“Si can­ta­mos so­bre lo que ocu­rre hoy de­be­mos so­nar co­mo una ban­da de hoy”

Mú­si­co bri­tá­ni­co ► El lí­der de Ri­de ha­bla del renacer del cuar­te­to in­glés, de su pri­mer ál­bum en vein­te años y sus pla­nes de ve­nir a Chile.

La Tercera - - Sociedad - An­drés del Real Weat­her dia­ries

Tal co­mo sus com­pa­trio­tas Mo­rris­sey y El­ton John, Mark Gar­de­ner tie­ne ma­los re­cuer­dos del ce­vi­che. “To­dos me di­je­ron que era pe­li­gro­so, cla­ro que des­pués de es­tar cua­tro días in­to­xi­ca­do”, cuen­ta el gui­ta­rris­ta y can­tau­tor in­glés so­bre esa pri­me­ra vi­si­ta a San­tia­go, ha­ce on­ce años y co­mo pla­to fuer­te del fes­ti­val Ul­tra­pop. Un de­but en so­li­ta­rio y en for­ma­to acús­ti­co en el Gal­pón Víc­tor Ja­ra, al que lle­ga­ron de­ce­nas de viu­dos chi­le­nos de Ri­de, la ban­da que Gar­de­ner li­de­ró des­de 1988 has­ta su di­so­lu­ción en 1996 y uno de los nombres fun­da­men­ta­les de la movida “shoe­ga­ze” bri­tá­ni­ca.

En pleno re­vi­val del gé­ne­ro, el mis­mo que la pren­sa in­gle­sa desechó en su mo­men­to pe­ro que acre­cen­tó su cul­to con el co­rrer de los años, y aho­ra que las ca­pas de gui­ta­rras han vuel­to a po­ner­se de mo­da en­tre una nue­va ge­ne­ra­ción de mú­si­cos, pa­re­cía cues­tión de tiem­po pa­ra que Ri­de ma­te­ria­li­za­ra su re­torno dis­co­grá­fi­co. En es­pe­cial lue­go que ha­ce dos años Gar­de­ner de­ci­die­ra vol­ver a to­car jun­to a Lau­ren­ce Col­bert, Ste­ve Queralt y Andy Bell, es­te úl­ti­mo, co­no­ci­do por to­car el ba­jo en Oa­sis des­de me­dia­dos de los 90. Un re­gre­so que vio la luz es­te mes, con la pre­sen­ta­ción de Weat­her dia­ries, el pri­mer ál­bum del cuar­te­to en vein­tiún años y uno de los lan­za­mien­tos más des­ta­ca­dos de la es­ce­na bri­tá­ni­ca de es­te 2017.

“Pa­ra mí, la me­jor prue­ba del va­lor de tu tra­ba­jo es el tiem­po. Si tu música per­du­ra es por­que no es­ta­bas ha­cién­do­lo tan mal y aun­que du­ran­te to­dos es­tos años no es­tu­vi­mos jun­tos, nues­tra música ha­bló por no­so­tros”, ase­gu­ra Gar­de­ner, quien en el nue­vo ál­bum dis­pa­ra con­tra el Bre­xit y las po­lí­ti­cas de The­re­sa May, en can­cio­nes don­de el tra­di­cio­nal “mu­ro de so­ni­do” del con­jun­to ya no só­lo se cons­tru­ye en ba­se a gui­ta­rras, sino tam­bién con sin­te­ti­za­do­res y am­bien­ta­cio­nes

elec­tró­ni­cas.

En es­tá el se­llo de Ri­de pe­ro tam­bién hay un so­ni­do más ac­tual. ¿Es­to tie­ne que ver con las le­tras del dis­co y sus crí­ti­cas a la po­lí­ti­ca in­gle­sa?

Creo que to­dos nues­tros dis­cos, a su ma­ne­ra, han si­do bas­tan­te ho­nes­tos a la ho­ra de plas­mar có­mo nos sen­tía­mos y có­mo veía­mos el mun­do en ese mo­men­to. Es­te no es la ex­cep­ción. Aho­ra to­dos no­so­tros so­mos pa­dres, y cuan­do tie­nes hi­jos pien­sas mu­cho más en es­tas co­sas, se te ha­ce di­fí­cil ig­no­rar lo que es­tá pa­san­do en to­das par­tes y par­ti­cu­lar­men­te en Inglaterra, don­de to­do es­tá muy re­vuel­to y di­vi­di­do. Es­to tie­ne que ver con có­mo ves el mun­do al que es­tás tra­yen­do a tus hi­jos, uno en el que no veo mu­cho pro­gre­so, to­do lo con­tra­rio más bien.

Más de al­gún vie­jo se­gui­dor se de­be ha­ber sor­pren­di­do, por­que el dis­co no es un ejer­ci­cio de nos­tal­gia, sino Ri­de mo­de­lo 2017.

Esa fue una de mis prin­ci­pa­les preo­cu­pa­cio­nes al mo­men­to de vol­ver a ha­cer música, que­ría­mos ha­cer un dis­co con can­cio­nes que so­na­ran fres­cas, con un so­ni­do de 2017, no de 1990. Co­mo ban­da nos abu­rri­ría mu­cho re­pe­tir­nos y si en nues­tras le­tras can­ta­mos so­bre lo que es­tá ocu­rrien­do en el mun­do de hoy, te­ne­mos que so­nar co­mo una ban­da de hoy. Por lo mis­mo, al crear cier­tas at­mós­fe­ras, no qui­si­mos res­trin­gir­nos a las gui­ta­rras ni au­to­im­po­ner­nos re­glas.

¿Es es­te el ál­bum más po­lí­ti­co de Ri­de has­ta aho­ra?

Pro­ba­ble­men­te lo sea. Sí es el dis­co en el que he­mos es­ta­do más po­lí­ti­ca­men­te cons­cien­tes, por­que aho­ra nos afec­ta más la po­lí­ti­ca que cuan­do te­nía­mos vein­ti­tan­tos años, cuan­do so­lo nos im­por­ta­ba sa­lir y em­bo­rra­char­nos. Pe­ro no me quie­ro que­dar só­lo en lo ne­ga­ti­vo, la ver­dad es que soy op­ti­mis­ta cuan­do pien­so en el fu­tu­ro. La música ayu­da a eso tam­bién, tie­ne al­go te­ra­péu­ti­co por­que pue­des trans­for­mar tu in­co­mo­di­dad y tu

rabia en al­go lin­do y po­si­ti­vo.

¿La gi­ra pro­mo­cio­nal de es­te ál­bum con­tem­pla fe­chas en Su­da­mé­ri­ca? ¿Hay po­si­bi­li­da­des de ve­nir a to­car a Chile?

No hay na­da de­fi­ni­do cien por cien­to pe­ro que­re­mos ir pa­ra allá en oc­tu­bre, o a más tar­dar a co­mien­zos del pró­xi­mo año. Andy tam­bién tie­ne bue­nos re­cuer­dos de sus shows en Su­da­mé­ri­ca con Oa­sis y en mi ca­so lo pa­sé in­creí­ble cuan­do fui a Pe­rú, Ar­gen­ti­na y Chile, pe­se a lo del ce­vi­che (ríe).

En la pren­sa in­gle­sa se han pu­bli­ca­do no­tas que ha­blan de Ri­de te­lo­nean­do a Oa­sis en una supuesta gi­ra de reunión. ¿Qué hay de cier­to en eso?

No sé na­da de eso, ho­nes­ta­men­te. Sé que hay ru­mo­res, pe­ro lo con­si­de­ro im­pro­ba­ble. En pri­mer lu­gar por­que no veo a Oa­sis to­can­do jun­tos, y si lo hi­cie­ran, no veo por qué que­rría­mos sa­lir de gi­ra con ellos. Ade­más se­ría muy ex­tra­ño que Andy to­ca­ra dos ve­ces en la mis­ma noche.b

FO­TO: PRO­MO­CIO­NAL

►► Mark Gar­de­ner (ter­ce­ro des­de la iz­quier­da) jun­to a sus com­pa­ñe­ros de gru­po.

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