Sa­bio doc­tor:

La Cuarta - - OJO, PESTAÑA Y CEJA -

Es­toy con la so­ga al cue­llo, ya que mi hi­jo ma­yor me pi­lló ati­nan­do con mi cu­ña­da en un asa­do fa­mi­liar. Des­de esa vez que no me ha­bla y mi se­ño­ra me pre­gun­ta por qué no me ha­bla nues­tro lo­lo. De­bo de­cir­le que fue un des­liz, que ella nun­ca me ha gus­ta­do, que yo no le gus­to a ella, só­lo fui­mos víc­ti­mas de las cir­cuns­tan­cias: el co­pe­te que se nos fue a la ca­be­za, la noche fría, la os­cu­ri­dad y que su ma­ri­do se fue a Eu­ro­pa ha­ce seis me­ses… Ah, y que mi se­ño­ra me tie­ne en die­ta car­nal por­que de­ci­dió vi­vir sin se­xo. De­me una ma­ni­to, plis.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Chile

© PressReader. All rights reserved.