Doc­tor:

La Cuarta - - OJO, PESTAÑA Y CEJA - MAR­CE­LA

No sé ha­ce cuán­to tiem­po que no sen­tía al­go tan es­pe­cial por un hom­bre. Me se­pa­ré a los 43 años, ten­go 58 y sen­tí ex­ci­ta­ción en el Me­tro por un ne­gro hai­tiano que me mi­ró con ga­nas de co­mer­me. De pu­ra pa­ja­ro­na mi­ré pa­ra otro la­do, pe­ro no sé. Lo re­cuer­do y co­mien­zo a sen­tir co­sas. No ca­cho qué ha­cer, por­que pen­sé que a mi edad iba a per­der­me con mis te­las de arañas y mur­cié­la­gos en mis chi­te­cos. Mis ami­gas me di­cen que es­toy jo­ven, pe­ro mis hi­jos me tra­tan de vie­ja y que no ha­ga na­da. Y aquí es­toy en la dis­yun­ti­va de qué ha­cer con mi vi­da que lle­vo co­mo una ve­te­ra­na.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Chile

© PressReader. All rights reserved.