“HAY QUE APREN­DER A MI­RAR POR EN­CI­MA DE LA ETI­QUE­TA...

Y NO EN­CA­SI­LLAR A LOS NI­ÑOS EN EL AU­TIS­MO O EL SÍN­DRO­ME DE DOWN...”

El Deber - Extra (Bolivia) - - PERSONAJE -

Lue­go, po­co des­pués del na­ci­mien­to de su hi­ja, pu­bli­có su se­gun­do li­bro, Ayelén, la ale­gría de

mi vi­da, con lo que co­mien­za la ca­rre­ra pro­fe­sio­nal de Elia­na.

Siem­pre ha tra­ba­ja­do en agencias fe­de­ra­les. Co­men­zó co­mo vo­lun­ta­ria y lue­go fue ga­nán­do­se un es­pa­cio. Ac­tual­men­te es di­rec­to­ra de la Red de Edu­ca­ción de Pa­dres, que es el pro­gra­ma del De­par­ta­men­to de Edu­ca­ción pa­ra 10 con­da­dos en la Flo­ri­da. Su la­bor es­pe­cí­fi­ca es en­se­ñar a las fa­mi­lias a lu­char por los de­re­chos de sus hi­jos, de ce­ro a 26 años, con al­gu­na con­di­ción es­pe­cial y lue­go tra­ba­ja di­rec­ta­men­te con ellos pa­ra en­se­ñar­les a au­to­de­fen­der­se y a desem­pe­ñar­se de ma­ne­ra in­de­pen­dien­te.

Su fun­ción co­mo es­cri­to­ra y bloguera le va­lió va­rios re­co­no­ci­mien­tos. El pro­gra­ma Ca­da día con Ma­ría An­to­nie­ta Co­llins, la eli­gió co­mo ma­dre triun­fa­do­ra pa­ra Te­le­mun­do. En el 2009, Al ro­jo vi­vo con Ma­ría Ce­les­te Arra­rás, la no­mi­nó co­mo ma­dre ejem­plar y el pro­gra­ma Vi­va la fa­mi­lia

de to­do be­bé, con Ara­cely Arám­bu­la y Jean­net­te Ka­plun, le en­tre­ga­ron un re­co­no­ci­mien­to a su fa­mi­lia por su la­bor de edu­ca­ción y mo­ti­va­ción a los pa­dres de ni­ños es­pe­cia­les his­pa­nos.

Ade­más, en 2012 la Casa Blan­ca la re­co­no­ció co­mo una de las 40 Top La­ti­na Blog­gers de USA, en 2013 fue no­mi­na­da co­mo Ma­dre más ins­pi­ra­do­ra de los Es­ta­dos Uni­dos por Ca­fe Moms, en 2016 es­tu­vo en­tre las Top 6 Na­rra­do­ras de His­to­rias, pre­mio otor­ga­do por You­tu­be, y en 2017 es­tá en­tre las Top 6 de Mu­je­res más in­flu­yen­tes del su­r­oes­te de La Flo­ri­da Ce­le­bran­do la Di­ver­si­dad. Ade­más ca­de­nas co­mo CNN, Te­le­mun­do, Uni­vi­sión y Az­te­ca Amé­ri­ca han com­par­ti­do su his­to­ria. Y to­có la se­pa­ra­ción Ha­ce dos años que Elia­na es­tá ofi­cial­men­te di­vor­cia­da del pa­dre de sus hi­jos; sin em­bar­go, la re­la­ción de él con Emir y Ayelén es bas­tan­te cer­ca­na. Cuen­ta que siem­pre es­tá pen­dien­te de los ni­ños, con quie­nes tie­ne una ex­ce­len­te re­la­ción. Es un papá pre­sen­te y aten­to a sus ne­ce­si­da­des.

“Mu­cha gen­te asu­me que mi fra­ca­so ma­tri­mo­nial es el re­sul­ta­do de la lle­ga­da de dos hi­jos con sín­dro­me de Down, que re­quie­ren más atención de lo nor­mal. No es así. Son cir­cuns­tan­cias de la vi­da. Man­te­ner una pa­re­ja es ta­rea de dos y cuan­do el amor se aca­ba, no se pue­de ha­cer na­da”, afir­ma.

Aún no sa­be si vol­ve­rá a te­ner otra pa­re­ja, por­que en­tre el cui­da­do de sus hi­jos y su tra­ba­jo, no le que­da tiem­po. Por aho­ra la prio­ri­dad son Emir y Ayelén. Rom­per pre­jui­cios El me­jor con­se­jo que pue­de dar­le, no so­lo a los pa­dres que tie­nen hi­jos con una con­di­ción es­pe­cial, sino a to­dos es que de­ben mi­rar por en­ci­ma de la eti­que­ta y no en­ca­si­llar a sus ni­ños en el au­tis­mo, la pa­rá­li­sis o el sín­dro­me de Down. No de­ben con­cen­trar­se en el fu­tu­ro o en lo que no pue­den, sino vi­vir en el pre­sen­te y ver lo que sí pue­den lo­grar, pues la ma­yo­ría de las ve­ces los pa­dres se lle­nan de te­mo­res y pre­jui­cios. Co­mo ma­dre apren­dió a en­fo­car­se en las ca­pa­ci­da­des de sus hi­jos, no en sus li­mi­ta­cio­nes.

“Si quie­ro po­ner­le un sen­ti­do a mi vi­da, creo que to­do el ca­mino que he re­co­rri­do es pa­ra lo­grar que se rom­pan esos pre­jui­cios y li­mi­ta­cio­nes men­ta­les con los que vi­vi­mos los se­res hu­ma­nos, que so­lo mi­ra­mos la par­te fí­si­ca. Jun­to a mis hi­jos he des­cu­bier­to que la fuer­za del amor y del es­pí­ri­tu no tie­nen lí­mi­tes. Por eso lu­cho pa­ra que la gen­te de­je de vi­vir en ba­se a es­te­reo­ti­pos que no per­mi­ten avan­zar a es­tos ni­ños. No es la li­mi­ta­ción lo que se lo im­pi­de, sino los pre­jui­cios que hay de­trás de esa dis­ca­pa­ci­dad. No es el diag­nós­ti­co lo que de­ter­mi­na­rá su fu­tu­ro, sino có­mo apren­dan a en­fren­tar­lo”, con­clu­ye Elia­na.

Ac­ti­vi­da­des con ami­gos de la es­cue­la Emir dis­fru­ta el tiem­po que pue­de com­par­tir con sus com­pa­ñe­ros de Pi­ne­woods Ele­men­tary. Es muy re­co­no­ci­do en­tre ellos por la ha­bi­li­dad que tie­ne pa­ra el fútbol.

Su pri­me­ra apa­ri­ción en la TV de USA Fue en D’La­ti­nos

al­día. A par­tir de ese mo­men­to se con­vir­tió en una de las ase­so­ras de es­te pro­gra­ma hispano lo­cal del su­r­oes­te de La Flo­ri­da.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Bolivia

© PressReader. All rights reserved.