LOS DOS PUN­TOS QUE SE VAN AL FON­DO CO­LEC­TI­VO NOS VAN A COS­TAR DEL OR­DEN DE 80 MIL EM­PLEOS”

Pe­se a que con­si­de­ra que el da­ño que la ac­tual ad­mi­nis­tra­ción le ha he­cho al país “es muy se­ve­ro”, con­fía en que la si­tua­ción eco­nó­mi­ca y so­cial es re­mon­ta­ble si Se­bas­tián Pi­ñe­ra vuel­ve a La Mo­ne­da. De he­cho, en ese es­ce­na­rio, an­ti­ci­pa ya pa­ra 2018 un rep

La Tercera - Negocios - - Portada - POR OLGA BUS­TA­MAN­TE FUEN­TES FOTOGRAFÍA ANDRES PE­REZ

EEn lo eco­nó­mi­co, la úl­ti­ma se­ma­na es­tu­vo mar­ca­da por el lan­za­mien­to de la re­for­ma de pen­sio­nes del go­bierno y por la re­ba­ja en la no­ta cre­di­ti­cia del país que con­cre­tó una se­gun­da cla­si­fi­ca­do­ra in­ter­na­cio­nal. El coor­di­na­dor eco­nó­mi­co del pro­gra­ma de Se­bas­tián Pi­ñe­ra y ex mi­nis­tro de Ha­cien­da, Fe­li­pe La­rraín, ana­li­za ambas ma­te­rias (la propuesta pre­vi­sio­nal en la pá­gi­na 6) y plan­tea los desafíos y me­tas de su sec­tor si ga­nan la elec­ción de fin de año. De par­ti­da, apues­ta por una im­por­tan­te re­cu­pe­ra­ción del di­na­mis­mo de la eco­no­mía y por la ca­pa­ci­dad de dar vuel­ta la caí­da en la cla­si­fi­ca­ción de ries­go de Chi­le.

Cre­ci­mos 0,5% en el pri­mer se­mes­tre, pe­ro el mi­nis­tro Val­dés in­sis­te en que hay se­ña­les de re­cu­pe­ra­ción y que en el cuar­to tri­mes­tre la eco­no­mía pue­de ex­pan­dir­se en torno a 3%, ¿com­par­te ese op­ti­mis­mo?

Las pro­yec­cio­nes ofi­cia­les y los brotes ver­des que se han vis­to en dis­tin­tos mo­men­tos, se han mar­chi­ta­do en forma con­sis­ten­te. Aho­ra, que va­ya a ha­ber un me­jor se­gun­do se­mes­tre des­pués del de­plo­ra­ble pri­mer se­mes­tre, no es nin­gu­na gra­cia. Va­mos a ter­mi­nar con un cre­ci­mien­to in­fe­rior a 1,5% es­te año. Nos que­da­mos cor­tos en cuan­to al peor es­ce­na­rio que se po­día es­pe­rar ha­ce cua­tro años pa­ra la eco­no­mía chi­le­na.

¿Por qué na­die pu­do pre­ver la pro­fun­di­dad de es­ta des­ace­le­ra­ción?

A me­dia­dos de 2013, cuando la can­di­da­ta de la Nue­va Ma­yo­ría dio a co­no­cer su pro­gra­ma de go­bierno, yo sa­lí a decir que iba a pa­rar el cre­ci­mien­to, la in­ver­sión, el em­pleo, y me sa­lie­ron a pe­gar de vuel­ta. La­men­ta­ble­men­te no me equi­vo­qué. Lo que sí no an­ti­ci­pé, fue la in­ten­si­dad del da­ño. Es que en ese mo­men­to uno sa­bía lo que de­cía el pro­gra­ma, pe­ro la apli­ca­ción prác­ti­ca ha si­do peor to­da­vía. Uno no sos­pe­cha­ba la can­ti­dad de cha­pu­ce­rías y erro­res que iban a te­ner los pro­yec­tos de ley, el de­te­rio­ro en la ca­li­dad de las po­lí­ti­cas pú­bli­cas y el am­bien­te de des­con­fian­za que se sem­bró. Es­te ha si­do un go­bierno con un dis­cur­so que oca­sio­nal­men­te le ha­ce al­gún gui­ño al cre­ci­mien­to, pe­ro el gui­ño queda en el dis­cur­so y, en la prác­ti­ca, lo que se ha­ce es im­ple­men­tar una can­ti­dad enor­me de ini­cia­ti­vas, pro­yec­tos de ley, re­for­mas, que apun­tan con­tra las ba­ses del cre­ci­mien­to. Esa in­con­sis­ten­cia el país la su­fre y fue gra­fi­ca­da muy bien por las pa­la­bras de Ri­car­do La­gos cuando di­jo: “Aquí lo que hay que ha­cer es re­cu­pe­rar el cre­ci­mien­to y lo de­más es mú­si­ca”. El da­ño que se le ha he­cho a Chi­le es muy se­ve­ro y no es algo que va­mos a arre­glar de ta­qui­to. Es­to re­quie­re un tra­ba­jo pro­fun­do, se­rio, y no se va a dar en forma in­me­dia­ta. En ese sen­ti­do, gran par­te de la ra­zón por la cual la eco­no­mía pue­de me­jo­rar el se­gun­do se­mes­tre es por la ex­pec­ta­ti­va de un cambio de go­bierno.

Pe­ro ha ha­bi­do un al­za en el pre­cio del co­bre, ¿eso tam­bién de­bie­ra in­fluir en un me­jor desem­pe­ño?

Sin du­da. Yo siem­pre he si­do cla­ro que en el fre­na­zo de la eco­no­mía chi­le­na no to­do es in­terno, pe­ro el grue­so lo es. Al­re­de­dor de dos ter­cios del da­ño es “ma­de in Chi­le”, unos 2 a 2,5 pun­tos me­nos de cre­ci­mien­to en es­te pe­río­do, mien­tras que un pun­to vie­ne de afue­ra.

La Pre­si­den­ta Ba­che­let en una en­tre­vis­ta en abril di­jo: “Sa­be­mos que en 2018 ha­brá un ma­yor cre­ci­mien­to, así que el Go­bierno que lle­gue no di­ga que es así por­que lle­gó”. ¿Es­tá asegurada esa re­cu­pe­ra­ción?

No. De he­cho, si los can­di­da­tos que pro­po­nen con­ti­nui­dad o pro­fun­di­za­ción de lo que hay hoy día tu­vie­ran un me­jor po­si­cio­na­mien­to y se per­ci­bie­ra, an­tes de la elec­ción, que po­seen una op­ción ma­yor, eso de­te­rio­ra­ría la eco­no­mía. Esas pa­la­bras que di­ce la Pre­si­den­ta son pa­ra po­ner­le la va­ra más al­ta al go­bierno que vie­ne y pa­ra no re­co­no­cer lo que ha ocu­rri­do. Aquí no es­tán sen­ta­das las ba­ses de na­da, el par­ti­do no es­tá ju­ga­do y por eso es­tas elec­cio­nes son tan im­por­tan­tes.

¿Qué tan cru­cial es de ver­dad es­ta elec­ción, por­que por ejem­plo Jo­sé De Gre­go­rio aca­ba de decir que el país tie­ne una ins­ti­tu­cio­na­li­dad só­li­da y que no nos ju­ga­mos la vida en ella?

Es ex­tre­ma­da­men­te im­por­tan­te y nos ju­ga­mos el des­tino de Chi­le co­mo país, qué mo­de­lo que­re­mos. Los in­ten­tos de re­dis­tri­bu­ción en los paí­ses estancados fra­ca­san, por­que son jue­gos de su­ma ce­ro.

¿Có­mo ana­li­za las pro­pues­tas de Ale­jan­dro Gui­llier y Bea­triz Sán­chez, los can­di­da­tos que más le com­pi­ten a Pi­ñe­ra?

Más allá de la sim­pa­tía per­so­nal que ten­go ha­cia Gui­llier, es el can­di­da­to de la con­ti­nui­dad del go­bierno. Por su par­te, Bea­triz Sán­chez tie- ne un sa­bor se­sen­te­ro, yo di­ría de sue­ños utó­pi­cos: más tri­bu­tos, más Es­ta­do, y esa es la re­ce­ta pa­ra que Chi­le si­ga no cre­cien­do y di­vor­cián­do­nos de la si­tua­ción de otros paí­ses.

Si uno de ellos dos lle­ga­ra a la pre­si­den­cia, ¿qué pa­sa­ría con la eco­no­mía?

En ese ca­so ni si­quie­ra con un pre­cio del co­bre de US$ 3 la eco­no­mía po­dría re­mon­tar, por­que hay un te­ma de des­con­fian­za, de in­cer­ti­dum­bre, y lo di­cen los ana­lis­tas de afue­ra. Pe­ro yo creo que eso no va a pa­sar, por­que la ma­yor op­ción la tie­ne Pi­ñe­ra.

¿Ve po­si­ble ga­nar en pri­me­ra vuel­ta?

No di­go que sea im­po­si­ble, pe­ro es muy di­fí­cil.

¿Y con quién cree que se en­fren­ta­rán en se­gun­da vuel­ta?

Pien­so que, a pe­sar de to­do, nos va­mos a en­fren­tar con Gui­llier. Si bien es una can­di­da­tu­ra con una se­rie de pro­ble­mas, tie­ne más po­der de con­vo­ca­to­ria pa­ra ir a vo­tar.

Si Pi­ñe­ra es el pró­xi­mo Pre­si­den­te, ¿cuán­to pue­de cre­cer la eco­no­mía en 2018 y en su pe­río­do?

2018 se­ría un año mu­cho me­jor, por­que se pro­du­ci­ría un shock po­si­ti­vo de con­fian­za. Pe­ro no hay que creer que so­lo la con­fian­za y las ex­pec­ta­ti­vas van a me­jo­rar la si­tua­ción. Aquí hay que en­men­dar las re­for­mas, sin es­pí­ri­tu de re­tro­ex­ca­va­do­ra, sino que de arre­glar lo ma­lo que se ha he­cho. Pa­ra 2018 es po­si­ble un cre­ci­mien­to de 3% a 3,5% y pa­ra los cua­tro años he­mos plan­tea­do una ex­pan­sión pro­me­dio en­tre 3,5% y 4%.

¿Cuá­les son las dos o tres me­di­das prio­ri­ta­rias si vuel­ven a ser go­bierno?

Cual­quie­ra que lle­gue va a te­ner que ha­cer algo so­bre la re­for­ma tri­bu­ta­ria. Tam­bién ha­brá que tra­ba­jar en el te­ma la­bo­ral, so­bre to­do en lo re­fe­ri­do a ser­vi­cios mí­ni­mos y a la re­gu-

la­ción de los gru­pos ne­go­cia­do­res que que­dó en el ai­re. A eso agré­gue­le los cam­bios a las pen­sio­nes.

¿Có­mo van a co­rre­gir la re­for­ma tri­bu­ta­ria sin dis­mi­nuir la carga im­po­si­ti­va y la re­cau­da­ción?

Bus­ca­mos la sim­pli­fi­ca­ción e in­te­gra­ción del sis­te­ma tri­bu­ta­rio, y re­ba­jar el im­pues­to a las em­pre­sas al ni­vel pro­me­dio de la OCDE, en torno al 25%. Es­ta­mos re­vi­san­do to­do el sis­te­ma pa­ra ver dón­de hay es­pa­cios. Nues­tro com­pro­mi­so es que sea neu­tral en materia de re­cau­da­ción. Pe­ro tam­bién hay que con­si­de­rar el efec­to del cre­ci­mien­to, ca­da pun­to anual son US$ 600 mi­llo­nes de in­gre­sos.

¿Có­mo ha­cer pa­ra que el pró­xi­mo pe­río­do de go­bierno no se va­ya só­lo en en­men­dar re­for­mas de la ad­mi­nis­tra­ción an­te­rior?

No es que va­mos a de­di­car­nos so­lo a en­men­dar, sino que ha­brá un én­fa­sis en pro­duc­ti­vi­dad, trá­mi­tes más ex­pe­di­tos pa­ra apro­bar pro­yec­tos de in­ver­sión, que no se de­mo­ren 4 o 5 años. Tra­ba­jar en eso, más el área fis­cal, va a ge­ne­rar un círcu­lo vir­tuo­so que nos va a per­mi­tir al­can­zar las ta­sas de cre­ci­mien­to de las que es­ta­mos ha­blan­do.

¿Qué erro­res no de­ben co­me­ter si re­gre­san al go­bierno?

Un error que no de­be­mos co­me­ter es sem­brar ex­pec­ta­ti­vas exa­ge­ra­das. Y se­gun­do, te­ner ma­yor coor­di­na­ción con los par­ti­dos po­lí­ti­cos. He­mos apren­di­do de los pro­ble­mas que tu­vi­mos en nues­tro go­bierno. Tam­bién de­be­mos ge­ne­rar un am­bien­te de in­clu­sión pa­ra sec­to­res in­de­pen­dien­tes.

En su pri­mer go­bierno apos­ta­ron a crear un mi­llón de em­pleos, ¿cuál se­rá la me­ta es­ta vez?

Va a ser un po­co más mo­des­ta, por­que es­ta­mos pen­san­do en un cre­ci­mien­to del PIB de 3,5%-4%. Pe­ro un men­sa­je a las 800 mil per- so­nas que han que­da­do des­em­plea­das en es­te go­bierno y a las más de 200 mil per­so­nas que han te­ni­do que tra­ba­jar en cuen­ta pro­pia: nos va­mos a preo­cu­par de que pue­dan ac­ce­der a un tra­ba­jo de ca­li­dad. Lo que te­ne­mos es una pre­ca­ri­za­ción ma­yús­cu­la del em­pleo. Acá no es so­lo can­ti­dad, sino que tam­bién ca­li­dad.

Aho­ra Fitch le re­ba­jó la cla­si­fi­ca­ción a Chi­le, ra­ti­fi­can­do lo he­cho por S&P. ¿Qué tan com­ple­jo lo ve?

Par­te im­por­tan­te de su ar­gu­men­ta­ción ha­bla ex­plí­ci­ta­men­te de la de­bi­li­dad eco­nó­mi­ca de Chi­le. El des­pre­cio por el cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co que ha te­ni­do en los he­chos es­te go­bierno nos vuel­ve a pa­sar la cuen­ta. Aquí hay dos te­mas: uno que es el fis­cal, pe­ro el co­mu­ni­ca­do abre con la de­bi­li­dad eco­nó­mi­ca, que se traduce tam­bién en una de­bi­li­dad fis­cal que ya sa­be­mos. En­ton­ces, no es so­lo el me­nor pre­cio del co­bre. Es un ele­men­to, pe­ro el te­ma esen­cial es la so­bre­ex­pan­sión del gas­to en el pe­río­do 2014-2015, ca­si 7% anual cuando la eco­no­mía cre­cía al 2%.

¿De­be­mos es­pe­rar una ter­ce­ra re­ba­ja, es­ta vez de Moody’s?

Es­pe­ro que no, que no ten­ga­mos más down­gra­de, pe­ro la ver­dad es que es­to es ca­si la cró­ni­ca de una muer­te anun­cia­da. El balance fis­cal se de­bi­li­ta por tres ra­zo­nes: por el pre­cio del co­bre, pe­ro más im­por­tan­te es el efec­to con­jun­to de la so­bre­ex­pan­sión fis­cal y del fre­na­zo eco­nó­mi­co. En una cir­cuns­tan­cia co­mo la que ha­bía en 2014 y 2015, lo que co­rres­pon­día era una po­lí­ti­ca fis­cal con un cre­ci­mien­to del gas­to más mo­de­ra­do.

Pe­ro ellos po­drían ar­gu­men­tar que la ló­gi­ca de la re­gla fis­cal es que el gas­to pú­bli­co sea con­tra­cí­cli­co.

Por eso mis­mo es que he­mos ter­mi­na­do con un dé­fi­cit es­truc­tu­ral que es tres ve­ces el que re- ci­bie­ron en 2013. Yo me atre­vo a ca­li­fi­car par­ti­cu­lar­men­te lo de 2014-2015 co­mo una irres­pon­sa­bi­li­dad his­tó­ri­ca. Eso no es fá­cil de re­ver­tir, pe­ro tam­po­co es im­po­si­ble. Es más, creo que si so­mos go­bierno, en dos a tres años va­mos a lo­grar re­ver­tir es­ta ba­ja en la cla­si­fi­ca­ción de ries­go.

¿Y ese desafío có­mo se cum­ple, por­que es más de que no nos vuel­van a ba­jar la no­ta?

Te­ne­mos la ex­pe­rien­cia, a no­so­tros nos me­jo­ra­ron la cla­si­fi­ca­ción de ries­go cua­tro cla­si­fi­ca­do­ras. Ha­bía una opinión uná­ni­me de que Chi­le es­ta­ba ha­cien­do las co­sas de forma res­pon­sa­ble y eso es­ta­ba ci­ta­do en los co­mu­ni­ca­dos. Esa res­pon­sa­bi­li­dad pue­de ser traí­da de vuel­ta.

¿Da­do el es­ce­na­rio de es­tre­chez fis­cal ello im­pli­ca reasig­nar, cor­tar pro­gra­mas pa­ra po­der fi­nan­ciar otros?

Sí, por­que te­ner hol­gu­ras ne­ga­ti­vas quie­re decir que el gas­to com­pro­me­ti­do es ma­yor que el ne­ce­sa­rio pa­ra cum­plir las re­glas. Eso va a ge­ne­rar un es­fuer­zo de re­eva­lua­ción de gas­tos, de pro­gra­mas. Va a ser ex­tra­or­di­na­ria­men­te desafian­te el ma­ne­jo de las fi­nan­zas pú­bli­ca, la he­ren­cia es ex­tre­ma.

Jo­sé Luis Da­za se­ña­ló que la me­ta fis­cal ya no era creí­ble, ¿com­par­te esa vi­sión, que ha­rán con ella si son go­bierno?

La me­ta se ha ido cam­bian­do año a año, es par­te del pro­ble­ma. Se de­be re­cu­pe­rar su cre­di­bi­li­dad y pa­ra eso hay que cum­plir­la y no ju­gar con sus cálcu­los. El pró­xi­mo go­bierno va a partir con un dé­fi­cit es­truc­tu­ral de 1,5% del PIB. Ha­brá que ha­cer un es­fuer­zo creí­ble pa­ra re­du­cir­lo, pe­ro lle­gar a ce­ro es algo que va a de­pen­der de las con­di­cio­nes. Per­so­nal­men­te me gus­ta la idea de com­pro­me­ter una ta­sa de re­duc­ción año a año, por lo que al fi­nal de­be­ría­mos es­tar en un de­ter­mi­na­do por­cen­ta­je.

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