Pro­duc­to­ra in­fa­li­ble

ELLE (Argentina) - - TESTIMONIOS - Por Can­de­la Ve­trano

Ella es sú­per po­de­ro­sa. Mi ma­má es la ma­má del mun­do. Cual­quie­ra que la co­noz­ca por tan só­lo unos se­gun­dos en­ten­de­ría a lo que me re­fie­ro. Dul­ce, ama­ble, ri­sue­ña, exa­ge­ra­da y amo­ro­sa, to­do eso es mi ma­má. Sus al­tos ni­ve­les de amor y de in­ge­nui­dad aún me sor­pren­den. Tam­bién su enor­me ca­pa­ci­dad pa­ra ha­cer sen­tir bien a los de­más. Ella ase­gu­ra que na­ció pa­ra ser ma­má. ¡Qué de­cla­ra­ción polémica en es­tos tiem­pos! En ella eso que di­ce es real. Pe­ro tam­bién es mu­cho más que eso. Aun­que me pa­re­ce que no lo sa­be. Mi ma­má fue una gran pro­duc­to­ra de mi vi­da. Si yo de­cía “ma­má, quie­ro te­jer”, ella me com­pra­ba las agu­jas y la la­na; “ma­má, quie­ro ha­cer baile”, me lle­va­ba a un ins­ti­tu­to de baile. “Ma­má, quie­ro sa­lir en la te­le”, fui­mos al cas­ting de Agran­dady­tos. Du­ran­te los años que fui par­te del elen­co de Chi­qui­ti­tas y Ca­si An­ge­les, ella me lle­vó y me tra­jo to­dos los san­tos días. Al­go que no es me­nor, si pen­sa­mos que no­so­tros so­mos de Ban­fi­eld. Ella ha­cía la lo­cu­ra de ar­mar su jor­na­da así: pri­me­ro, me lle­va­ba a Mar­tí­nez a gra­bar; des­pués iba has­ta a Ave­lla­ne­da don­de tra­ba­ja­ba con mi pa­pá en la fá­bri­ca me­ta­lúr­gi­ca, lue­go vol­vía al nor­te a bus­car­me y re­cién entonces re­gre­sá­ba­mos a Ban­fi­eld. ¡To­dos los días! Com­par­tir tan­tas ho­ras jun­tas arri­ba del au­to nos per­mi­tió te­ner gran­des char­las. Afian­zó nues­tra re­la­ción. Nos con­vir­tió en cóm­pli­ces, de igual a igual. So­bre to­do hi­zo que pa­ra mí ella sea la per­so­na más in­con­di­cio­nal que ten­go. Sé que siem­pre pue­do con­tar con ella. Me de­ja un te­cho muy al­to de al­can­zar cuan­do yo sea ma­má. Es­pe­ro ser igual a ella…. Aun­que cuan­do era chi­ca so­lía de­cir que que­ría ser co­mo mi ma­má, que ella era lo más gran­de del mun­do. Ima­gino que es nor­mal. Aho­ra, de gran­de, sien­to que ca­da día so­mos más dis­tin­tas. Que es­ta­mos en un mo­men­to de re­co­no­cer­nos co­mo dos mu­je­res adul­tas y di­fe­ren­tes. Sin­ce­ra­men­te, por mo­men­tos es ate­rra­dor. Pe­ro, por otro la­do, sien­to que es­tá bue­ní­si­mo. Apren­de­mos una de la otra. Mi ma­má es ( y siem­pre se­rá) la per­so­na más im­por­tan­te de mi vi­da. Mi pro­tec­to­ra. La amo has­ta el cie­lo ida y vuel­ta (co­mo le di­go des­de que apren­dí a ha­blar).

Ac­triz, modelo y DJ. Si­gue en la obra Los mar­tes or­quí­deas, de jue­ves a do­min­go en el C.C. 25 de ma­yo.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina

© PressReader. All rights reserved.