“La Ba­ta­lla de Chile nun­ca se trans­mi­ti­rá por te­le­vi­sión abier­ta”

Do­cu­men­ta­lis­ta: El ga­na­dor de un Oso de Pla­ta en Berlín por el guión de El bo­tón de ná­car, ex­pli­ca las mo­ti­va­cio­nes de­trás de su tra­ba­jo. El ci­neas­ta tam­bién ha­bla so­bre nuevos do­cu­men­ta­lis­tas y tam­bién di­ce que su pre­mia­da fil­me lle­ga­rá en sep­tiem­bre.

La Tercera - - SOCIEDAD - Ser­gio Co­rrea (Berlín) El Club? bo­tón de ná­car? La ba­ta­lla de Chile,

Pa­tri­cio Guz­mán (1941) tie­ne una voz quie­ta, de rit­mo re­po­sa­do, lle­na de pau­sas. Una voz que no va­rió, in­clu­so cuan­do el domingo pa­sa­do subió al po­dio del Fes­ti­val de Ci­ne de Berlín a re­ci­bir su primer Oso de Pla­ta por el guión de su pe­lí­cu­la: El bo­tón de ná­car. Allí, el au­tor de La ba­ta­lla de Chile agra­de­ció a su equi­po, so­bre to­do a su es­po­sa y pro­duc­to­ra del fil­me, Re­na­te Sach­se.

Ra­di­ca­do ha­ce 12 años en París, Guz­mán es el prin­ci­pal es­tan­dar­te do­cu­men­tal chi­leno en el ex­tran­je­ro. Tra­ba­jos como En nom­bre de Dios (1987), Chile, la me­mo­ria obs­ti­na­da (1997) o Nos­tal­gia de la luz (2010), ya han si­do pre­mia­dos en fes­ti­va­les como el de La Ha­ba­na, Tel Aviv, Va­lla­do­lid y To­ron­to. Aho­ra, el fun­da­dor del Fes­ti­val In­ter­na­cio­nal de Do­cu­men­ta­les de San­tia­go (Fi­docs), se con­vier­te en el se­gun­do do­cu­men­ta­lis­ta en ser pre­mia­do en Berlín. ¿Fue sor­pren­den­te pa­ra us­ted re­ci­bir el Oso de Pla­ta? Sí, só­lo hu­bo uno an­tes, en los años 80, pa­ra Errol Mo­rris. De to­das ma­ne­ras creo que no es­tu­vo bien que yo y Pablo La­rraín fué­ra­mos al mis­mo fes­ti­val sin sa­ber­lo. Hu­bie­ra si­do me­jor que nos re­par­tié­ra­mos, que yo fue­ra a Can­nes y Pablo a Berlín, pa­ra te­ner me­jo­res po­si­bi­li­da­des. Mis úl­ti­mas cin­co pe­lí­cu­las es­tu­vie­ron en Can­nes; ten­go muy bue­na re­la­ción con ese fes­ti­val. La pe­lí­cu­la ira­ní que ga­nó en Berlín, Ta­xi, fue ob­via­men­te un pre­mio po­lí­ti­co; po­dría­mos ha­ber lle­ga­do aún más le­jos si hu­bié­ra­mos he­cho una es­tra­te­gia con Pablo. ¿Vio la pe­lí­cu­la de La­rraín, No, ni él la mía, es­tá­ba­mos muy ocu­pa­dos los dos en otras co­sas. Pe­ro co­no­ce su ci­ne­ma­to­gra­fía... Sí, y la que con­si­de­ro bue­na, pro­fun­da, ex­tra­or­di­na­ria, es Tony Ma­ne­ro, don­de se re­fle­ja el os­cu­ro cli­ma que creó Pi­no­chet. Esa pe­lí­cu­la me gol­peó pro­fun­da­men­te y des­de ahí co­men­cé a ad­mi­rar a Pablo. Es­ta­mos en el mis­mo bar­co. El bo­tón de ná­car es la se­gun­da par­te de una tri­lo­gía, que par­tió con Nos­tal­gia de la luz, ins­pi­ra­da en el de­sier­to y que ce­rra­rá con un fil­me so­bre la Cor­di­lle­ra de los An­des. En és­ta, el ci­neas­ta usa el agua pa­ra ha­blar de dos he­chos his­tó­ri­cos que no se co­nec­tan a sim­ple vis­ta: el ex­ter­mi­nio de in­dí­ge­nas en la Pa­ta­go­nia a fi­nes del si­glo XIX y los de­te­ni­dos des­apa­re­ci­dos du­ran­te la dic­ta­du­ra de Pi­no­chet. ¿Có­mo na­ció el ar­gu­men­to de la pe­lí­cu­la? Yo que­ría ex­ten­der­me so­bre el te­ma del agua, por­que me ser­vía como un leit mo­tiv pa­ra abar­car los otros. Leí que cual­quier mo­vi­mien­to en la su­per­fi­cie del agua es­tá afec­ta­do por un cuer­po ce­les­te, no só­lo la lu­na, lo que sig­ni­fi­ca que el in­ter­me­dia­rio en­tre no­so­tros y el cos­mos es el agua. Esa fue una idea clave. Co­men­cé por eso y lue­go se­guí por las et­nias... ¿Có­mo fue co­nec­tan­do las dos his­to­rias? Es­cri­bo mu­cho y voy bus­can­do re­la­cio­nes de una co­sa con la otra. Des­cu­brí en­ton­ces que un riel en Vi­lla Gri­mal­di, con el que se em­pu­ja­ban los cuer­pos de las víc­ti­mas al fon­do del mar, te­nía ado­sa­do un bo­tón y lue­go es­cu­ché la his­to­ria de Jemmy But­ton, un in­dí­ge­na fue­guino que tam­bién pier­de su vida a cam­bio de un bo­tón. Y el úl­ti­mo mo­ti­vo es mi pro­pia vida, yo sal­pi­co re­cuer­dos de mi in­fan­cia que ayu­dan a cohe­sio­nar el te­ma. ¿Cuál fue el mo­men­to del ro­da­je más im­por­tan­te pa­ra us­ted? En­con­trar a Ga­brie­la Pa­te­ri­to, de la et­nia ka­wés­kar fue un mo­men­to de gran ilu­sión. Una se­ño­ra que ha vi­vi­do ais­la­da y que sa­bía con­tar la his­to­ria de su et­nia; de có­mo cru­za­ban el Ca­bo de Hor­nos en ca­noa, de re­mar mi­les de ki­ló­me­tros. Tam­bién hu­bo ex­pe­rien­cias di­fí­ci­les, como na­ve­gar a tra­vés de ca­na­les y lue­go sa­lir a mar abier­to. Na­die del equi­po te­nía ex­pe­rien­cia, nos sal­va­ron los ca­pi­ta­nes, Es­ta­rá en Fi­docs, pe­ro es muy tar­de, re­cién en sep­tiem­bre. Quie­ro que se vea en el ci­ne, con­se­guir aca­so dos sa­las, pa­ra que se vea por más tiem­po, pe­ro hay que bus­car dis­tri­bui­dor.

que es­tá en to­das las lis­tas de los me­jo­res do­cu­men­ta­les de la his­to­ria del ci­ne, ja­más se ha pre­sen­ta­do en la te­le­vi­sión chi­le­na.... ¡Ni lo ha­rá! Re­cién cuan­do es­té muer­to y cuan­do lo es­tén to­dos los que par­ti­ci­pa­ron en el Gol­pe, se da­rá. Es­tán to­dos los de­mó­ca­ta cris­tia­nos vi­vos, des­de Ha­mil­ton pa­san­do por Ayl­win, en fin, to­dos los de la pla­na ma­yor de la De­mo­cra­cia Cris­tia­na, ellos son res­pon­sa­bles del Gol­pe tam­bién y si se mues­tra con el de­ta­lle que lo mues­tra La Ba­ta­lla de Chile, no da mu­chos di­vi­den­dos po­lí­ti­cos. ¿Có­mo se ex­pli­ca que Nos­tal­gia de la luz tu­vo en Fran­cia, 80 mil es­pec­ta­do­res y en Chile só­lo 7 mil? ¿Qué do­cu­men­ta­lis­tas chi­le­nos le in­tere­san? Es­pe­ra .... (des­apa­re­ce pa­ra pre­gun­tar­le a su mu­jer por el nom­bre ), Mar­ce­la Said que hi­zo un do­cu­men­tal que se lla­ma El Mo­ci­to y que es ca­si una ver­sión de Tony Ma­ne­ro, es ex­tra­or­di­na­rio. Ad­mi­ro mu­cho al pe­que­ño mo­vi­mien­to de do­cu­men­ta­lis­tas chi­le­nos, se­rán en­tre 15 y 30 per­so­nas, no es tan pe­que­ño, pe­ro es un gru­po he­te­ro­gé­neo, muy crea­ti­vo y que tie­nen mu­chos te­mas. Hay una con­tra­dic­ción, por­que a pe­sar de que el Es­ta­do los fi­nan­cia, la te­le­vi­sión los nie­ga y no los ex­hi­be. El pro­ble­ma es que con el tiem­po las co­pias en DVD se ago­tan y el do­cu­men­tal prác­ti­ca­men­te des­apa­re­ce. ¿Su pró­xi­mo tra­ba­jo se­rá so­bre la Cor­di­lle­ra de los An­des? Pue­de que sea ese el pun­to de arran­que, pe­ro hay que en­con­trar una his­to­ria y eso no es fá­cil. Po­dría ha­ber si­do con el cru­ce de la cor­di­lle­ra de Ne­ru­da, pe­ro eso se­ría ha­blar de Ne­ru­da y no de la cor­di­lle­ra. Pe­ro vol­ve­rá al te­ma de la me­mo­ria ¡Sin du­da! Es­toy atra­pa­do en eso, nun­ca voy a sa­lir de ella. Me apa­sio­na. De la me­mo­ria de­pen­de el fu­tu­ro de Chile.

FO­TO: KA­TELL DJIAN.

Ga­brie­la Pa­te­ri­to, des­cen­dien­te Ka­wes­kar, es una de las pro­ta­go­nis­tas de El bo­tón de ná­car.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Chile

© PressReader. All rights reserved.