MAS­CO­TAS. Po­lli­tos en la ca­sa

Criar­los pue­de re­sul­tar una ta­rea di­ver­ti­da pa­ra los ni­ños pe­ro re­quie­ren de cui­da­dos y mu­cha de­di­ca­ción

Mia - - SUMARIO -

Al­gu­nos ni­ños sue­len re­ci­bir de re­ga­lo un po­lli­to pa­ra criar­lo en ca­sa y que jue­guen con él, pe­ro en reali­dad se tra­ta de una mas­co­ta com­ple­ja, que re­quie­re de cui­da­dos y mu­cha de­di­ca­ción pa­ra que crez­ca sa­lu­da­ble y ten­ga un buen desa­rro­llo. No só­lo se tra­ta de te­ner ga­nas de criar po­lli­tos sino que tam­bién hay que in­for­mar­se so­bre qué es lo que ne­ce­si­tan.

En tér­mi­nos de gas­tos, man­te­ner po­llos es re­la­ti­va­men­te eco­nó­mi­co com­pa­ra­do con otros ani­ma­les; sin em­bar­go, el ali­men­to es un gas­to ne­ce­sa­rio y con­ti­nuo, y las fac­tu­ras del ve­te­ri­na­rio pue­den su­mar si uno o más de tus po­llos se en­fer­man. Tam­bién ten­drás que in­ver­tir en un ga­lli­ne­ro. Los po­llos no de­man­dan mu­cho tiem­po, pe­ro ten- drás que ali­men­tar­los y dar­les agua todos los días, man­te­ner su ga­lli­ne­ro lim­pio y re­co­ger sus hue­vos 1 o 2 ve­ces al día. Si pla­neás ir­te de via­je por más de 2 días, de­be­rás bus­car una per­so­na que los cui­de.

Lo pri­me­ro que te­nés que sa­ber es que exis­ten dis­tin­tos ti­pos de po­llos, y su elec­ción de­pen­de­rá del em­pleo que se les quie­ra dar; es de­cir, si los quie­ro pa­ra que pon­gan hue­vos, por ejem­plo. Al­gu­nas de las va­rie­da­des son po­llos cobb, po­llos ross y po­llos hub­bard.

Una vez ele­gi­do el ti­po de po­lli­to que vas a criar, hay que de­ter­mi­nar la zo­na don­de los vas a ubi­car. Es­ta de­be es­tar de­sin­fec­ta­da y ten­drá que te­ner un ta­ma­ño acor­de con la can­ti­dad de po­lli­tos que quie­ras te­ner. Pue­de ha­ber 8 po­llos por me­tro cua­dra­do.

Lo se­gun­do es pre­pa­rar­les un col­chón, ya sea de ase­rrín, pa­ja o cual­quier otro ma­te­rial que ab­sor­ba la hu­me­dad y no sea tó­xi­co pa­ra las aves. Tam­bién de­bés po­ner­les agua y ase­gu­rar­te muy a me­nu­do de que es­té lim­pia.

Lo úl­ti­mo se­rá cu­brir to­da el área des­ti­na­da a los po­lli­tos pa­ra res­guar­dar­los de cli­mas ex­tre­mos y co­rrien­tes de ai­re y pa­ra que la tem­pe­ra­tu­ra siem­pre sea más o me­nos la mis­ma.

Se­gún va­yan cre­cien­do, de­ja­los ir sa­lien­do del co­rral pa­ra que se va­yan fa­mi­lia­ri­zan­do con el ex­te­rior.

Aunque el ali­men­to es­tán­dar pa­ra los po­llos es la ave­na, ali­men­ta­los con va­rie­dad de co­mi­da; por ejem­plo, maíz mo­li­do. Tam­bién les gus­ta la salsa de man­za­na y las mi­ga­jas del pan.

Te acon­se­ja­mos que pon­gas, ade­más, una lám­pa­ra, nor­mal­men­te de unos 250 va­tios, pa­ra dar­les ca­lor. Ob­ser­vá si los po­lli­tos se si­túan de­ba­jo de ella. Si es­to pa­sa­ra, sig­ni­fi­ca­ría que tie­nen frío y ten­drías que po­ner una lám­pa­ra de ma­yor voltaje.

Es­tas son no­cio­nes bá­si­cas que te per­mi­ti­rán po­der criar a los po­lli­tos fá­cil­men­te y en tu pro­pio jar­dín. Te re­sul­ta­rá muy sen­ci­llo y le da­rás una ale­gría a tus hi­jos.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina

© PressReader. All rights reserved.