“La Ten­cha” enamo­ra en el dial

A tra­vés del “mic” de Ra­dioAc­ti­va, la se­ño­ra Hor­ten­cia mata con su show, y a tan­to ha lle­ga­do su fa­ma, que has­ta se lan­zó ca­ra de pa­lo no­más al mun­do del hu­mor. ¡Mish!

La Cuarta Espectacular - - ESP -

Si hay una da­ma que se ro­ba la aten­ción de to­do el mun­do con su voz en las ra­dios crio­llas, esa es la que­ri­da “Ten­chi­ta”. Y es que la “Se­ño­ra Hor­ten­cia”, día a día, en­tre las 12.00 y las 14.00 ho­ras, tie­ne pe­ga­da a la ba­rra al dial de Ra­dioAc­ti­va, con su sú­per co­ci­do “El Show de la Ten­cha”.

Y es con es­ta di­va bue­na pa’l pa­lan­queo que, co­mo ESP, inau­gu­ra­mos es­ta nue­va sec­ción, don­de les da­re­mos ros­tro a esas vo­ces a las que a dia­rio la ba­rra les po­ne ore­ja pa’ acom­pa­ñar­se.

- Ten­chi­ta, ¿qué cree us­ted que tie­ne su voz que la gen­te se pe­ga oyén­do­la? - Es­to, mi­ji­to, tie­ne que ver con que no­so­tros re­pre­sen­ta­mos lo que pa­sa en la ca­lle, los pro­ble­mas co­mu­nes que tie­ne to­do el mun­do. En­ton­ces, es­to es co­mo un re­fle­jo de lo que pa­san to­dos en el día a día. - ¿Le llo­ran mu­cho, o son ata­dos más sim­ples los que us­ted de­be re­sol­ver? - Hay de to­do, y es que hay pro­ble­mas gra­ves y tam­bién otros más sim­ples, co­mo que te iz­quier­da, le­van­tas­te man­das­te­con a la la cres­ta pa­ta a tu mu­jer y le quie­res pe­dir dis­cul­pas.

- Y ahí la ocu­pan a us­ted…

- Ahí los gi­les me lla­man y llo­ran que quieren que los per­do­nen.

- ¿Y cuán­tos son los que la lla­man? - No sa­bría de­cír­se­lo, mi­ji­to. Es que son tan­tos los que lla­man, y pa­ra dis­tin­tas co­sas, que ya mi ca­be­za no se acuer­da.

- Y en la ma­ña­na, ¿lle­ga a ar­mar pau­ta o se lan­zan a lo que sal­ga no­más con el “mic” a dos ma­nos? - Aquí no se ha­ce ni una pau­ta, to­do es im­pro­vi­sa­ción y se va lle­van­do en la di­rec­ción que si­ga el pro­gra­ma.

- ¿Ten­chi­ta, re­cuer­da al­gu­na sa­li­da de ma­dres que ha­ya vi­vi­do al aire? - ¡Sí! Un día me lla­mo una per­so­na que le que­ría pe­dir per­dón a su mu­jer. El ata­do es que su mu­jer ha­bía te­ni­do a su gua­güi­ta ha­ce po­co, re­cién dos se­ma­nas an­tes, y tu­vo que ir a es­tu­diar con unos com­pa­ñe­ros de la uni­ver­si- dad. Por lo mis­mo, de­jó le­che pa­ra la ca­bra chi­ca pa­ra cuan­do le die­ra ham­bre, y el des­cri­te­ria­do no le dio la le­che a la gua­gua, co­sa que cuan­do lle­ga­ra su mu­jer en­con­tra­ra a la be­bé llo­ran­do, y por eso lo hi­cie­ron bol­sa en la re­des. - ¡Pajarón el gil! Oi­ga, una con­sul­ta, ¿có­mo lo ha­cen pa­ra po­der pro­gra­mar el 20% de mú­si­ca crio­lla, les trae al­gún pro­ble­ma? - No­so­tros se­gui­mos lo que la gen­te pi­de, y con la ley del 20% no te­ne­mos pro­ble­mas, por­que hay mu­chas can­cio­nes chi­le­nas. Así que no­so­tros cum­pli­mos. - ¿Có­mo fue pa­ra us­ted sa­lir del es­tu­dio y me­ter­se a las pis­tas del hu­mor en es­ce­na­rios? - Ima­gí­ne­se, fue un pa­so gran­de, pe­ro era por­que la gen­te lo pe­día. Y hoy soy la número uno gra­cias a mi ba­rra, y ahí el di­rec­tor de la ra­dio di­jo que te­nía que sa­lir a ga­nar­me bien los po­ro­tos. - ¿Y tie­ne al­gún ri­to an­tes de sa­lir al pros­ce­nio? - Me arre­glo bien em­pe­ri­fo­lla­da, me de­mo­ro co­mo 5 ho­ras, ¡si me pin­to has­ta las uñas de las pa­tas! Y jus­to an­tes de sa­lir, me to­mo unos cuan­tos cor­tos, por­que me pon­go ner­vio­sa.

DE 12.00 A 14.00 HO­RAS, “EL SHOW DE LA TEN­CHA” LA ROM­PE CON CUÁ­TI­CA EN EL DIAL, CON UNA FÓR­MU­LA QUE MEZ­CLA IM­PRO­VI­SA­CIÓN CON LLA­MA­DOS EN VI­VO Y PU­RA BUE­NA MÚ­SI­CA.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Chile

© PressReader. All rights reserved.