2004

La Nacion - La Nación revista - - ENTREVISTA L A -

Co­mo es­tu­dian­te en la Uni­ver­si­dad de Bos­ton, don­de ya es re­por­te­ra pa­ra The Bos­ton Glo­be, ha­ce un pro­gra­ma de seis me­ses en la UBA e in­ves­ti­ga el fe­nó­meno de las fá­bri­cas re­cu­pe­ra­das

Por­que me di cuen­ta de que el se­xis­mo su­til fue, en bue­na par­te, lo que lle­vó a Trump al po­der. Es­ta­ba im­plí­ci­to en la for­ma en la que se cues­tio­na­ba cons­tan­te­men­te si Hi­llary Clin­ton – pe­ro no él– era con­fia­ble y si Hi­llary Clin­ton – pe­ro no él– es­ta­ba de­bi­da­men­te ca­li­fi­ca­da. Es­to con­cuer­da con es­tu­dios que prue­ban que las mu­je­res de­ben es­tar do­ble­men­te cua­li­fi­ca­das que sus pa­res mas­cu­li­nos pa­ra ser per­ci­bi­das co­mo igual­men­te bue­nas. Se le pe­día a ella – pe­ro no a Trump– que son­rie­ra más, se la ca­li­fi­có de chi­llo­na, lo cual nun­ca se ha­ce con los hom­bres. Y Hi­llary, co­mo tan­tas mu­je­res, te­nía que en­con­trar ese ba­lan­ce ca­si im­po­si­ble en­tre ser agra­da­ble y te­ner au­to­ri­dad. Si era cá­li­da, era dé­bil; si era fría, era man­do­na. El se­xis­mo su­til hi­zo que fue­ra fá­cil per­do­nar a Trump una ca­rre­ra lle­na de erro­res, pe­ro los erro­res de una mu­jer son más du­ra­men­te cri­ti­ca­dos y se re­cuer­dan por más tiem­po.

Ⓡ Ⓟ ¿ Y cuál fue la ma­yor sor­pre­sa des­pués de lle­gar a la po­si­ción en The New York Ti­mes de la que to­do el mun­do pa­re­ce es­tar ha­blan­do?

Yo en­tré en el dia­rio un par de se­ma­nas des­pués de que el es­cán­da­lo de Har­vey Weins­tein sa­lie­ra a la luz. Así que los pri­me­ros me­ses to­do fue su­mer­gir­nos de ca­be­za en ca­sos de aco­so se­xual. Con el ci­nis­mo tí­pi­co de pe­rio­dis­ta yo es­ta­ba aler­ta es­pe­ran­do el can­san­cio del pú­bli­co, que se abu­rrie­ran los lectores, o que al­gún ti­po de gran reac­ción ne­ga­ti­va sur­gie­ra. Y, sin em­bar­go, to­da­vía no pa­só; por el con­tra­rio, el te­ma se fue ex­pan­dien­do, con­vir­tién­do­se en un fe­nó­meno glo­bal fas­ci­nan­te.

Ⓟ ¿ Va a aca­bar la gran co­ber­tu­ra del # Metoo? Ⓡ

No creo que el im­pul­so mue­ra en el fu­tu­ro cer­cano, pe­ro creo que aho­ra la con­ver­sa­ción es­tá gi­ran­do un po­co ha­cia cuál es la so­lu­ción. ¿ Qué fue lo que hi­zo que es­to du­ra­ra tan­to? ¿ Có­mo pre­ve­nir­lo? Una de las áreas en las que quie­ro que nos me­ta­mos de lleno es el re­pen­sar lo que sig­ni­fi­ca ser hom­bre. Hay te­mas de fon­do so­bre se­xo, gé­ne­ro y po­der pa­ra in­ves­ti­gar que pue­den abrir la con­ver­sa­ción. Lo que se in­ten­tó has­ta aho­ra, cla­ra­men­te, no fun­cio­nó.

Ⓟ Igual, en The New York Ti­mes es­tán di­ver­si-

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina

© PressReader. All rights reserved.