Ser pa­dres ha­ce su­bir de pe­so a los hom­bres

In­clu­so, el es­tu­dio rea­li­za­do en Es­ta­dos Uni­dos fue más allá y afir­mó que los que no tie­nen hi­jos has­ta ba­jan 600 gra­mos.

La Nueva - - SOCIEDAD -

HAS­TA MÁS DE DOS KI­LOS Mu­chos hom­bres ad­quie­ren un sen­ti­do de res­pon­sa­bi­li­dad y de mi­sión al ser pa­dres. Y un es­tu­dio di­ce que tam­bién suben de pe­so de 1,35 a 2,25 ki­lo­gra­mos.

La in­ves­ti­ga­ción no es­tu­vo des­ti­na­da a de­mos­trar que la pa­ter­ni­dad con­lle­va un au­men­to de pe­so y plan­tea más in­te­rro­gan­tes de los que res­pon­de. Pe­ro un ex­per­to que no par­ti­ci­pó en el es­tu­dio, pe­se a ad­mi­tir las li­mi­ta­cio­nes de es­te, di­jo que la in­ves­ti­ga­ción es in­tere­san­te y que de­be­ría mo­ti­var otros es­tu­dios.

"Los mé­di­cos atien­den el au­men­to de pe­so de las ma­dres, an­tes y des­pués del em­ba­ra­zo. ¿Y los pa­dres? No es un te­ma en el que se fi­jen", afir­mó Tom Wad­den, di­rec­tor del Cen­tro de Tras­tor­nos del Pe­so y la Die­ta, en la Uni­ver­si­dad de Pennsyl­va­nia.

El au­tor cen­tral del es­tu­dio, el doc­tor Craig Garfield de la North­wes­tern Uni­ver­sity, afir­mó que so­lo po­día ha­cer con­je­tu­ras acer­ca del mo­ti­vo del au­men­to de pe­so.

"La vi­da cam­bia to­tal­men­te pa­ra los va­ro­nes que se con­vier­ten en pa­dres", afir­mó. "Pue­de que duer­man y se ejer­ci­ten me­nos y ex­pe­ri­men­ten más es­trés, fac­to­res que po­drían con­du­cir al au­men­to de pe­so", agre­gó.

No ayu­da pre­ci­sa­men­te que la se­lec­ción de ali­men­tos en el ho­gar pa­se a in­cluir más pro­duc­tos co­mo los que sur­gen de "con­fec­cio­nar ga­lle­ti­tas con cho­co­la­te pa­ra los chi­cos", co­men­tó Garfield.

Los in­ves­ti­ga­do­res se fi­ja­ron en los re­sul­ta­dos de otro es­tu­dio, que ras­treó la sa­lud de ado­les­cen­tes a lo lar­go de 2 dé­ca­das. Se con­cen­tra­ron en va­ro­nes ado­les­cen­tes y jó­ve­nes y com­pa­ra­ron los cam­bios en los 3.400 que tu­vie­ron hi­jos y en los 6.800 que no los tu­vie­ron.

Des­pués de ser pa­dre por pri­me­ra vez, un va­rón de 1,83 me­tros que vi­ve con su hi­jo au­men­ta un pro­me­dio de 2 ki­los; uno de la mis­ma es­ta­tu­ra que no vi­ve con su hi­jo sube ca­si 1,5 ki­los. Pe­ro un hom­bre de esa es­ta­tu­ra sin hi­jos ba­ja 600 gra­mos en el mis­mo pe­río­do, ha­lla­ron los in­ves­ti­ga­do­res des­pués de ha­cer ajus­tes es­ta­dís­ti­cos te­nien­do en cuen­ta la in­fluen­cia po­ten­cial de edad, ma­tri­mo­nio y otros fac­to­res.

Los mé­di­cos atien­den el au­men­to de pe­so de las ma­dres, an­tes y des­pués del em­ba­ra­zo. ¿Y los pa­dres? No es un te­ma en el que se fi­jen.

Co­men­tá es­ta cró­ni­ca en la­nue­va.com

ELNACIONAL.COM.DO

Las ra­zo­nes

pue­den ser que duer­man y se ejer­ci­ten me­nos, y que ten­gan más es­trés.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina

© PressReader. All rights reserved.