EDI­TO­RIAL

Mia - - SUMARIO - Marcela Ta­rrio Por

Ca­da vez fal­ta me­nos pa­ra la pri­ma­ve­ra y nues­tro cuer­po NO lo sa­be... Y no, im­po­si­ble que lo se­pa por­que no es ton­to y sa­be que si se en­te­ra, se va a te­ner que em­pe­zar a preo­cu­par: Po­ner­se a die­ta pa­ra sa­car­se de en­ci­ma los ki­los que el frío le de­jó, em­pe­zar a to­mar aun­que sea 10 mi­nu­tos dia­rios de sol pa­ra no es­tar más pá­li­do que el de Drá­cu­la, y, ¡va de retro, Sa­ta­nás!, em­pe­zar a ha­cer el re­cam­bio de ro­pa en el pla­car, ta­rea que más allá de la be­lla fi­na­li­dad que tie­ne, no de­ja de ser un in­cor­dio. Al me­nos pa­ra mí...

Más allá del chis­te, por­que en reali­dad ya to­das sen­ti­mos en cuer­po y el al­ma que la be­lla es­ta­ción de las flo­res se acer­ca, lo del pla­car no es bro­ma. Yo mu­chas ve­ces, cuan­do em­pie­zo con el te­mi­ta de guar­dar lo de in­vierno y po­ner a mano lo de ve­rano, sue­ño con te­ner un ar­ma­rio de dos cua­dras de lar­go, mí­ni­mo, pa­ra po­der te­ner to­do allí, to­do el tiem­po. De­tes­to sa­car, guar­dar y po­ner, pe­ro hay que ha­cer­lo, por nues­tra co­mo­di­dad, por el bien de la ro­pa y por­que no so­mos ni las Kar­das­hian ni mul­ti­mi­llo­na­rias, y se­gu­ra­men­te en nues­tros guar­da­rro­pas, por es­pa­cio y ca­pa­ci­dad, con una es­ta­cion bas­ta, y a ve­ces, em­pu­jan­do...

Sí, ya sé que mu­chas de­ben te­ner un pla­car so­ña­do en una ha­bi­ta­ción enor­me y has­ta un ves­ti­dor, si que­rés, pe­ro no es mi ca­so, y co­mo es­ta es mi pá­gi­na y suelo co­men­tar en la ma­yo­ría de los ca­sos te­mi­tas y vi­ci­si­tu­des per­so­na­les, yo tengo uno sen­ci­lli­to y les ju­ro que si agre­go al­go más, se de­rrum­ba. Pe­ro bueno, que­ri­das mu­je­res, de­vo­tas y ado­ra­tri­cies de la divina MÍA, re­ce­mos pa­ra que una vez que ha­ya­mos guar­da­do to­do lo de in­vierno, no se ven­ga una de esas olas po­la­res fue­ra de tiem­po y lu­gar, una po­bre "out­si­der", y nos obli­gue a sa­lir co­rrien­do a abrir las bol­sas, bol­sos o va­li­jas don­de pu­si­mos a dor­mir nues­tros ta­pa­dos de pa­ño, cam­pe­ras y sué­te­res. Y ro­gue­mos a Saint Lau­rent (per­dón pe­ro es lo más pa­re­ci­do a un nom­bre de San­to de la mo­da) pa­ra que el buen cli­ma se ins­ta­le de­fi­ni­ti­va­men­te has­ta que Don oto­ño re­gre­se, allá le­jos, el pró­xi­mo 21 de mar­zo de 2019. Al me­nos yo, una vez que guar­do los abri­gos, no los vuel­vo a sa­car, así que si no hay suer­te con la pri­ma­ve­ra, me ve­rán lle­gar, muer­ta de frío y tem­blan­do, con to­da las ten­den­cias en­ci­ma, pe­ro re­tro­ce­der nun­ca, ren­dir­se, ja­más.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Argentina

© PressReader. All rights reserved.