Al­ber­to Ri­nal­di­ni y una coope­ra­ti­va lle­na de mo­to­res.

Des­de ha­ce 40 años, es­te em­pre­sa­rio for­ma par­te de la coope­ra­ti­va Crac, una en­ti­dad lí­der en el sec­tor rec­ti­fi­ca­dor, que no de­jó de cre­cer y que mar­ca el rit­mo de la ac­ti­vi­dad eco­nó­mi­ca ge­ne­ral.

Negocios - - PÁGINA DELANTERA - Pau­la Mar­tí­nez pmar­ti­nez@la­voz­de­lin­te­rior.com.ar

Co­mo par­te de una fa­mi­lia tra­di­cio­nal de rec­ti­fi­ca­do­res, Al­ber­to Ri­nal­di­ni con otros cua­tro em­pre­sa­rios fue de­sig­na­do por la Cá­ma­ra de Rec­ti­fi­ca­do­res de Cór­do­ba pa­ra ar­mar una coope­ra­ti­va de pro­vi­sión de re­pues­tos. Des­de ese pun­ta­pié ini­cial, ha­ce cua­tro dé­ca­das, la Coope­ra­ti­va Coope­ra­ti­va de Pro­vi­sión de Rec­ti­fi­ca­do­res Au­to­mo­to­res de Cór­do­ba (Crac) no pa­ró de cre­cer.

“En esa épo­ca, co­men­za­ba la com­pe­ten­cia de los rec­ti­fi­ca­do­res chi­cos. Ade­más, pa­ra em­pre­sas co­mo la nues­tra, Ram­cor, el ne­go­cio de mi pa­dre con la fa­mi­lia Val­ver­de, que era rec­ti­fi­ca­do­ra y tam­bién ven­día, el ca­pi­tal de tra­ba­jo en re­pues­tos era muy gran­de y nos qui­ta­ba di­ne­ro pa­ra equi­par­nos con tec­no­lo­gía y ma­qui­na­ria en el ta­ller”, cuen­ta el em­pre­sa­rio so­bre los mo­ti­vos que ini­cia­ron la coope­ra­ti­va Crac.

–¿Có­mo fue la ex­pe­rien­cia de for­mar esa en­ti­dad?

–To­ma­mos un mo­de­lo si­mi­lar de Men­do­za. Con Blas Sta­bio, Juan Fe­rret­ti, Al­ber­to Ca­rri­llo y Ho­ra­cio Bor­nan­ci­ni sa­li­mos a re­co­rrer la pro­vin­cia y jun­ta­mos 54 em­pre­sas. Nos co­no­cía­mos a tra­vés de la cá­ma­ra y, a ve­ces, la re­la­ción no era tan bue­na, por­que mu­chos eran com­pe­ti­do­res. Pe­ro se lo­gró tra­ba­jar so­bre los de­no­mi­na­do­res co­mu­nes y de­jar los te­mas con­flic­ti­vos.

–¿Por eso sur­gió la idea de jun­tar­se pa­ra ha­cer com­pras?

–La idea era bus­car me­jo­res pre­cios. Éra­mos fir­mas me­dia­nas y gran­des, mu­chas co­mo no­so­tros, dis­tri­bui­do­res de re­pues­tos. Eso nos per­mi­tió ne­go­ciar pre­cios y ase­gu­rar a los so­cios que no iban a pa­gar un va­lor ma­yor al de ese mo­men­to.

–¿Qué ti­po de em­pre­sas tie­ne el sec­tor de rectificación?

–Hay em­pre­sas que tie­nen ven­ta de re­pues­to y ta­ller, y otras que com­pran só­lo pa­ra los mo­to­res que es­tán re­pa­ran­do. Aho­ra, ya no hay dis­tri­bui­do­res por­que el ca­pi­tal de tra­ba­jo lo tie­ne la coope­ra­ti­va. Acá el so­cio ac­ce­de a un stock de 120 mi­llo­nes de pe­sos en re­pues­tos, re­du­ce el cos­to de in­ter­me­dia­ción y tra­ta con un só­lo pro­vee­dor.

–¿Cuán­do co­men­zó a fun­cio­nar la coope­ra­ti­va?

–Crac se for­mó en di­ciem­bre de 1978 y em­pe­zó a fun­cio­nar en abril de 1979, con cua­tro pro­duc­tos que eran con los que te­nía­mos más con­flic­to en ese mo­men­to. Al año, el lo­cal ini­cial de 200 me­tros cua­dra­dos nos que­dó chi­co y nos tu­vi- mos que tras­la­dar a otro de 600. –Un cre­ci­mien­to rá­pi­do. –Ahí fun­cio­na­mos has­ta 1990. En 1989 com­pra­mos el pri­mer lo­cal en Ro­drí­guez Peña 480. Y, en ma­yo del año pa­sa­do, nos mu­da­mos a es­te nue­vo de­pó­si­to, de cin­co mil me­tros cua­dra­dos cu­bier­tos, en la co­lec­to­ra de la Cir­cun­va­la­ción.

–¿De esos cua­tro pro­duc­tos ini­cia­les, cuán­tos tie­nen aho­ra?

–Ma­ne­ja­mos un stock de más de 30 mil ítems y más de 300 mil ar­tícu­los, ro­ta­mos unos 100 mil por mes, o 1,2 mi­llo­nes al año. Se fue­ron ane­xan­do pro­duc­tos has­ta que com­ple­ta­mos to­da la lí­nea de mo­to­res y es­ta­mos ofre­cien­do otros com­ple­men­ta­rios, co­mo ro­pa de tra­ba­jo o ele­men­tos de se­gu­ri­dad.

–Hoy ya es­tán en ca­si to­do el país.

–En 1997, por un pro­ble­ma co­mer­cial, por­que Cór­do­ba era muy re­du­ci­do, abri­mos al res­to del país y hoy ya te­ne­mos 124 so­cios de 19 pro­vin­cias. El sis­te­ma es­tá abier­to pa­ra cual­quier em­pre­sa del ru­bro.

–¿Y us­ted si­gue en la em­pre­sa fa­mi­liar?

–¡Sí! A la coope­ra­ti­va ven­go a las 6 de la tar­de. En Ram­cor es­tá ya la se­gun­da ge­ne­ra­ción y aho­ra es­ta­mos tra­tan­do de in­cor­po­rar a la ter­ce­ra de las dos fa­mi­lias.

Ter­mó­me­tro –En es­tos 40 años, el país pa­só por mu­cho. ¿Có­mo le fue a Crac?

–Siem­pre an­du­vo bien, sin di­fi­cul­tad de cre­ci­mien­to pe­se a que hu­bo mo­men­tos me­jo­res y peo­res. Tie­ne ob­je­ti­vos muy cla­ros de ir ex­pan­dién­do­se. To­do lo que hi­ci­mos fue sin sa­cri­fi­car ca­pi­tal de tra­ba­jo, que es el ac­ti­vo prin­ci­pal de la coope­ra­ti­va. La cons­truc­ción la hi­ci­mos con cré­di­tos de in­ver­sión pro­duc­ti­va, que ya can­ce­la­mos.

–¿Si­guen cre­cien­do to­dos los años?

–El sec­tor tu­vo el ma­yor vo­lu­men de ope­ra­cio­nes en ar­tícu­los en 2007. Des­pués, hu­bo una caí­da con el con­flic­to del cam­po: en 2008 y 2009, el con­flic­to in­ter­na­cio­nal. Des­de en­ton­ces, se ame­se­tó un 25 por cien­to aba­jo y ahí que­dó, aun­que con dis­tin­ta com­po­si­ción de ar­tícu­los. Hoy se mue­ve más la

CON LA CAÍ­DA DE LA CO­SE­CHA AGRÍ­CO­LA, LOS MÁS OP­TI­MIS­TAS CAL­CU­LAN 450 MIL VIA­JES ME­NOS DE CA­MIO­NES. CON EL PRO­ME­DIO DE USO DE UN PAR­TI­CU­LAR, EL AU­TO TIE­NE EN­TRE OCHO Y 10 AÑO SPARA EN­TRAR A UNA RECTIFICACIÓN.

lí­nea pe­sa­da que la li­via­na. –¿Qué ac­ti­vi­da­des atien­de el sec­tor?

–De to­do. Hoy es­tá más re­que­ri­do el mo­tor de uso co­mer­cial que el par­ti­cu­lar, des­de ta­xi y de­li­very has­ta ca­mio­nes de carga, co­lec­ti­vos, em­pre­sas cons­truc­to­ras, cam­po. Des­de mo­to­res de autos pe­que­ños a má­qui­nas via­les o agrí­co­las. Nues­tros clien­tes son me­cá­ni­cos, em­pre­sas o re­par­ti­cio­nes pú­bli­cas.

–Con el au­men­to de los ce­ro ki­ló­me­tros, ¿se si­guen re­pa­ran­do mo­to­res?

–Sí, se re­pa­ran autos y vehícu­los de to­do ti­po. Con el pro­me­dio de uso de un par­ti­cu­lar, el au­to tie­ne en­tre ocho y 10 años de an­ti­güe­dad pa­ra en­trar a una rectificación. El par­que au­to­mo­tor cre­ció, pe­ro ca­si el 40 por cien­to hoy tie­ne más de 10 años. Só­lo sie­te mi­llo­nes de los 13 mi­llo­nes son de los úl­ti­mos años. –¿Y las má­qui­nas?

–En con­di­cio­nes nor­ma­les, los mo­to­res de­be­ría du­rar cin­co mil o seis mil ho­ras. –¿Có­mo es­tá la ac­ti­vi­dad del sec­tor es­te año?

–Vie­ne sos­te­ni­da por la obra pú­bli­ca y el ries­go es que se pa­re. El año pa­sa­do, ade­más, es­ta­ba el cam­po; en cam­bio, es­te año la se­quía fue muy fuer­te. En la caí­da de la co­se­cha, los más op­ti­mis­tas cal­cu­lan 450 mil via­jes me­nos de ca­mio­nes, y los más pe­si­mis­tas, ha­blan de has­ta 700 mil me­nos. Son mo­to­res que no an­dan y no se gas­tan. –¿Pa­ra us­te­des el cam­po es un ru­bro im­por­tan­te?

–Sí, so­bre to­do en zo­nas don­de hay so­cios de­di­ca­dos a eso. Hay una ga­ma de ru­bros: gra­nos, té, yer­ba, ma­de­ra, ganadería. Los so­cios es­tán muy di­ver­si­fi­ca­dos; a ve­ces se cae un sec­tor, pe­ro se man­tie­ne otro. –¿Y la obra pú­bli­ca?

–Por aho­ra, si­gue has­ta que no se cor­te la ca­de­na de pa­gos, que se­ría lo más preo­cu­pan­te. Pe­ro la caí­da del cam­po no se com­pen­sa, por­que en es­te mo­men­to no se ve na­da a fa­vor, has­ta que no em­pie­ce la nue­va co­se­cha de tri­go y la siem­bra de la so­ja. En la ac­ti­vi­dad, en ge­ne­ral, hay un de­te­rio­ro del po­der ad­qui­si­ti­vo de la gen­te y eso pro­du­ce me­nos mo­vi­li­dad. –Us­te­des son un gran ter­mó­me­tro de la ac­ti­vi­dad.

–Sí, por­que si fun­cio­na bien la eco­no­mía, hay más trans­por­te, más via­jes. To­do lo que se mue­ve en es­te país es con un mo­tor. Aun­que el sec­tor se mo­di­fi­có mu­cho. –En 40 años, los mo­to­res cam­bia­ron.

–Cla­ro, y los so­cios hi­cie­ron mu­cha in­ver­sión en ma­qui­na­ria. Hu­bo un cam­bio tec­no­ló­gi­co en los ta­lle­res que arran­có a me­dia­dos de los ’90. Cam­bió la tipología de los mo­to­res y tu­vi­mos que cam­biar a una ma­qui­na­ria más pre­ci­sa. En 1978, era una ac­ti­vi­dad muy ar­te­sa­nal y hoy pa­só a ser una ac­ti­vi­dad in­dus­trial. –Y ese cam­bio si­gue, su­pon­go.

–Vi­ve cam­bian­do. Hoy los mo­to­res son más chi­cos, con más po­ten­cia, se me­jo­ra­ron los sis­te­mas de con­trol en el di­se­ño y se ob­tie­nen más re­sul­ta­dos. Y va­mos a te­ner que con­vi­vir y com­pe­tir con­tra el au­to eléc­tri­co.

–Ese es otro de­sa­fío. ¿Tam­bién van a re­pa­rar esos mo­to­res?

–Es lo que se vie­ne. Se ve­rá si den­tro del es­que­ma de ne­go­cios, nues­tros so­cios to­man al­go del au­to eléc­tri­co que ne­ce­si­te re­em­pla­zo. Es un mo­tor to­tal­men­te dis­tin­to. Fal­tan años, pe­ro nues­tra in­ver­sión en la coope­ra­ti­va es una pro­yec­ción de mu­cho tiem­po y te­ne­mos que ir cam­bian­do pa­ra aco­mo­dar­nos.

Pla­nes y cos­tos –¿Qué pla­nes tie­ne la coope­ra­ti­va pa­ra los pró­xi­mos años?

–Se­guir in­cor­po­ran­do pro­duc­tos y traer nue­vos ele­men­tos que com­ple­ten la ga­ma pa­ra que el so­cio pue­da ven­der. Y con­ti­nuar su­man­do so­cios. Des­de que abri­mos el nue­vo edi­fi­cio has­ta hoy, hay ocho más. Hay pa­ra cre­cer, por­que en el país hay más de 1.500 rec­ti­fi­ca­do­res.

–Ima­gino que tra­ba­jan con pro­vee­do­res na­cio­na­les y del ex­te­rior. ¿Có­mo es­tán los cos­tos con la suba del dó­lar?

–Han subido mu­chí­si­mo. No­so­tros te­ne­mos un ín­di­ce de in­fla­ción Crac, de acuer­do a lo que nos au­men­tan los pro­duc­tos y el im­pac­to en la ven­ta. Del 1 de enero al 31 de ju­lio, nos da el 36 por cien­to (de in­cre­men­to), en lí­nea con la in­fla­ción ma­yo­ris­ta. –¿Pue­den tras­la­dar to­do ese au­men­to en los ta­lle­res?

–La coope­ra­ti­va sí lo tras­la­da al so­cio, pe­ro es di­fí­cil pa­sar­lo al tra­ba­jo una vez que se pre­su­pues­ta. La coope­ra­ti­va no es for­ma­do­ra de pre­cios de los pro­duc­tos, pe­ro sí fun­cio­na co­mo re­gu­la­dor de pre­cios en el mer­ca­do fren­te a nues­tros com­pe­ti­do­res, por­que nues­tro cos­to ope­ra­ti­vo es muy ba­jo.

(FO­TOS: JAVIER FE­RREY­RA)

Cam­bio tec­no­ló­gi­co. “Arran­có a me­dia­dos de los ’90. Y aho­ra va­mos a te­ner que con­vi­vir y com­pe­tir con el au­to eléc­tri­co”.

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