Afir­man que los pre­cios de los gra­noss pue­den se­guir ba­jan­do to­da­vía más

Lo di­jo a Cla­rín Ru­ral An­to­nio Ochoa, vi­ce de la co­rre­do­ra RJO’Brien, de Chica­go. o.

Clarin - Rural - - TAPA - Ser­gio Per­so­glia

1 Su­da­mé­ri­ca y Es­ta­dos Uni­dos, ¿tie­nen aho­ra el mis­mo pe­so en la for­ma­ción de los pre­cios de la so­ja?

Si con­si­de­ra­mos el la­do de la ofer­ta de la for­ma­ción de pre­cios, am­bos blo­ques tie­nen el mis­mo pe­so. Ade­más, úl­ti­ma­men­te se es­tán rom­pien­do las tem­po­ra­li­da­des de en­tre­ga, que ha­cían que hu­bie­ra ofer­ta de un blo­que en una épo­ca del año y de otro blo­que en una épo­ca dis­tin­ta. Aho­ra, ya no im­por­tan las fe­chas del año, por­que la co­mer­cia­li­za­ción no se con­cen­tra tan­to en la épo­ca de la co­se­cha y los ex­por­ta­do­res pue­den ven­der mer­ca­de­ría des­de cual­quier lu­gar en cual­quier épo­ca del año.

2 Y des­de el la­do de la de­man­da, ¿qué fac­to­res pe­san más en la for­ma­ción de los pre­cios?

Por un la­do, es­tán los chi­nos, con su boom de la cons­truc­ción, que se de­be a la cre­cien­te cla­se me­dia, que a su vez se ori­gi­na en la gran mi­gra­ción de la po­bla­ción del cam­po a las ciu­da­des y que im­pli­ca un enor­me cam­bio en sus die­tas, lo que ter­mi­na, al final, en la de­man­da de gra­nos. Por otro la­do, es­tán los fon­dos de in­ver­sión, que ad­mi­nis­tran el di­ne­ro de aho­rris­tas que que­rrán usar su di­ne­ro en 15 o 20 años, pa­ra lo cual los fon­dos bus­can cu­brir­se con­tra la in­fla­ción e in­vier­ten en mu­chos pro­duc­tos, en­tre ellos los gra­nos.

3 Pe­ro los fon­dos no son sim­pre un fac­tor de de­man­da.

Es cier­to. Los fon­dos per­die­ron mu­cho con la caí­da del pe­tró­leo y se die­ron cuen­ta de que no se­ría tan fá­cil cum­plir con su ob­je­ti­vo in­ver­tien­do en ma­te­rias pri­mas. Se ha­bían con­cen­tra­do en el pe­tró­leo cuan­do ha­bían per­di­do mu­cho con los gra­nos. Pe­ro na­da du­ra pa­ra siem­pre. Ellos es­ta­ban muy con­ven­ci­dos de que el cre­ci­mien­to mun­dial era im­pa­ra­ble, pe­ro va­rios fac­to­res, en­tre ellos la cri­sis que se ori­gi­nó con la caí­da del ban­co Leh­man Brot­hers, les de­mos­tró que no era así.

4 Lo que us­ted di­ce es que has­ta los más pro­fe­sio­na­les se equi­vo­can.

Sí. Los mer­ca­dos agrí­co­las nun­ca fue­ron tan ac­ce­si­bles co­mo aho­ra. La ope­ra­ción elec­tró­ni­ca de to­do los hi­zo en­trar en los al­go­rit­mos en ba­se a los cua­les mu­chos ope­ra­do­res de fon­dos to­man de­ci­sio­nes de in­ver­sión, y mu­chas pre­mi­sas de esos al­go­rit­mos te­nían que ver con el desem­pe­ño de la economía mun­dial. Cuan­do la economía se fre­nó, los fon­dos co­men­za­ron a per­der y a sa­lir de sus po­si­cio­nes. Los ope­ra­do­res tam­bién son se­res hu­ma­nos, por más in­for­ma­dos que es­tén, y to­man de­ci­sio­nes erra­das.

5 ¿Qué otro fac­tor in­ci­dió en que co­men­za­ran a ba­jar los

pre­cios de los gra­nos?

Los al­tos pre­cios co­men­za­ron a tras­la­dar­se de los pro­duc­to­res al con­su­mo, y los con­su­mi­do­res no con­va­li­da­ron el in­cre­men­to. Si subía la car­ne, op­ta­ban por el po­llo. Tie­nen op­cio­nes. Hay que te­ner en cuen­ta que no hay na­da más ba­jis­ta que un pre­cio muy ca­ro. Así, pa­sa­mos de una si­tua­ción en la cual los com­pra­do­res bus­ca­ban quien les ven­die­ra a la co­yun­tu­ra ac­tual, en la cual los ven­de­do­res (los pro­duc­to­res) bus­can quien les com­pre.

6 En­ton­ces, ¿qué pa­no­ra­ma ve ha­cia ade­lan­te pa­ra los pre­cios de los gra­nos?.

Ha­blan­do de so­ja, los pre­cios de hoy si­guen sien­do al­tos pa­ra el stock de mer­ca­de­ría que hay en el mun­do. En las úl­ti­mas cam­pa­ñas hu­bo gran­des co­se­chas en EE.UU., Ar­gen­ti­na y Brasil, y po­dría ve­nir otro año más de esas ca­rac­te­rís­ti­cas, por lo cual yo creo que es­te año y el pró­xi­mo se­rán un pe­río­do de tran­si­ción.

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¿En qué as­pec­tos?

Hoy, pa­ra un pro­duc­tor ar­gen­tino es más ba­ra­to com­prar trigo en Chica­go que pro­du­cir­lo. La ecua­ción agrí­co­la no cie­rra. En los al­qui­le­res, an­tes se pe­lea­ban por los cam­pos y aho­ra hay lu­ga­res en los que los dan ca­si gra­tis si al­guien los quie­re sem­brar. Con ba­ja de pre­cios, in­fla­ción que em­pu­ja los cos­tos y sin li­ber­tad de co­mer­cio, Ar­gen­ti­na es­tá com­pli­ca­da. Brasil ve­nía en una si­tua­ción al­go si­mi­lar, pe­ro allí se em­pe­zó a de­va­luar y eso ayu­dó un po­co. Pe­ro aquí el ne­go­cio agrí­co­la no es­ta­ba pre­pa­ra­do pa­ra épo­cas de va­cas fla­cas y aho­ra se ten­drá que ajus­tar.

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¿Eso que sig­ni­fi­ca?

Qui­zás es­te año y el que vie­ne sean dos años en los cua­les mu­chos pro­duc­to­res que­den en el ca­mino. Y no so­lo aquí. Tam­bién en Brasil. Quien sea que lle­gue al Go­bierno de la Ar­gen­ti­na, va a en­con­trar mu­chos pro­ble­mas pa­ra se­guir ex­tra­yen­do re­cur­sos del cam­po co­mo en la ac­tua­li­dad. 9 Más allá de la co­yun­tu­ra, ¿qué vi­sión tie­ne del sec­tor?

En el me­diano pla­zo, el pa­no­ra­ma es muy dis­tin­to. Es­tos años son par­te del ci­clo y ha­brá que ad­mi­nis­trar­los bien, pe­ro el ne­go­cio de la agri­cul­tu­ra no se aca­ba aho­ra. Los que lo­gren ajus­tar­se vol­ve­rán a ver años de bo­nan­za. A pe­sar de to­do, la Ar­gen­ti­na si­gue vi­va. Sin sub­si­dios, sin co­mer­cia­li­za­ción li­bre y con tan­tos pro­ble­mas, com­pi­te con los gran­des pro­vee­do­res mun­dia­les y po­ne so­ja en Chi­na en for­ma com­pe­ti­ti­va y en igual­dad de con­di­cio­nes. Eso de­mues­tra que el fu­tu­ro aquí es enor­me.

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