Mi Scooby:

La Cuarta - - OJO, PESTAÑA Y CEJA -

Cla­ro, se pu­so así por­que se de­be sen­tir co­mo un pe­rro ha­cién­do­se el cau­seo y só­lo re­cor­dan­do la es­ce­na del cha­ran­gui­to. Acá a us­ted no le im­por­ta un rá­bano que la hem­bra lo en­ga­ña­ra, es más, si no hu­bie­se vis­to lo que sa­peó en la pla­za es­ta­ría más tran­qui­lo. Lo que le en­fu­re­ce y le due­le es el te­ma se­xual. Ob­vio, us­ted es­tu­vo allí en esa mata.

Lo im­por­tan­te acá es que arran­có de una mu­jer suelta y que no lo quie­re. Si lo hu­bie­se es­ti­ma­do un pi­chin­tín, mí­ni­mo lo lla­ma­ba pa­ra pre­gun­tar­le por qué no la ha ido a ver. Y no lo hi­zo, por lo que su­pon­go que op­tó por el se­ñor pa­tas ne­gras. No su­fra. No va­le la pe­na. Se ca­cha al to­que que es­ta­ba en ma­la fal­da. A no ser que se ha­ya que­da­do ca­lla­di­to y no con­tó por qué se fa­rreó a la da­mi­se­la.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Chile

© PressReader. All rights reserved.