Gil de la cu­na cam­bió a la pa­tro­na por mi­na de la TV

La Cuarta - - OJO, PESTAÑA Y CEJA - Sus con­sul­tas y dra­mas de ti­po amo­ro­so y de ca­che­teo, las en­vía a: doc­tor­ca­rino@la­cuar­ta.cl

Doc­tor:

Ha­ce tres me­ses que mi ma­ri­do no me to­ca un pe­lo por las no­ches, no me mi­ra y yo, por más que me arre­glo y per­fu­mo, ce­ro co­ne­xión con él. Y to­do par­tió por por un pro­gra­ma de fa­rán­du­la. Ahí apa­re­ció ella, no la voy a nom­brar. Pe­ro es gran­do­to­ta. Y mi hom­bre que­dó pe­ga­do y to­dos los días ve una y otra vez a la mu­jer. Ni le im­por­tan los te­mas, só­lo ver a la mi­na. No cacho qué on­da, pe­ro me tie­ne preo­cu­pa­da, por­que él era un hom­bre nor­mal, preo­cu­pa­do de su fa­mi­lia. Y aho­ra ba­bea. Pen­ca, por­que a mis 40 años quie­ro pu­ro po­ner­le bueno y an­do mas­can­do lau­chas, mien­tras a mis ami­gas las ha­cen zum­bar ri­co. Ayú­de­me por­fa.

Mi pe­rri­ta:

Creo que lo que de­be ha­cer es cuan­do su hom­bre es­té vien­do te­le, us­ted se me em­pe­lo­ta, le apa­ga la ca­ja idio­ta y le ha­ce el amor. Creo que se­rá irre­sis­ti­ble pa­ra él una co­sa de otro mun­do, al­go dis­tin­to y así no tie­ne por qué an­dar ca­len­tán­do­se con una mi­na de una pan­ta­lla. Si la tie­ne a us­ted. Pe­ro pa­ra eso de­be pre­pa­rar­se bien. Echar­se su Pa­chu­lí, una ro­pa in­te­rior ad­hoc y un bai­le sen­sual. Le apues­to que la van a de­jar en si­lla de rue­das. Pe­ro más allá de eso, igual ha­ble des­pués con él y dí­ga­le que no es nor­mal es­tar pe­ga­do a la te­le só­lo pa­ra mi­rar a una mu­cha­cha. A ver qué le di­ce, por­que si me pre­gun­ta a mí, creo que es­tá pe­lan­do el ca­ble y mal. Sin em­bar­go, preocú­pe­se de que le re­sul­te to­do per­fec­to pa­ra que pue­da lo­grar lo que es­tá bus­can­do. A ve­ces los hom­bres no va­lo­ran lo que tie­nen en la ca­sa y cuan­do lo pier­den que­dan muer­tos en do­lor. Oja­lá no sea el ca­so.

AME­LIA

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