El re­tícu­lo Mil-Dot.

Na­ci­do para ser uti­li­za­do por fran­co­ti­ra­do­res, hoy el Mil-Dot ha sido adop­ta­do por dis­ci­pli­nas de­por­ti­vas que apro­ve­chan las ven­ta­jas que brin­da.

Weekend - - CONTENIDO - Por Pa­blo Crespo.

Na­ci­do para ser uti­li­za­do por fran­co­ti­ra­do­res, hoy el Mil-Dot ha sido adop­ta­do por dis­ci­pli­nas de­por­ti­vas que apro­ve­chan las ven­ta­jas que brin­da su uti­li­za­ción en una mi­ra te­les­có­pi­ca.

El re­tícu­lo de­no­mi­na­do Mi­lDot na­ce en los años ‘70 como una he­rra­mien­ta para ti­ra­do­res mi­li­ta­res, ya que fa­ci­li­ta­ba una es­ti­ma­ción de la dis­tan­cia en fun­ción de la in­for­ma­ción que se ob­ser­va­ba en su vi­sor. Es­ta re­tí­cu­la ha sido una de las más uti­li­za­das por la ma­yor parte de los ti­ra­do­res de éli­te del mundo, tanto en el te­rreno mi­li­tar como en el po­li­cial.

El auge que han co­bra­do dis­ci­pli­nas en las que se dis­pa­ra so­bre blan­cos co­lo­ca­dos a dis­tan­cias ex­tre­mas, para lo que es necesario te­ner en cuenta va­rios pa­rá­me­tros –en­tre ellos la dis­tan­cia al blan­co–, ha po­pu­la­ri­za­do es­te tipo de re­tícu­lo en mi­ras de uso de­por­ti­vo.

Tam­bién es em­plea­do fre­cuen­te­men­te en ar­mas neu­má­ti­cas para la prác­ti­ca de field tar­get, don­de se dis­pa­ra a blan­cos em­pla­za­dos a dis­tan­cias va­ria­bles.

Su em­pleo

El principio de su uti­li­za­ción lo en­con­tra­mos en una se­rie de pun­tos que se lo­ca­li­zan en las lí­neas del re­tícu­lo y que es­tán se­pa­ra­dos a una dis­tan­cia me­di­da en mi­li­ra­dia­nes. De allí pro­vie­ne su nom­bre Mil, abre­via­tu­ra de mi­li­ra­dians, y Dot, que en in­glés significa pun­tos.

Bá­si­ca­men­te, el nú­me­ro de pun­tos de re­fe­ren­cia sue­le ser de cin­co por en­ci­ma del cen­tro, cin­co por de­ba­jo del mis­mo e igual can­ti­dad para iz­quier­da y de­re­cha, lo que pro­por­cio­na un ran­go de me­di­ción de diez mi­li­ra­dia­nes en to­tal de arri­ba a aba­jo y diez mi­li­ra­dia­nes de iz­quier­da a de­re­cha, tam­bién en to­tal.

El re­tícu­lo Mil-Dot más uti­li­za­do en el ám­bi­to del ti­ro de­por­ti­vo es el tipo US Army, de pun­tos re­don­dos, ya que en el te­rreno es de más fá­cil lec­tu­ra. Para ha­cer el cálcu­lo de la dis­tan­cia en­tre ti­ra­dor y blan­co es ne­ce­sa r io es­ti­ma r lo más apro­xi­ma­do el ta­ma­ño de es­te úl­ti­mo. Su­pon­ga­mos que es­ta­mos dis­pa­ran­do so­bre un blan­co que sa­be­mos o cal­cu­la­mos que tie­ne un me­tro de al­tu­ra. Ob­ser­van­do por nues­tra mi­ra vemos cuán­tos dots (pun­tos) del re­tícu­lo ocu­pa. La al­tu­ra de ese blan­co la mul­ti­pli­ca­mos por mil, y lo di­vi­di­mos por la can­ti­dad de pun­tos que ocu­pa de la re­tí­cu­la. De esa for­ma ob­ten­dre­mos la dis­tan­cia a la que se encuentra nues­tro ob­je­ti­vo.

Pa­re­ce sencillo, pe­ro requiere ge­ne­ral­men­te de una cal­cu­la­do­ra y de una es­ti­ma­ción del ta­ma­ño de blan­co y de los dots que ocu­pa lo más exac­ta po­si­ble si que­re­mos te­ner éxi­to.

Otro fac­tor a te­ner en cuenta es que al se­lec­cio­nar nues­tra mi­ra nos in­cli­ne­mos por una que ten­ga el re­tícu­lo en el pri­mer plano fo­cal. Es­to que para mu­chos usua­rios es un in­con­ve­nien­te en las mi­ras va­ria­bles con re­tícu­lo ca­za­dor (1o 4), ya que las lí­neas se agran­dan pro­por-

cio­nal­men­te a los au­men­tos que co­lo­que­mos, en las que po­seen re­tícu­lo Mil-Dot es una ven­ta­ja. De no acre­cen­tar­se el re­tícu­lo pro­por­cio­nal­men­te a los au­men­tos que co­lo­que­mos en nues­tra mi­ra, los pun­tos no guar­da­rán una re­la­ción equi­va­len­te con el ta­ma­ño del blan­co, lo que nos lle­va­rá a un error en el cálcu­lo (ver ima­gen).

Mi­li­ra­dia­nes

Tam­bién es con­ve­nien­te que nues­tro vi­sor ten­ga sus to­rre­tas en mi­li­ra­dia­nes, ya que la co­rrec­ción es mu­cho más com­pren­si­ble te­nien­do en cuenta nuest ro sist ema mét r ico. Si sa­be­mos que ca­da cli ck son 0,10 mi­li­ra­dia­nes, te­ne­mos que equi­va­len a una co­rrec­ción de 1 cen­tí­me­tro a 100 me­tros, 2 a 200 me­tros y 10 a 1000 me­tros.

En aque­llas ac­ti­vi­da­des que por su na­tu­ra­le­za di­fi­cul­tan la co­rrec­ción me­dian­te las to­rre­tas, para ade­cuar el cen­tro del re­tícu­lo a la dis­tan­cia que va­mos a dis­pa­rar –tal como la ca­za ma­yor en muchas si­tua­cio­nes–, co­no­cien­do la caí­da del pro­yec­til po­dre­mos uti­li­zar los pun­tos para apun­tar con al­guno de ellos, en lu­gar del cen­tro de la cruz.

Como mu­chos otros desa­rro­llos na­ci­dos para ac­ti­vi­da­des tác­ti­co/mi­li­ta­res, el Mil-Dot ha sido adop­ta­do para di­ver­sas dis­ci­pli­nas de­por­ti­vas.

Tam­bién en la ca­za ma­yor el Mil-Dot ofre­ce ven­ta­jas, so­bre todo en los dis­pa­ros a lar­ga dis­tan­cia.

El ti­ro a gran­des dis­tan­cias, dis­ci­pli­na de­por­ti­va de­no­mi­na­da long ran­ge, apro­ve­cha al má­xi­mo las po­si­bi­li­da­des de es­te tipo de re­tícu­lo.

El re­tícu­lo en el pri­mer plano fo­cal va­ría con los au­men­tos de la mi­ra, man­te­nien­do así su re­la­ción en­tre los Mil-Dot y el ta­ma­ño del blan­co, fa­ci­li­tan­do de esa ma­ne­ra los cálcu­los.

Arri­ba: clá­si­ca mi­ra te­les­có­pi­ca con to­rre­ta tác­ti­ca, que per­mi­te rea­li­zar co­rrec­cio­nes an­tes del dis­pa­ro. Izq.: un sis­te­ma que adap­ta parte del Mi­lDot es el uti­li­za­do por Ni­kon para sus mi­ras de­por­ti­vas, de­no­mi­na­do Re­tícu­lo BDC (Bu­llet Drop Com­pen­sa­ting).

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