La Po­li­cía cri­ti­ca a la Jus­ti­cia por la in­se­gu­ri­dad

El sub­je­fe de la fuer­za di­ce que hu­bo 19.900 de­te­ni­dos por de­li­tos pe­na­les en 2017. Pe­ro afir­ma que los jue­ces los sa­can “por la puer­ta gi­ra­to­ria”. Ne­gó que ha­ya una ola de­lic­ti­va.

La Voz del Interior - - Página Delantera - Juan Fe­de­ri­co jfe­de­ri­co@la­voz­de­lin­te­rior.com.ar

Las úl­ti­mas dos se­ma­nas die­ron cuen­ta de una se­gui­di­lla de vio­len­tos epi­so­dios de in­se­gu­ri­dad en Cór­do­ba que co­pa­ron la agen­da de los me­dios.

Tras lar­gos días de si­len­cio ofi­cial, fue el sub­je­fe de la Po­li­cía, Gus­ta­vo Fo­lli, quien sa­lió a dar res­pues­tas an­te el mal­hu­mor so­cial.

Su diag­nós­ti­co, que es el de la fuer­za y el del Go­bierno de Cór­do­ba, tie­ne cin­co ejes: 1) la in­se­gu­ri­dad en gran par­te es hi­ja de la ex­clu­sión so­cial; 2) la dro­ga en los ba­rrios ha­ce es­tra­gos y re­per­cu­te en el de­li­to; 3) no se ob­ser­va una ola de ca­sos, pe­ro sí que los epi­so­dios son más vio­len­tos –de la mano del con­su­mo de dro­gas–; 4) la “puer­ta gi­ra­to­ria” en la Jus­ti­cia de Cór­do­ba es una reali­dad, y 5) en los ba­rrios ce­rra­dos y coun­tries, los ro­bos y asal­tos son más res­pon­sa­bi­li­dad de las guar­dias pri­va­das que de la pre­ven­ción ofi­cial.

“No hay una ola de in­se­gu­ri­dad; lo que hay son he­chos más vio­len­tos. En 2017, no­so­tros he­mos rea­li­za­do 19.900 deten­cio­nes por de­li­tos pe­na­les. ¿Cuán­tos eran re­in­ci­den­tes? Un mon­tón. Por eso, la Jus­ti­cia tam­bién tie­ne que ha­cer­se car­go”, le di­jo Fo­lli a La Voz.

Y agre­gó que “la dro­ga es­tá ge­ne­ran­do una vio­len­cia sin con­trol”, por la que ocu­rren he­chos de es­te ti­po a cual­quier ho­ra.

La se­gui­di­lla de vio­len­tos epi­so­dios de in­se­gu­ri­dad, tan­to en la vía pú­bli­ca co­mo en ba­rrios abier­tos y ce­rra­dos de la ciu­dad de Cór­do­ba, ge­ne­ró una agen­da con­ti­nua de no­ti­cias en las úl­ti­mas dos se­ma­nas.

Tras lar­gos días de si­len­cio ofi­cial, aho­ra fue el sub­je­fe de la Po­li­cía, Gus­ta­vo Fo­lli, quien de­bió sa­lir a dar res­pues­tas an­te el mal­hu­mor so­cial que pa­re­ce ir su­bien­do ca­si en pa­ra­le­lo a la tem­pe­ra­tu­ra en es­te no­viem­bre cá­li­do, que en el or­ga­ni­gra­ma de Se­gu­ri­dad de la Pro­vin­cia pa­re­ce ser más ca­lu­ro­so aún.

El diag­nós­ti­co de Fo­lli, que es el de la fuer­za y el del Go­bierno de Cór­do­ba, se pue­de sin­te­ti­zar en los si­guien­tes ejes: la in­se­gu­ri­dad en gran par­te es hi­ja de la ex­clu­sión so­cial; la dro­ga en los ba­rrios ha­ce es­tra­gos y re­per­cu­te en el de­li­to; no se ob­ser­va una ola de ca­sos, pe­ro sí que los epi­so­dios son más vio­len­tos, de la mano del con­su­mo de dro­gas; la “puer­ta gi­ra­to­ria” en la Jus­ti­cia de Cór­do­ba es una reali­dad, y que en los ba­rrios ce­rra­dos yen­los coun­tries los ro­bos y los asal­tos son más una res­pon­sa­bi­li- dad de las guar­dias pri­va­das que de la pre­ven­ción ofi­cial.

–Una jo­ven ba­lea­da por un ce­lu­lar mien­tras es­pe­ra­ba el óm­ni­bus, el asal­to a los ti­ros en una car­ni­ce­ría de Vi­lla El Li­ber­ta­dor, un hu­mil­de ve­cino de Mon­ja Sie­rra al que ma­ta­ron por una mo­to, el hom­bre que ase­si­na­ron al la­do del Es­ta­ble­ci­mien­to Pe­ni­ten­cia­rio 9, las de­nun­cias por asal­tos vio­len­tos en ba­rrios ce­rra­dos de la zo­na sur... ¿Hay una ola de in­se­gu­ri­dad en la ciu­dad de Cór­do­ba?

–No hay una ola de in­se­gu­ri­dad, lo que hay son he­chos más vio­len­tos. En 2017, no­so­tros he­mos rea­li­za­do 19.900 deten­cio­nes por de­li­tos pe­na­les. ¿Cuán­tos eran re­in­ci­den­tes? Un mon­tón. Por eso, la Jus­ti­cia tam­bién tie­ne que ha­cer­se car­go. Si no, es una rue­da sin fin, en la que de­te­ne­mos y sa­len de nue­vo.

–Es de­cir que des­de la Po­li­cía se acu­sa que hay una “puer­ta gi­ra­to­ria” en la Jus­ti­cia de Cór­do­ba...

–No en to­dos los ca­sos, pe­ro en al­gu­nos sí es­tá. Si te­ne­mos 19.900 de­te­ni­dos y no mer­ma el de­li­to, en­ton­ces hay al­go en lo que la Jus­ti­cia ten­drá que ver qué me­ca­nis- mos to­ma. Hay per­so­nas que he­mos de­te­ni­do dos o tres ve­ces.

–¿Es­te año han de­te­ni­do a las mis­mas per­so­nas dos o tres ve­ces?

–Sí, es­te año. To­dos con an­te­ce­den­tes pe­na­les, ma­yo­res y me­no­res de edad.

–En el cri­men de Mon­ja Sie­rra, es­tán in­vo­lu­cra­dos chi­cos de cor­ta edad, de 13, 14 y 15 años, que ya ha­bían pa­sa­do por Com­ple­jo Es­pe­ran­za (el cen­tro pa­ra me­no­res de edad ju­di­cia­li­za­dos). Da la sen­sa­ción de que en el an­da­mia­je de la se­gu­ri­dad fal­ta que se in­vo­lu­cren otros sec­to­res.

–El te­ma es la dro­ga. La dro­ga es­tá ge­ne­ran­do una vio­len­cia sin con­trol, en la que te ha­cen he­chos de es­te ti­po a cual­quier ho­ra. Y eso que tra­ba­ja­mos con la FPA (Fuer­za Po­li­cial An­ti­nar­co­trá­fi­co) y con Gen­dar­me­ría, al­go que es iné­di­to, que no se ha­bía rea­li­za­do has­ta aho­ra. La dro­ga es­tá ge­ne­ran­do es­tra­gos, son chi­cos que no tie­nen con­ten­ción. Con el Ob­ser­va­to­rio del De­li­to, to­ma­mos las de­nun­cias, mar­ca­mos las zo­nas ca­lien­tes, tra­ba­ja­mos con la Po­li­cía Ba­rrial, hay 60 con­tro­les vehi­cu­la­res y 110

“LA DRO­GA ES­TÁ GE­NE­RAN­DO UNA VIO­LEN­CIA SIN CON­TROL. HAY HE­CHOS A CUAL­QUIER HO­RA”.

lu­ga­res de sa­tu­ra­ción.

–Y en los ba­rrios ce­rra­dos tam­bién hay de­nun­cias por vio­len­tos asal­tos y por dis­tin­tos ti­pos de ro­bos.

–Exis­te la ley 9.235 so­bre el Ré­gi­men de Ser­vi­cios de Pres­ta­do­res Pri­va­dos de Se­gu­ri­dad, que mar­ca quié­nes pue­den te­ner una agen­cia pri­va­da de se­gu­ri­dad y quié­nes pue­den tra­ba­jar allí. An­tes en es­tos ba­rrios se veían guar­dias con ca­nes, mo­tos, cua­tri­ci­clos, to­dos ele­men­tos que en la ma­yo­ría de los ca­sos se han ido di­lu­yen­do. In­clu­so, nos ha pa­sa­do que cuan­do va­mos a pe­dir al­gu­na fil­ma­ción, re­sul­ta que las cá­ma­ras no gra­ban.

–¿Plan­tea que no es un pro­ble­ma de la Po­li­cía?

–A no­so­tros (la Po­li­cía) no nos de­jan in­gre­sar con los mó­vi­les pa­ra pa­tru­llar sin que ha­ya un lla­ma­do o una or­den ju­di­cial. Y los ca­sos que han ocu­rri­do no son he­chos al vo­leo, sino que los de­lin­cuen­tes cuen­tan con da­tos que de al­gún la­do han sa­li­do. Ade­más de que hay gen­te que vi­ve en ba­rrios abier­tos que cree que son ce­rra­dos y no to­man las pre­cau­cio­nes mí­ni­mas.

“A NO­SO­TROS NO NOS DE­JAN IN­GRE­SAR CON LOS MÓ­VI­LES PA­RA PA­TRU­LLAR EN LOS BA­RRIOS CE­RRA­DOS”.

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