til. Pri­me­ro ima­gino el bor­da­do, des­pués el ves­ti­do. Tam­po­co soy de di­bu­jar, me de­jo lle­var por có­mo pue­den fun­cio­nar cier­tos co­lo­res o de­ter­mi­na­da for­ma, y có­mo que­da en un per­che­ro. ¿Cuán­do pen­sas­te la co­lec­ción te la ima­gi­nas­te pa­ra Lon­dres? No la pen­sé con lo­ca­ción ni con tem­po­ra­da. Pien­so ca­da pren­da co­mo al­go atem­po­ral, co­mo una jo­ya, que lo pue­de usar des­de una ado­les­cen­te has­ta una se­ño­ra. El hi­lo con­duc­tor es siem­pre una mu­jer que se sien­te se­gu­ra de sí mis­ma.

MOS­TA­CI­LLAS EN DEGRADE, LI­NEAS PU­RAS, INSPIRACION AÑOS 60 SON PAR­TE DE LA PRO­PUES­TA

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina

© PressReader. All rights reserved.