Tom Crui­se no ve a su hi­ja ha­ce años

La úl­ti­ma fo­to de la ni­ña y su pa­dre fue en ju­lio de 2012. ¿Ka­tie Hol­mes no lo de­ja vi­si­tar a la pe­que­ña?

Clarin - Spot - - Telones Y Pantallas -

Tom Crui­se siem­pre fue cri­ti­ca­do por for­mar par­te de la cienciología, la mis­te­rio­sa sec­ta que tam­bién in­te­gra John Tra­vol­ta.

En los Es­ta­dos Uni­dos sur­gió en la dé­ca­da del ‘50, en pleno au­ge de los pla­tos vo­la­do­res y de la Gue­rra Fría. En la Ar­gen­ti­na, se cree, co­men­zó en los ‘80. La doc­tri­na re­li­gio­sa bus­ca la fe­li­ci­dad “a tra­vés de la com­pre­sión de uno mis­mo y de los de­más co­mo se­res es­pi­ri­tua­les”, se­gún los pre­cep­tos que dan a co­no­cer en el mun­do.

Por es­tas ho­ras, a Crui­se se lo se­ña­la por al­go re­la­cio­na­do a esa pre­sun­ta sec­ta: su de­ci­sión de no ver a su hi­ja des­de ha­ce años.

Ca­da día que pa­sa, Su­ri (la hi­ja de 12 años que la es­tre­lla de ci­ne tu­vo con Ka­tie Hol­mes), es­tá más uni­da a su ma­dre y ale­ja­da del pa­dre. Es que cuan­do Ka­tie anun­ció su se­pa­ra­ción, se mu­dó jun­to a su pe­que­ña de Holly­wood a Nue­va York, des­de don­de im­pul­só su ca­rre­ra co­mo di­se­ña­do­ra y ale­jó a Su­ri de la cienciología, “una doc­tri­na ra­ra”, se­gún ella. Tan­to es así, que la ac­triz ins­cri­bió a Su­ri en un co­le­gio ca­tó­li­co.

A los po­cos me­ses de que la pa­re­ja de ac­to­res se se­pa­ra­ra, las imá­ge­nes me­diá­ti­cas de Crui­se con la pe­que­ña des­apa­re­cie­ron. La úl­ti­ma ins­tan­tá­nea de Su­ri con el ac­tor fue en ju­lio de 2012, cuan­do ella te­nía seis años.

Es­ta se­ma­na, el me­dio es­ta­dou­ni­den­se US Weekly ase­gu­ró que “el ar­tis­ta lle­va años sin ver a su hi­ja”. No se sa­be exac­ta­men­te cuán­tos, ya que el he­cho de que la úl­ti­ma fo­to pú­bli­ca fue­ra en 2012 no im­pli­ca que esa fue­ra la fe­cha en que co­men­zó el ale­ja­mien­to.

“Tom tie­ne de­re­cho a ver­la 10 días al mes, sin em­bar­go no lo ha­ce. Él ha de­ci­di­do no ver­la por­que no per­te­ne­ce la cienciología”, se lee en US Weekly.

Su­ri siem­pre fue muy co­que­ta y el cen­tro de los pa­pa­raz­zi. “Es una ver­da­de­ra in­fluen­cer de la mo­da in­fan­til des­de pe­que­ña” , ase­gu­ran los me­dios es­ta­dou­ni­den­ses.

Tho­mas Crui­se Ma­pot­her IV (su nom­bre real), na­ci­do en Si­ra­cu­sa, Nue­va York, vi­ve “de ma­ne­ra mis­te­rio­sa”, di­ce el ac­tor Si­mon Pegg, que tra­ba­jó con Tom en Mi­sión: Im­po­si­ble: El reino caí­do.

“Se ha man­te­ni­do ocu­pa­do, tra­ba­jan­do en dis­tin­tos fil­mes en los úl­ti­mos años, y vi­vien­do en ha­bi­ta­cio­nes de ho­te­les. Aun­que ha te­ni­do al­gu­nas ci­tas ro­mán­ti­cas, es­tá sol­te­ro”, sos­tie­nen en su en­torno.

El ac­tor no vi­ve en Holly­wood y ven­dió sus pro­pie­da­des en Los Án­ge­les por 39 mi­llo­nes de dó­la­res. Sin em­bar­go, ad­qui­rió un lu­jo­so de­par­ta­men­to en Clear­wa­ter, Flo­ri­da, ubi­ca­do a una cua­dra de la se­de cen­tral de la igle­sia de la cienciología. ■

Crui­se. Aho­ra vi­ve en La Flo­ri­da, cer­ca de la igle­sia de cienciología.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina

© PressReader. All rights reserved.