Angie Jibaja vuel­ve pa­lan­ca en mano

La dio­sa del Rí­mac ya es­tá lis­ta y en­gra­sa­da co­mo la nue­va me­cá­ni­ca en la te­le­ce­bo­lla “El Ca­mio­ne­ro”, de TVN, don­de con esa sen­sua­li­dad que des­ti­la por los po­ros lle­ga­rá a re­me­cer el sue­lo crio­llo, con unas cur­vas que de­ja­ran lo­qui­to a Mar­ce­lo Alon­so, su

La Cuarta Espectacular - - Esp -

Des­de que se fue de nues­tro te­rru­ño, Angie Jibaja de­jó a va­rios viu­dos, pe­ro aho­ra que vol­vió 4x4 con la nue­va te­le­ce­bo­lla de TVN, “El Ca­mio­ne­ro”, tie­ne a sus fa­nas nue­va­men­te ra­yan­do el pi­so con los col­mi­llos. Tal co­mo tie­ne acos­tum­bra­dos a los pie­dre­ci­tas de cu­ran­to, la dio­sa in­ca apro­ve­chó la al­tu­ra pa­ra man­dar­le un can- den­te men­sa­je a to­dos los que ba­bean por ella. Eso sí, de lo que más par­lo­teó fue de su per­so­na­je “Úr­su­la”, una me­cá­ni­ca pe que se­rá pa­re­ja de Mar­ce­lo Alon­so. - ¿ Qué se sien­te vol­ver a es­tar en una te­le­se­rie en Chi­le? - Es­tu­ve co­mo un año y me­dio le­jos de Chi­le, y me con­ta­ron del pro­yec­to. Allá es­ta­ba en el ca­nal La­ti­na, en­ton­ces ana­li­cé, y co­mo a mí la actuación es lo que más me gus­ta, me di­je “¡ es­to es lo mío!”. - ¿ Y qué tal tu per­so­na­je de “Úr­su­la”? Pa­re­ce que no la pa­sa muy bien la chi­qui­lla... - To­da su his­to­ria gi­ra en torno a “An­to­nio” ( Mar­ce­lo Alon­so), que es el hom­bre de su vi­da. Ella es to­tal­men­te in­ten­sa, pe­ro lue­go co­mien­za a te­ner al­gu­nos pro­ble­mas, co­mo la hi­ja de su pa­re­ja, que apa­re­ce de pron­to. - ¿ Ella tam­bién ma­ne­ja? - Ella es una me­cá­ni­ca que ha sa­bi­do es­tar den­tro de es­te mun­do de hom­bres, ha­cién­do­se res­pe­tar, por­que ha­ce bien su tra­ba­jo. - ¿ Se pa­re­ce al­go a ti? Por­que no hay mu­chos que pue­dan con­tro­lar­te, di­cen. - Ja­ja­já, en ver­dad me hu­bie­ra en­can­ta­do que fue­ra ma­la, pe­ro pa­ra mí has­ta me dan ga­nas de ca­che­tear­la y de­cir­le “¡ des­pier­ta, pa­ra de su­frir!”, pe­ro bueno, quién no ha su­fri­do por amor... En­ton­ces, me ha­ce re­cor­dar só­lo un po­qui­to a mí en el pa­sa­do. - ¿ Có­mo qué co­sas? - Unas co­si­tas que me han pa­sa­do, unos cuer­ni­tos por ahí. - ¡ Chu­rra! Pe­ro hoy, ¿ có­mo es­tá ese co­ra­zón he­ri­do? - Soy una mu­jer muy di­fí­cil de lle­var, pe­ro emo­cio­nal­men­te siem­pre es­toy bien. - ¿ Te vi­nis­te acom­pa­ña­da o so­li­ta? - Con mi fa­mi­lia, siem­pre pa­ra to­dos la­dos con ella. - ¿ Hay al­go que te cues­te de gra­bar una te­le­se­rie? - En ver­dad, to­dos los días son un re­to, por­que es la pri­me­ra te­le­se­rie, y eso me de­man­da mu­cho más tiem­po, pe­ro lo es­toy dis­fru­tan­do mu­cho, es­toy en mi sal­sa. ¿ Y los com­pa­ñe­ros de gra­ba­ción, qué tal? - En ver­dad, Mar­ce­lo es un po­co pe­sa­do, ja­ja­já, nooo, es un buen com­pa­ñe­ro y debo de­cir que en el po­co tiem­po que los he co­no­ci­do, to­dos han si­do un amor de gen­te. Y Mar­ce­lo Alon­so, que es con el que más com­par­to, debo de­cir que es un maes­tro. - ¿ Se vie­ne al­gún des­ta­pe, Angie? - Sí, hay un po­qui­to, pe­ro co­mo es en un ho­ra­rio fa­mi­liar no se pue­de mos­trar más sen­sua­li­dad de la que una tie­ne, ¡ aaaah, ja­ja­já!, có­mo que ya no se pue­de más. Pe­ro “Úr­su­la” tie­ne sus par­tes se­xies, ca­mi­na y ema­na sen­sua­li­dad. - Pe­ro eso es par­te de Angie Jibaja, ¿ o no, mi­ji­ta? - Es par­te de las dos, aun­que yo soy más re­la­ja­da, ella usa unos ta­cos gran­des. - ¿ Qué le gus­ta­ría de­cir­le a la ba­rra masculina pa’ en­gan­che con tu per­so­na­je? - Mmm… que les man­do un be­so­te gi­gan­te, que es­pe­ro cru­zár­me­los al­gún día pa­ra ha­cer una fo­tos, y mu­chas ben­di­cio­nes pa­ra to­dos, y un be­si­to don­de quie­ran re­ci­bir­lo. Yo sé que eso les gus­ta.

“Es mi pri­me­ra te­le­se­rie y la es­toy dis­fru­tan­do. To­do el elen­co ha si­do bueno con­mi­go, so­bre to­do Mar­ce­lo Alon­so”. Angie Jibaja, dio­sa pe­rua­na más ri­ca que el pis­co.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Chile

© PressReader. All rights reserved.