El Plu­to Con­tre­ras

La Tercera - El Deportivo - - EL CÓRNER -

El Alz­hei­mer y el mal de Par­kin­son en am­bos bra­zos lo ale­ja­ron de los cafés cén­tri­cos ha­ce un par de años. Con­ver­sé mu­chas ve­ces con él, cuan­do se emo­cio­na­ba has­ta las lá­gri­mas, le pre­gun­ta­ba si era un llo­rón y me co­rre­gía: “No. ¡ Soy sen­si­ble!”.

Car­los Raúl Con­tre­ras Gui­llau­me na­ció el 7 de oc­tu­bre de 1938 en San­tia­go (cum­plió 78 años). Me­día 1,80 me­tros y pe­sa­ba 79 ki­los. Se ini­ció en la pri­me­ra in­fan­til de Uni­ver­si­dad de Chi­le en 1955, con el en­tre­na­dor Her­nán Ca­rras­co, y fue bau­ti­za­do Plu­to en las co­lo­nias ve­ra­nie­gas. Dio seis vuel­tas olím­pi­cas con el Ba­llet Azul (1959, 1962, 1964, 1965, 1967 y 1969). Fue ti­tu­lar en el Mun­dial 1962. Tam­bién ac­tuó en An­to­fa­gas­ta Por­tua­rio (1970) y en Fe­rro­via­rios (1972).

“Mi pa­dre bio­ló­gi­co era de ape­lli­do Bolívar. Mi ma­dre tra­ba­ja­ba en la Ve­ga y mu­rió cuan­do yo te­nía 12 años. Mi pa­dras­tro, Con­tre­ras, fue je­fe de los ca­rrua­jes en La Mo­ne­da, y nos aban­do­nó a mi her­ma­na y a mí un año des­pués. Mi vi­da fue muy so­li­ta­ria. Tu­ve una in­fan­cia di­fí­cil y tris­te, ex­pues­ta al pe­li­gro. ¿Y así que­rían que ju­ga­ra ele­gan­te? Pa­ra mí el fút­bol era un asun­to de vi­da o muer­te. Pa­re­ci­do a Gary Me­del, solo que fui más pi­tu­qui­to”, con­tó.

En el fút­bol de ba­rrio se ro­za­ba la de­lin­cuen­cia y no se po­dían ce­le­brar los go­les. El Plu­to Con­tre­ras ju­ga­ba por el club Ju­ven­tud Toes­ca y su ve­cino, el Chi­ta Hum­ber­to Cruz, por el Má­xi­mo Garay. Los dos se re­par­tie­ron la se­lec­ción na­cio­nal du­ran­te una dé­ca­da.

Su es­treno en pri­me­ra di­vi­sión fue en un clá­si­co uni­ver­si­ta­rio que la U le ga­nó 3-1 a Ca­tó­li­ca (agos­to de 1958): “Me to­có marcar al pa­ra­gua­yo Adol­fo Go­doy y fue una lu­cha de ti­ta­nes. Esa tar­de des­cu­brí que ser fut­bo­lis­ta era el pa­raí­so. Me afe­rré al fút­bol con al­ma y vi­da y, gra­cias a Dios, fue mi sal­va­ción”.

Una tar­de de in­vierno in­vi­té al Plu­to a un ca­fé en mi de­par­ta­men­to. Ho­jeó unas re­vis­tas de­por­ti­vas y las lá­gri­mas ro­da­ron por sus me­ji­llas: “Fui seis ve­ces cam­peón, pe­ro me da pe­na re­cor­dar que per­di­mos una de­fi­ni­ción (1961) y dos ve­ces sa­li­mos se­gun­dos con un pun­to me­nos (1963 y 1968). Pen­sar que si con Luis Ey­za­gui­rre, Ro­ber­to Hod­ge, Pedro Ara­ya, Ru­bén Mar­cos y Leo­nel Sán­chez nos hu­bié­se­mos cui­da­do un po­qui­to más, ha­bría­mos ga­na­do esos tí­tu­los”.

Dos ve­ces el Plu­to fir­mó pre­con­tra­tos con Co­lo Co­lo, en 1963 y 1965: “Me ofre­cían 18 mi­llo­nes de pe­sos men­sua­les. En la U di­je­ron que na­die po­día ga­nar más que Leo­nel Sán­chez, quien fir­ma­ba en blan­co y le pa­ga­ban 12 mi­llo­nes. En­ton­ces, los di­ri­gen­tes tu­vie­ron que igua­lar­me la ofer­ta y su­bir­les a Leo­nel y a los de­más. Y de­vol­ví el au­to de pri­ma a Co­lo Co­lo”.

¿ Su ma­yor ale­gría en el fút­bol? “Mi de­but en la se­lec­ción na­cio­nal. In­gre­sé cuan­do per­día­mos 2-0 an­te Ar­gen­ti­na y le ga­na­mos 4- 2, por pri­me­ra vez en la his­to­ria ( no­viem­bre de 1959)”.

¿Su ma­yor do­lor? “Ha­ber­me per­di­do el Mun­dial de In­gla­te­rra 1966 por una su­pues­ta in­dis­ci­pli­na. Fue una in­jus­ti­cia”.

¿ Cuán­tos go­les con­vir­tió? “Tres: a Ran­gers en Tal­ca ( Wal­ter Ber­hends), a Fe­rro­bad­min­ton ( Raúl Coloma) y a Pa­les­tino ( Jo­sé Do­no­so)”.

¿ Un ri­val di­fí­cil? “De los ex­tran­je­ros, el ecua­to­riano Al­ber­to Spen­cer. De los chi­le­nos, el Cho­co­li­to Orlando Ramírez”.

¿ Ven­de­ría su al­ma al dia­blo por vol­ver a ser ju­ga­dor? “Ha­ce años me hi­zo la mis­ma pre­gun­ta y le con­tes­té: ¡ se la re­ga­la­ría!”.

Un bo­tín en el mus­lo, la pe­lo­ta que­dó aba­jo. Car­los Con­tre­ras en ac­ción.

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