To­do el in­ge­nio al ser­vi­cio de la ca­li­dad nu­tri­cio­nal

Clarin - Rural - - FORRAJES CONSERVADOS -

Hay va­rias for­mas de ha­cer el si­lo de es­pi­ga de maìz con al­ta hu­me­dad (ear­la­ge, o HMEC). La más clá­si­ca es con la co­se­cha­do­ra. Lo vi por pri­me­ra vez en el Farm Pro­gress Show de 1983. Una tri­lla­do­ra con­ven­cio­nal ha­bía sus­ti­tui­do las za­ran­das tra­di­cio­na­les por unas es­pe­cia­les, con agu­je­ros gran­des, que de­ja­ban pa­sar los gra­nos y tro­zos de mar­los. Se ba­ja­ban las re­vo­lu­cio­nes del ci­lin­dro y se ajus­ta­ba el cón­ca­vo, pa­ra lo­grar rom­per los mar­los. La cha­la no se co­la­ba por los al­véo­los así que sa­lía por la co­la, jun­to con tro­zos de ta­llo y otros ma­te­ria­les.

Esa mez­cla de grano y mar­lo que­bra­do iba a una mo­le­do­ra de ro­di­llos, des­de la que se en­via­ba a un si­lo to­rre her­mé­ti­co. Ahí fer­men­ta­ba. Tam­bién se po­día man­dar a un bun­ker y pi­sar con el trac­tor.

La otra al­ter­na­ti­va es con la pi- ca­do­ra. Se cam­bia el ca­be­zal in­te­gral, co­lo­can­do un mai­ce­ro. Es de­cir, se pi­ca la es­pi­ga com­ple­ta y lue­go to­do pa­sa por el corn crac­ker (pro­ce­sa­dor de gra­nos). Otros con­tra­tis­tas di­rec­ta­men­te op­tan por cor­tar el maíz más arri­ba. En es­te ca­so, ob­tie­nen un ma­te­rial con más cha­la (lla­ma­do sna­pla­ge), in­ter­me­dio en­tre el si­lo de maíz y el HMEC. Hay ven­ta­jas de cos­tos por­que se mue­ve mu­cho me­nos ma­te­rial, tan­to en la pi­ca­da co­mo en el em­bol­sa­do o pi­sa­do.

Una cues­tión im­por­tan­te: mu­chos pro­duc­to­res te­men siem­pre que el con­tra­tis­ta lle­gue tar­de, lo que su­ce­de en tem­po­ra­das com­pli­ca­das por el cli­ma.

Qui­zá es­te­mos fren­te a es­te ca­so en la cam­pa­ña ac­tual. An­ti­ci­par la pi­ca­da im­pli­ca asu­mir una pér­di­da de al­mi­dón, el in­gre­dien­te más im­por­tan­te en la die­ta. Pa­sar de grano lechoso a pun­to ne­gro pue­de sig­ni­fi­car, con los hí­bri­dos de al­to po­ten­cial, unas cin­co to­ne­la­das de al­mi­dón por hec­tá­rea. Eso es lo que “car­ga” la es­pi­ga en ape­nas quin­ce días. Con las pi­ca­do­ras ac­tua­les, de gran po­ten­cia y ca­li­dad de pi­ca­do, en mu­cho ca­sos es pre­fe­ri­ble es­pe­rar. Y si el maíz “se pa­sa” pa­ra plan­ta en­te­ra, op­tar por el ear­la­ge.

Des­de el pun­to de vis­ta del apro­ve­cha­mien­to del mar­lo, la idea del ear­la­ge no es nue­va. La pri­me­ra for­ma de co­se­char el maíz fue en es­pi­ga, "ma­le­tean­do" y lue­go po­nién­do­lo a se­car en aque­llas tro­jas que ja­lo­na­ban la pam­pa grin­ga.

Cuan­do lle­gó la cor­ta y tri­lla, los cha­ca­re­ros exi­gían que tu­vie­ran una mar­le­ra, por­que ne­ce­si­ta­ban los mar­los pa­ra la co­ci­na eco­nó­mi­ca. Hoy, con el cos­to de la ener­gía, y las po­si­bi­li­da­des de los nue­vos desa­rro­llos, se vuel­ve a va­lo­ri­zar el mar­lo. Que mez­cla­do con el grano, es co­mo el grano...

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina

© PressReader. All rights reserved.