“Aho­rano co­mo­ton­te­ras, el­pe­so­yano es­te­ma”

De­lan­te­ro de Ever­ton ► El fla­man­te re­fuer­zo ru­le­te­ro se ilu­sio­na con re­lan­zar su ca­rre­ra en el fút­bol chi­leno, lue­go de su tor­men­to­so pa­so por di­fe­ren­tes equi­pos me­xi­ca­nos.

La Tercera - - Deportes - Ma­tías Par­ker Cas­tro Ex fut­bo­lis­ta y en­tre­na­dor

Pa­tri­cio Ru­bio (28) es­tá de vuel­ta en el fút­bol chi­leno. Lue­go de ha­ber de­fen­di­do la ca­mi­se­ta del Do­ra­dos de Si­na­loa, de la se­gun­da me­xi­ca­na, el go­lea­dor fue ofi­cia­li­za­do co­mo re­fuer­zo de Ever­ton. Des­de que sa­lió de la U, en 2014, el ata­can­te no ha po­di­do re­cu­pe­rar su me­jor ver­sión. En Que­ré­ta­ro, que ad­qui­rió su car­ta en US$5 mi­llo­nes, prác­ti­ca­men­te no tu­vo opor­tu­ni­da­des. En con­ver­sa­ción con La Ter­ce­ra, Ru­bio mues­tra otra ac­ti­tud en com­pa­ra­ción a cuan­do se fue. Se le es­cu­cha más tran­qui­lo, más cen­tra­do. “Ven­go por seis me­ses en ca­li­dad de prés­ta­mo, pe­ro oja­lá pue­da que­dar­me es­tos seis me­ses y to­do el pró­xi­mo año”, di­ce, de en­tra­da.

¿Có­mo se da su lle­ga­da a Ever­ton?

Es­ta­ba en Mé­xi­co y apa­re­ció el ofre­ci­mien­to. Am­bas par­tes lle­ga­mos a acuer­do, y fe­liz de es­tar acá. Me con­ven­ció el pro­yec­to.

¿Qué pro­yec­to le pre­sen­ta­ron?

La idea de es­te equi­po es pe­lear el tor­neo. La co­pa pa­sa­da es­tu­vie­ron cer­ca, pe­ro aho­ra el ob­je­ti­vo es ser cam­peón. Aho­ra hay que lo­grar­lo.

¿Con­si­de­ra que Ever­ton tie­ne

En co­lum­na an­te­rior ex­pu­se que el ce­re­bro se en­tre­na. So­bre to­do, el de los de­por­tis­tas del pre­sen­te y del fu­tu­ro. La neu­ro­cien­cia quie­re con­ven­cer al mun­do del fút­bol que ellos pue­den me­jo­rar sus ren­di­mien­tos y se en­fo­ca don­de me­nos se pen­sa­ba, el ce­re­bro.

Los de­por­tes son una fuen­te tan ri­ca y es­pec­ta­cu­lar de da­tos so­bre la con­duc­ta hu­ma­na que in­du­cen fuer­te­men­te a la in­ves­ti­ga­ción.

Se apre­cia una ac­ción vi­go­ro­sa en­tre la psi­co­lo­gía de los de­por­tes y la psi­co­lo­gía for­mal. Se es­tá ins­ta­lan­do pau­la­ti­na­men­te

equi­po pa­ra ser cam­peón?

Sí, a pe­sar de que es un equi­po jo­ven. Hay con­vic­ción de que se pue­de pe­lear el cam­peo­na­to.

¿Por qué vuel­ve al fút­bol chi­leno?

Las co­sas se die­ron así. El úl­ti­mo tiem­po en Mé­xi­co fue bueno. Pe­leé una fi­nal don­de no se lo­gró el ob­je­ti­vo. Sin em­bar­go, co­mo di­je an­te­rior­men­te, me con­ven­ció el pro­yec­to de Ever­ton. El pro­fe tam­bién es im­por­tan­te. Es­toy con la idea de re­to­mar mi ni­vel.

“Tu­ve po­si­bi­li­da­des de re­tor­nar a la U, pe­ro no se dio. De­ci­sión nues­tra, o de ellos, no sé. Tam­po­co me vol­vía lo­co vol­ver a la U”.

¿Es­tá bien fí­si­ca­men­te?

Sí, lle­gó muy bien fí­si­ca­men­te. Me es­toy po­nien­do a pun­to, por­que el tor­neo en Mé­xi­co ter­mi­nó ha­ce un mes y me­dio. La idea es ir ga­nan­do mi­nu­tos y me­jo­rar ca­da día más.

¿Ya no tie­ne pro­ble­mas con el pe­so?

No, ya no. Ya es una cos­tum­bre el te­ma de la ali­men­ta­ción, de man­te­ner­me fino. An­tes co­mía más ton­te­ras, pe­ro aho­ra uno se cuida más. Aho­ra no co­mo ton­te­ras, el pe­so ya no es te­ma. Ten­go la cos­tum­bre de ali­men­tar­me bien.

¿Por qué no si­guió en Que­ré­ta­ro?

Tu­ve po­si­bi­li­da­des de se­guir, pe­ro am­bas par­tes fi­nal­men­te de­ci­di­mos que no. Es­tán un po­co cor­ta­das las re­la­cio­nes con el club, pe­ro es­toy tran­qui­lo. Siem­pre me he en­tre­ga­do al má­xi­mo.

¿En Que­ré­ta­ro no res­pe­ta­ron su pro­ce­so de adap­ta­ción?

Pue­de ser que me exi­gie­ran mu­cho de in­me­dia­to. Tu­ve unos partidos ma­los y me sa­ca­ron. Era me­dio ra­ro se­gún mi for­ma de ver. Que­ré­ta­ro es un club que com­pra ju­ga­do­res to­dos los tor­neos, que gas­ta mu­cha pla­ta y te re­em­pla­za co­mo si na­da. No ter­mi­né de aco­mo­dar­me y acos­tum­brar­me.

¿Fue una ma­la de­ci­sión par­tir de la U a Que­ré­ta­ro?

Sí, a lo me­jor fue una ma­la de­ci­sión, qui­zás apre­su­ra­da, pe­ro era muy bue­na eco­nó­mi­ca­men­te. En lo de­por­ti­vo sí te pue­do de­cir que fue ma­la. Pe­ro ya es­tá he­cho, y aún es­toy jo­ven, re­cién ten­go 28 años.

En Do­ra­dos, su úl­ti­mo club, acu­sa­ron de con­flic­ti­vo.

lo

Siem­pre se ha­blan mu­chas co­sas. No me he que­ri­do me­ter, pe­ro te voy a con­tes­tar. Días an­tes de la fi­nal, es­tu­vi­mos has­ta la 1 de la ma­ña­na en el ca­ma­rín por te­mas de no pa­go. Aún me de­ben dos me­ses de suel­do. Son te­mas ex­tra­fut­bo­lís­ti­cos, y a mí no me gus­ta man­dar al fren­te a na­die. Se equi­vo­ca­ron en ma­tar­me de esa ma­ne­ra.

¿Có­mo ex­pli­ca el boom de los fut­bo­lis­tas chi­le­nos en Mé­xi­co?

En Mé­xi­co es­tán de mo­da los fut­bo­lis­tas chi­le­nos. Aho­ra que Chi­le ga­nó la Co­pa Amé­ri­ca, es­tán to­dos los chi­le­nos de mo­da. A al­gu­nos les va bien, a otros no. Es co­mo los co- mi­nu­tos, el ba­lón es­tá en jue­go so­la­men­te 60 mi­nu­tos (apro­xi­ma­da­men­te) de ese tiem­po. El tiem­po so­bran­te in­di­ca que el ba­lón es­tá fue­ra de jue­go. De un to­tal de de 60 mi­nu­tos ca­da equi­po ten­drá po­se­sión del ba­lón por 30 mi­nu­tos. Por lo tan­to, un ju­ga­dor de un equi­po, en pro­me­dio, no tie­ne po­se­sión del ba­lón por más de dos mi­nu­tos. En esos dos mi­nu­tos de­be ser muy pro­duc­ti­vo con el ba­lón.

¿Y qué es­tá ha­cien­do el ju­ga­dor en los res­tan­tes 58 mi­nu­tos en los cuá­les el ba­lón es­tá en jue­go? Ha­cien­do jui­cios, to­man­do de­ci­sio­nes y se­lec­cio­nan­do. Es­to ha­ce que los ju­ga­do­res lom­bia­nos que lle­gan por­que han he­cho bue­nas Li­ber­ta­do­res. Acá tie­nen mu­cho di­ne­ro pa­ra gas­tar.

¿Bus­ca re­lan­zar su ca­rre­ra?

Sí, cla­ro. Me gus­ta­ría re­to­mar mi ni­vel. Más ade­lan­te, con más ex­pe­rien­cia, me gus­ta­ría vol­ver al ex­tran­je­ro. Pe­ro mi mi­sión aho­ra es ayu­dar a los más jó­ve­nes. Soy de los ma­yo­res, con el Ba­na­na Suá­rez. Ten­go la suer­te de ha­ber ga­na­do va­rios tí­tu­los, y esa ex­pe­rien­cia la quie­ro trans­mi­tir.

¿Pu­do vol­ver a la U?

Sí, tu­ve po­si­bi­li­da­des de vol­ver a la U. Se ba­ra­jó en su mo­men­to, pe­ro no se dio. Por ahí por de­ci­sión de ellos, por de­ci­sión nues­tra, no lo sé. Al fi­nal ter­mi­nó lle­gan­do Isaac Díaz. Tam­po­co me vol­vía lo­co vol­ver a la U. Las co­sas se dan cuan­do se tie­nen que dar.

¿Có­mo fue com­par­tir con Ro­nal­din­ho en Que­ré­ta­ro?

Fue una ex­pe­rien­cia bo­ni­ta, muy lin­da. Fue al­go inol­vi­da­ble. Nun­ca pen­sé que lo iba a vi­vir. Es una per­so­na muy hu­mil­de, muy sen­ci­lla. Guar­do los me­jo­res re­cuer­dos de él co­mo per­so­na y fut­bo­lis­ta. En los en­tre­na­mien­tos y en los partidos era real­men­te es­pec­ta­cu­lar. ●

“Bue­na en lo eco­nó­mi­co, pe­ro en lo de­por­ti­vo sí pue­do de­cir que fue ma­la de­ci­sión de­jar la U”.

“Tu­ve partidos ma­los y me sa­ca­ron. Que­ré­ta­ro com­pra mu­chos ju­ga­do­res, gas­ta mu­cha pla­ta y te re­em­pla­za co­mo si na­da”.

“El ob­je­ti­vo de Ever­ton es ser cam­peón, hay con­vic­ción”

re­quie­ran de un al­to gra­do de aten­ción men­tal y de con­cen­tra­ción.

Tie­ne que to­mar de­ci­sio­nes y en esa tarea se requiere in­te­li­gen­cia. O sea, pen­sar, tra­ba­jar el ce­re­bro. Una de­ci­sión téc­ni­ca en­glo­ba tan­to ele­men­tos fí­si­cos co­mo men­ta­les.

To­do es­to nos re­tro­trae a la pre­gun­ta fun­da­men­tal que no es có­mo uno en­se­ña, sino có­mo un jo­ven ju­ga­dor aprende.

Oja­lá que al DT azul la neu­ro­cien­cia lo en­cum­bre a las al­tu­ras y no lo de­po­si­te abrup­ta­men­te en su ape­lli­do.

FO­TO: EVER­TON.

►► Pa­tri­cio Ru­bio du­ran­te su pre­sen­ta­ción en el cen­tro de­por­ti­vo de Ever­ton.

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