El agua avan­za so­bre las ruinas de Epe­cuén

Las aguas ya se aden­tra­ron unos 200 me­tros en lo que que­da del bal­nea­rio. Se es­ti­ma que el ni­vel po­dría au­men­tar unos 40 cen­tí­me­tros.

La Nueva - - PORTADA - Her­nán Guer­cio hguer­cio@la­nue­va.com.ar

To­da­vía le­jos de tiem­pos tris­tes, de inundaciones y pue­blos per­di­dos, Car­hué y to­do Adol­fo Al­si­na ob­ser­van hoy co­mo -len­ta­men­te- la laguna vuel­ve a en­gu­llir­se a la vi­lla bal­nea­ria Epe­cuén y las ruinas de lo que al­gu­na vez fue. Y si se tie­ne en cuen­ta que los pro­nós­ti­cos hablan de la con­ti­nui­dad de llu­vias du­ran­te los pró­xi­mos me­ses, la si­tua­ción ten­de­ría in­de­fec­ti­ble­men­te a em­peo­rar.

En tan so­lo un año, las llu­vias y los apor­tes de los arro­yos Pull y Pi­güé subie­ron la co­ta en 61 cen­tí­me­tros -94,24 a 94,85 me­tros des­de agos­to de 2016-, pro­vo­can­do que el agua hi­per­sa­li­na in­gre­se unos 200 me­tros den­tro de lo que que­da de la lo­ca­li­dad. La zo­na de las pi­le­tas, que has­ta ha­ce po­co era fá­cil­men­te ac­ce­si­ble pa­ra gran­des y chi­cos, ya es­tá de nue­vo cu­bier­ta.

El au­men­to del ni­vel del la­go no re­pre­sen­ta un real pe­li­gro pa­ra Car­hué, pe­ro sí un do­lor de ca­be­za pa­ra su sec­tor tu­rís­ti­co -tan­to pri­va­do co­mo mu­ni­ci­pal-, que ha sa­bi­do apro­ve­char la apa­ri­ción de las ruinas pa­ra dar a co­no­cer el lu­gar y ha­cer su his­to­ria fa­mo­sa en to­do el mun­do.

“Epe­cuén va su­bir 40 cen­tí­me­tros más du­ran­te la pri­ma­ve­ra, un ni­vel es­pe­ra­ble -re­co­no­ce Fa­bio Ro­bi­lot­te, miem­bro del co­mi­té de cuen­cas de las En­ca­de­na­das del Oes­te-. Nos va a en­con­trar con to­do sa­tu­ra­do, ya que el sue­lo no pue­de ab­sor­ber más y dre­na to­do hacia la laguna”.

En la actualidad, el úni­co lí­qui­do que in­gre­sa en el la­go pro­vie­ne de sus afluen­tes na­tu­ra­les: los arro­yos Pull y Pi­güé, aun­que en el ca­so de es­te úl­ti­mo so­lo lo ha­ce un cau­dal de man­te­ni­mien­to, ya que la ma­yo­ría se en­vía a la laguna del Ve­na­do. El res­to lle­ga a tra­vés de las llu­vias y de ahí na­ce el pro­ble­ma.

En los úl­ti­mos años, con­for­me el agua se iba re­ti­ran­do y de­ja­ba las ruinas al alcance de todos, el pro­me­dio de pre­ci­pi­ta­cio­nes fue en au­men­to, su­peran­do en va­rias opor­tu­ni­da­des al his­tó­ri­co de 800 mi­lí­me­tros, y al­can­zan­do los 1.000. La si­tua­ción no lle­ga­ba a ser com­pli­ca­da de­bi­do a la eva­po­trans­pi­ra­ción pro­pia del ve­rano y al es­cu­rri­mien­to hacia el sue­lo. Hoy las napas es­tán lle­nas y no acep­tan más agua.

“Nor­mal­men­te, las llu­vias se dan en­tre septiembre y oc­tu­bre, y ese au­men­to de ni­vel se pier­de du­ran­te el ve­rano;

Se­gún Ro­bi­lot­te, es­ta cre­ci­da no re­pre­sen­ta un pro­ble­ma es­truc­tu­ral pa­ra Car­hué, más allá del avan­ce del agua so­bre las ruinas de Epe­cuén.

cuan­do vuel­ve a llo­ver en oto­ño, el sis­te­ma tie­ne po­ca agua de nue­vo. En cambio, en la actualidad te­ne­mos agua acu­mu­la­da de los úl­ti­mos años y eso cam­bia la si­tua­ción”, des­ta­ca Ro­bi­lot­te.

En­ton­ces, a me­nos que ocu­rra un fenómeno to­tal­men­te di­fe­ren­te a la nor­ma­li­dad cli­ma­to­ló­gi­ca du­ran­te los pró­xi­mos me­ses en es­ta zo­na, el ni­vel de Epe­cuén va a con­ti­nuar au­men­tan­do.

“La al­tu­ra nor­mal de la laguna es co­mo es­ta­ba ha­ce dos años -NdR: se mi­die­ron 93,15 me­tros por so­bre el ni­vel del mar-. En la inun­da­ción de 1992 lle­ga­mos a te­ner 100,45 me­tros, casi 6 me­tros más que en la actualidad. Lo que te­ne­mos aho­ra es ex­clu­si­va­men­te pro­duc­to de las llu­vias de los úl­ti­mos años”, ase­gu­ra.

¿Otra ma­la noticia? En con­di­cio­nes nor­ma­les, es de­cir sin pre­ci­pi­ta­cio­nes ex­tra­or­di­na­rias, la laguna tar­da­ría cua­tro años en ba­jar los 1,7 me­tros que subió des­de 2012. Y los pro­ble­mas que es­to va a ter­mi­nar cau­san­do son más bien eco­nó­mi­cos que es­truc­tu­ra­les.

“En reali­dad, hoy no exis­te nin­gún ti­po de pe­li­gro pa­ra Car­hué, más allá del avan­ce del agua so­bre la vi­lla. La si­tua­ción es to­tal­men­te dis­tin­ta a 1985 y 1992, por­que se han realizado obras y se con­sen­suan las me­di­das de la cuen­ca. En aquel mo­men­to fue un sál­ve­se quien pue­da, pe­ro aho­ra ve­ni­mos tra­ba­jan­do des­de 2001, edu­can­do a las co­mu­ni­da­des que for­man par­te de las En­ca­de­na­das”, cuen­ta.

Ca­mino cos­te­ro

El ca­mino cos­te­ro des­de Car­hué hacia las ruinas- don­de des­de ha­ce un par de años se ha­bía ins­ta­la­do la Playa Eco­sus­ten­ta­ble y en enero se ha­bía con­se­gui­do el Ré­cord Guin­ness de can­ti­dad de gen­te flo­tan­do to­ma­dos de las ma­nos- tam­bién es­tá en pro­ble­mas: la cre­ci­da del agua ha cu­bier­to va­rios tra­mos y aho­ra es ne­ce­sa­rio vol­ver a uti­li­zar el vie­jo ca­mino que iba pa­ra­le­lo a las vías del fe­rro­ca­rril. Son 12 ki­ló­me­tros, contra los 6 que se po­dían ha­cer has­ta el mo­men­to.

Aquí el pro­ble­ma no es el ni­vel del agua, sino su al­ta con­cen­tra­ción sa­li­na, que ter­mi­na car­co­mien­do el me­tal o los plás­ti­cos de cual­quier vehícu­lo.

No pa­sar. Con la suba de la laguna, las aguas co­men­za­ron a ta­par par­tes del ca­mino cos­te­ro.

FO­TOS: AGENCIA CAR­HUÉ, AR­CHI­VO LA NUE­VA. Y GENTILEZA FA­BIO RO­BI­LOT­TE

El agua ya avan­zó unos 200 me­tros so­bre la vi­lla. Al­gu­nos lu­ga­res ya no son tan fá­cil­men­te ac­ce­si­bles co­mo an­tes.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina

© PressReader. All rights reserved.