Barcelona a la ba­ja y Vidal al al­za

Los ca­ta­la­nes, que vi­si­tan es­te miér­co­les al Tot­ten­ham por la Cham­pions, ape­nas co­se­cha­ron dos de los úl­ti­mos nue­ve pun­tos en la Li­ga. El Rey, por el con­tra­rio, mues­tra una me­jo­ra en su ren­di­mien­to.

El Gráfico - - FÚTBOLINTER - DES­DE BARCELONA RO­DRI­GO HER­NÁN­DEZ DEL VA­LLE

La del sá­ba­do en el em­pa­te 1-1 an­te el Ath­le­tic de Bil­bao -41’ De Mar­cos (ATH); 84’ Mu­nir (BAR)- fue otra jor­na­da agri­dul­ce pa­ra Ar­tu­ro Vidal, como ha si­do la tó­ni­ca des­de que lle­gó al Barcelona, gra­fi­ca­da en el mo­men­to en que Mes­si lo sus­ti­tu­yó: ges­to de des­apro­ba­ción y sus­pi­ro pro­fun­do en el mi­nu­to 55, como pen­san­do “¿por qué otra vez yo?”, an­tes de re­sig­nar­se y, con el aplau­só­me­tro del Camp Nou muy arri­ba, pre­mia­do tras su me­jor ac­tua­ción des­de que arri­bó, aban­do­nar la can­cha con no­ble­za y ac­ti­tud de­por­ti­va. El chi­leno, en­tre los cua­tro re­fuer­zos blau­gra­nas -su­ma­do a Len­glet, Art­hur y Mal­com­más to­da la re­ser­va, es el que ha vis­to ac­ción en más par­ti­dos del Ba­rça, ya que en los ocho en­cuen­tros ofi­cia­les dispu­tados por el equi­po ca­ta­lán, só­lo no in­gre­só en la de­rro­ta fren­te al Le­ga­nés. A pe­sar de esto, sin con­ta­bi­li­zar los res­pec­ti­vos tiem­pos de des­cuen­to, el King su­ma ape­nas 172 minutos y aún no registra un juego com­ple­to.

El ren­di­mien­to de Vidal va en pro­gre­so. An­te el equi­po de Eduar­do Be­riz­zo fue el me­jor ju­ga­dor del pri­mer tiem­po. Ex­hi­bió un sal­to de ca­li­dad en el as­pec­to fí­si­co, lo que le per­mi­tió lle­gar más a la mar­ca y apor­tar múscu­lo al me­dio­cam­po, ade­más de man­te­ner la bue­na aso­cia­ción ofen­si­va, que ha si­do has­ta acá su prin­ci­pal apor­te. Pe­ro el li­bre­to no lo acom­pa­ña. En cinco oca­sio­nes en­tró cuan­do su es­cua­dra ya ga­na­ba con co­mo­di­dad, mien­tras que las dos ve­ces que fue ti­tu­lar (Gi­ro­na y Ath­le­tic), fue re­em­pla­za­do cuan­do el Barcelona iba aba­jo en el mar­ca­dor.

El “11” ideal del téc­ni­co Er­nes­to Val­ver­de es Ter Ste­gen; Ser­gi Ro­ber­to, Pi­qué, Um­ti­ti, Al­ba; Ra­ki­tic, Bus­quets, Cou­tin­ho; Dem­bé­lé, Mes­si y Sua­rez, la ali­nea­ción que le ha brin­da­do me­jo­res nú­me­ros y mo­men­tos. El Rey es has­ta aquí el ju­ga­dor nú­me­ro 12, por lo que el abul­ta­do ca­len­da­rio de su con­jun­to de­be­ría cons­pi­rar en su fa­vor.

El nacional ne­ce­si­ta­rá mu­cho tem­ple y per­se­ve­rar en su en­tre­ga. Tam­bién algo más de suer­te, has­ta que los resultados coin­ci­dan con sus bue­nas presentaciones. Por su ex­ce­so de ím­pe­tu y ga­nas de ser ti­tu­lar, re­gu­lar­men­te se le no­ta muy an­sio­so, mien­tras el se­llo del Barcelona es hil­va­nar con pa­cien­cia. La po­si­ción que ha ocu­pa­do el for­ma­do en Co­lo Co­lo es la de in­te­rior de­re­cho y Val­ver­de ya sen­ten­ció, tras el em­pa­te an­te el Gi­ro­na, que en esa fun­ción el es­te­lar es Ra­ki­tic, algo di­fí­cil de evi­den­ciar, por­que el equi­po ya ha en­tra­do en fa­se de ro­ta­ción. Cuan­do no es el croa­ta quien ce­de su pues­to, el adies­tra­dor pre­fie­re mo­ver­lo a él de lu­gar an­tes que a Vidal, ya sea como vo­lan­te iz­quier­do (si sa­le Cou­tin­ho) o pi­vo­te (si no es­tá Bus­quets). El crack de la Ro­ja no es, en­ton­ces, a ojos de su entrenador, ni el po­li­fun­cio­nal que mu­chos pen­sa­mos que se­ría ni, por aho­ra, el hé­roe que le­van­te al Ba­rça en mo­men­tos de zo­zo­bra, como tan­to se in­fi­rió al mo­men­to de su con­tra­ta­ción, an­te­ce­di­da por la hu­mi­llan­te úl­ti­ma eli­mi­na­ción de los ca­ta­la­nes de la Cham­pions. Con­tra el Le­ga­nés, por ejem­plo, los azul­gra­nas per­dían por 2-1 en el mi­nu­to 53 y, aún te­nien­do tres cam­bios a su dis­po­si­ción, el DT no re­cu­rrió al chi­leno.

Aun­que se sos­tie­ne como lí­der en Es­pa­ña, es muy inusual y ca­si in­me­mo­ra­ble que el Barcelona co­se­che ape­nas dos de nue­ve pun­tos en la Li­ga, tal como ocu­rrió en es­ta úl­ti­ma se­ma­na. Los cu­lés es­tán ape­nas a un mal re­sul­ta­do de que la si­tua­ción se ca­ta­lo­gue de cri­sis y lo que vie­ne es na­da me­nos que la vi­si­ta al Tot­ten­ham por la Cham­pions, es­te miér­co­les. Ade­más, tras el juego an­te el Bil­bao, por pri­me­ra vez en to­da su ges­tión, se vio in­có­mo­do e irri­ta­ble a Val­ver­de en una con­fe­ren­cia de pren­sa.

Las cri­sis traen opor­tu­ni­da­des. Con el Barcelona a la ba­ja y Vidal al al­za, el chi­leno de­be in­sis­tir en ser par­te de la so­lu­ción y no del pro­ble­ma. El Cha­pu­lín Co­lo­ra­do, que mez­cla­ba re­fra­nes, po­dría de­cir­le en es­te mo­men­to: “A río re­vuel­to, Rey pues­to”.

“No tu­vo na­da que ver con la le­sión de Ser­gi Ro­ber­to. Qui­se abrir el cam­po con Cou­tin­ho y Dem­bé­lé”

La ex­pli­ca­ción de Val­ver­de pa­ra sa­car a Vidal el sá­ba­do

Val­ver­de fue muy cri­ti­ca­do por re­em­pla­zar al chi­leno / GETTY

El Rey ha te­ni­do ma­la suer­te con los mo­men­tos / GETTY

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