“Una di­fe­ren­cia de 25 pun­tos es muy di­fí­cil de al­can­zar”

A una se­ma­na de la elec­ción pre­si­den­cial, el ex pán­zer cri­ti­ca el cli­ma ins­ta­la­do en­tre los con­ten­do­res de Se­bas­tián Pi­ñe­ra. Di­ce que si ya la dis­tan­cia en­tre és­te y Ale­jan­dro Gui­llier es am­plia, es un error “co­men­zar a pe­gar­le” a quien me­jor po­si­cio­na­do

La Tercera - Reportajes - - Portada - POR MARÍA JO­SÉ O’SHEA C. FO­TO­GRA­FÍA PA­TRI­CIO FUEN­TES Y.

AAl­gún día, del año 1974, me fui de es­te país por sie­te días. El día de San Agus­tín lla­mé a mi pa­dre pa­ra sa­lu­dar­lo por su san­to y de­cir­le que iba a lle­gar con una bo­te­lla de whisky pa­ra que ce­le­brá­ra­mos. Lo vol­ví a ver en su le­cho de muer­te, sie­te años des­pués.

Cuen­ta Jo­sé Miguel Insulza (74) que des­de en­ton­ces no ha­ce pla­nes pa­ra el fu­tu­ro, que los pro­gra­mas de vida no fun­cio­nan. Pero hay co­sas que sí tie­ne más o menos re­suel­tas: no pien­sa de­jar la po­lí­ti­ca si en és­ta, la se­gun­da elec­ción po­pu­lar a la cual se pre­sen­ta, le va mal. Su apues­ta es salir elec­to se­na­dor por Ari­ca y Pa­ri­na­co­ta, pa­pe­le­ta a la cual lle­gó tras una pe­re­gri­na­ción que co­men­zó con una can­di­da­tu­ra pre­si­den­cial y lue­go una es­ca­la en Ata­ca­ma, cu­po que el PC fi­nal­men­te se ad­ju­di­có.

¿Có­mo es­tán los ner­vios?

Tran­qui­lo en realidad. Le con­fie­so que ha­ce mu­chos años que no es­toy en es­ta si­tua­ción, por­que yo fui candidato a dipu­tado por San­tia­go el año 73. Los re­sul­ta­dos eran más o menos pre­vi­si­bles: la de­re­cha y la DC iban jun­tas y sa­ca­ban tres y no­so­tros, dos.

Pero le fue mal esa vez: sa­có un 3,33%.

Sí, pero fui el candidato del Ma­pu que más vo­tos sa­có en esa elec­ción.

Pero aho­ra su con­tien­da es­tá di­fí­cil.

No sé, es di­fí­cil pre­de­cir elec­cio­nes en que mu­cha gen­te no vo­ta. Aho­ra, en lo que a mí me to­ca, hay en­cues­tas que he vis­to y voy pri­me­ro en to­das.

¿No le ga­na Sal­va­dor Urru­tia, ex al­cal­de de Ari­ca y ex PPD?

No. Una de las en­cues­tas pro­nos­ti­ca un do­bla­je, en que sa­li­mos los dos, co­sa que me gus­ta­ría mu­cho.

Una de las crí­ti­cas que ha ha­bi­do a su cam­pa­ña es que us­ted es un afue­rino, que no tie­ne na­da que ver con la re­gión.

Mi­re, hay 12 can­di­da­tos y 11 se han de­di­ca­do a de­cir­me afue­rino. Por un la­do, es una la­ta, pero por otro, es bueno, por­que han cen­tra­do la cam­pa­ña en mí. Eso au­men­ta mu­cho mi co­no­ci­mien­to. La gen­te ya no se cree el cuen­to, por­que uno no eli­ge dón­de na­ce, pero sí eli­ge don­de pue­de ser­vir. Y la gen­te se ha ido con­ven­cien­do de que yo los pue­do ser­vir mu­cho más que otros. Por lo de­más, a los lo­ca­les no les ha ido muy bien úl­ti­ma­men­te. Hay un con­ce­jo mu­ni­ci­pal en que es­tán todos pre­sos, tie­ne el mé­ri­to ra­ro de te­ner sus dos se­na­do­res des­afo­ra­dos…; de­pen­de de la ca­li­dad de los can­di­da­tos. Yo nun­ca he re­ci­bi­do mu­cho re­cha­zo en la ca­lle, y di­ría que en los dos úl­ti­mos me­ses me sa­lu­dan ca­da vez más efu­si­va­men­te y me dicen que van a vo­tar por mí.

“Te­ne­mos que jun­tar­los a todos: el PRO, el MAS, la IC, la DC, to­do lo que ha­ya, pero nues­tros can­di­da­tos se han de­di­ca­do a pe­lear en­tre ellos. ¿Creen que con eso van a lle­gar en buen cli­ma a la se­gun­da vuel­ta?”.

Pri­me­ro par­tió el año como pre­can­di­da­to pre­si­den­cial, des­pués quiso ser se­na­dor por Ata­ca­ma y ter­mi­nó pos­tu­lan­do por Ari­ca. ¿Qué sen­ti­ría si no ga­na?

No es que qui­sie­ra ne­ce­sa­ria­men­te Ata­ca­ma, sino que me di­je­ron que es­ta­ba dis­po­ni­ble Ata­ca­ma. Y yo, ge­ne­ral­men­te, ten­go cos­tum­bre de que cuan­do me com­pro­me­to a al­go, lo ha­go, y lo ha­go bien. Pos­te­rior­men­te, el par­ti­do de­ci­dió otra co­sa.

¿Có­mo que­dó su re­la­ción con el PS?

Bien. El par­ti­do cre­yó que en­tre­gar­le Ata­ca­ma al PC era bue­na idea y yo no es­ta­ba de acuer­do con ello, pero una vez que Ál­va­ro Eli­zal­de lo de­cla­ró for­mal­men­te, el te­ma que­dó ce­rra­do.

¿Qué pa­sa si no ga­na?

Su­pon­go que se­gui­ré tra­ba­jan­do en mi es­tu­dio de abo­ga­dos y de­di­ca­do a la po­lí­ti­ca, como he es­ta­do to­da mi vida. In­gre­sé a los 17 años a la po­lí­ti­ca, y soy de esa ra­ra cla­se de po­lí­ti­co que nun­ca ha di­cho “qué pe­na que me de­di­qué a es­to, me po­dría ha­ber de­di­ca­do a otra co­sa”. Me acuer­do que una vez la revista Qué Pa­sa pu­bli­có un es­tu­dio so­bre cuánto ga­na­rían los po­lí­ti­cos si es­tu­vie­ran en otro tra­ba­jo, y yo era ben­de­ci­do como el que ga­na­ría más. Sin em­bar­go, nun­ca se me ha ocu­rri­do es­tar en otro la­do, es­toy aquí por­que me gus­ta. No es­toy la­tea­do aquí, es­toy en es­ta con­ver­sa­ción por­que me en­tre­tie­ne.

No an­da sa­can­do el cos­to al­ter­na­ti­vo.

No. No es­toy sa­can­do el cos­to al­ter­na­ti­vo, ni di­cien­do oja­lá es­tu­vie­ra en la pla­ya.

Pero cuan­do di­ce que se­gui­rá de­di­ca­do a la po­lí­ti­ca, ¿qué se ve ha­cien­do?

No, no voy a ha­cer pro­nós­ti­cos de al­go que creo que no va a ocu­rrir. Si yo es­tu­vie­ra pos­tu­lan­do sim­bó­li­ca­men­te pa­ra dar­le vo­tos a mi par­ti­do, pro­ba­ble­men­te me pon­dría a ha­cer pro­nós­ti­cos so­bre el fu­tu­ro, pero con- ven­ci­do como lo es­toy de que voy a ser ele­gi­do, no lo ha­ré.

Se lo pre­gun­to por­que es­tá su ca­so, pero tam­bién el de Isa­bel Allen­de en la V Re­gión, que es­tá di­fí­cil, y el de Ca­mi­lo Es­ca­lo­na en el sur. Us­te­des son fi­gu­ras que han es­ta­do en la pri­me­ra lí­nea de la po­lí­ti­ca en las úl­ti­mas dos dé­ca­das y pue­de dar­se que es­ta vez sean obli­ga­dos a salir.

Bueno, Ri­car­do La­gos per­dió su pri­me­ra elec­ción se­na­to­rial. ¿Y qué pa­só des­pués? Lo eli­gie­ron Pre­si­den­te de la Re­pú­bli­ca.

Pero el tiem­po co­rre.

Cla­ro que el tiem­po co­rre. Us­ted lo que quie­re es que yo di­ga que me voy a ir de la po­lí­ti­ca. No me voy a ir de la po­lí­ti­ca.

¿Pero no cree que de al­gu­na ma­ne­ra se es­ta­ría ju­bi­lan­do a una ge­ne­ra­ción que fue muy ac­ti­va en la po­lí­ti­ca?

No, no me es­toy ju­bi­lan­do. En realidad po­dría ha­ber­me ju­bi­la­do, pero no lo he he­cho y no me voy a ju­bi­lar tam­po­co.

¿Cuá­les se­rían sus pri­me­ras ac­cio­nes si lle­ga al Se­na­do?

De­ro­gar la ley de agua, del co­bre y de pes­ca y re­em­pla­zar­las por legislaciones que fa­vo­rez­can el in­te­rés na­cio­nal. La mis­ma enu­me­ra­ción que ven­go ha­cien­do des­de que fui pre­can­di­da­to pre­si­den­cial.

¿La pre­can­di­da­tu­ra pre­si­den­cial es una

idea

Nun­ca hay que de­cir de es­ta agua no be­be­ré. Has­ta seis me­ses an­tes de ser ele­gi­do se­cre­ta­rio ge­ne­ral de la OEA, yo ha­bía des­car­ta­do esa po­si­bi­li­dad con el Pre­si­den­te La­gos. Po­cos días des­pués, y an­te la ofer­ta de otros paí­ses, cam­bia­mos de opi­nión y fui­mos por esa op­ción.

que ya pa­só o que to­da­vía la tie­ne? Y en pre­si­den­cial, ¿cuán com­pro­me­ti­do es­tá con la can­di­da­tu­ra de Gui­llier?

Bueno, en la ma­yo­ría de las fo­tos de los ban­de­ra­zos de Ari­ca me po­nen a mí en pri­me­ra fi­la con una ban­de­ra de Gui­llier. Nun­ca he asis­ti­do a una ma­ni­fes­ta­ción del con­jun­to que no ha­ya lle­va­do en mis ma­nos la ban­de­ra de Ale­jan­dro Gui­llier.

¿Le aco­mo­da el candidato? ¿Le gus­ta?

Ab­so­lu­ta­men­te. Si no me aco­mo­da­ra, pro­ba­ble­men­te no vo­ta­ría por él, pero me gus­ta. Aho­ra, hay gen­te que re­cla­ma que tie­ne po­ca fuer­za, pero él es un hom­bre tran­qui­lo, un hom­bre gra­to. Yo creo que eso es lo que ne­ce­si­ta es­te país, un hom­bre que no sea una es­pe­cie de aven­tu­re­ro, ¿no?

Us­ted ha si­do par­ti­da­rio de su­mar fuerzas pa­ra la se­gun­da vuel­ta.

Ab­so­lu­ta­men­te, fir­mé la de­cla­ra­ción que de­cía eso. El úni­co pro­ble­ma es que des­pués de fir­mar, todos se pu­sie­ron a pe­lear en­tre ellos, pen­san­do que po­dían lle­gar así a la se­gun­da vuel­ta. Lo más ab­sur­do es eso; si no­so­tros que­re­mos ga­nar, te­ne­mos que jun­tar­los a todos: el PRO, el MAS, la IC, el PC, PS, DC, to­do lo que ha­ya. Y re­sul­ta que nues­tros can­di­da­tos en es­tos días se han de­di­ca­do a pe­lear­se en­tre ellos no­más. ¿Y creen que con eso van a lle­gar en buen cli­ma a la se­gun­da vuel­ta?

La pe­lea de Marco En­rí­quez con Gui­llier ha es­ta­do bien dura.

Mi­re, yo he es­cu­cha­do du­ran­te la cam­pa­ña, unas de­cla­ra­cio­nes muy ra­zo­na­bles, muy in­te­li­gen­tes y se­rias de Marco En­rí­quez. Pero pa­re­ce que des­de que su­bió un par de pun­tos en las en­cues­tas, el en­tu­sias­mo se lo lle­vó. Bueno, pero no voy a cri­ti­car a Marco En­rí­quez si el PRO me es­tá apo­yan­do a mí en es­ta re­gión.

Ese pac­to in­clu­ye su­mar al Fren­te Am­plio.

Cla­ro que sí. No hay nin­guno que no en­tra­ría, así es que pue­de aho­rrar­se la pre­gun­ta de todos, por­que no hay nin­guno que no es­té in­clui­do.

¿Y cree que la Nue­va Ma­yo­ría pue­de ga­nar en se­gun­da vuel­ta?

Bueno, es que em­pie­za a pa­sar que de pron­to el candidato que es­tá con me­jo­res po­si­bi­li­da­des de pa­sar a se­gun­da vuel­ta, a ese le em­pie­zan a pe­gar. ¿Por qué di­go es­to?

“Una bue­na di­fe­ren­cia es muy di­fí­cil de al­can­zar. Des­ani­ma a la gen­te que que­ría ir a vo­tar y po­dría no ani­mar­se. El cha­que­teo es un gra­ví­si­mo error en la Nue­va Ma­yo­ría”.

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