LOS MA­RIS­COS

Manos en la masa - - LOS MARISCOS -

· ¿CÓ­MO ELEGIRLOS·

El olor del ma­ris­co de­be evo­car al mar, li­ge­ra­men­te yo­da­do y agra­da­ble.

Si no los con­su­mi­rás de in­me­dia­to o den­tro de 2 días, es pre­fe­ri­ble que los com­pres con­ge­la­dos, co­ci­dos o en­la­ta­dos.

· PA­RA COCERLOS ·

Los ma­ris­cos vi­vos se cue­cen en agua fría y el muer­to, en agua hir­vien­do.

Los crus­tá­ceos (lan­gos­tas, gam­bas, lan­gos­ti­nos y centolla) se cue­cen en agua hir­vien­do con abun­dan­te sal e ideal­men­te una ho­ja de lau­rel.

Los tiem­pos de coc­ción se cal­cu­lan des­de el mo­men­to en que se em­pie­za a her­vir el agua, una vez aña­di­do el ma­ris­co.

Pa­ra co­cer los ma­ris­cos bas­ta con agua con sal, pe­ro tam­bién se pue­de sus­ti­tuir por un cal­do de ver­du­ras con un po­co de vino blan­co pa­ra dar­le más sa­bor.

· PA­RA PRE­PA­RAR­LOS ·

Co­mo nor­ma ge­ne­ral, lo me­jor es co­ci­nar­los sin ade­re­zos ni es­pe­cias. Si se tra­ta de pre­pa­ra­cio­nes a la pa­rri­lla o a la plan­cha, los tro­zos pe­que­ños se po­nen en­te­ros. Los gran­des, co­mo las lan­gos­tas, se par­ten por la mi­tad lon­gi­tu­di­nal­men­te. Los ca­la­ma­res se abren y se apla­nan pa­ra que se ha­gan an­tes; y los lan­gos­ti­nos o lan­gos­tas, que­dan per­fec­tos si son co­ci­dos a la plan­cha.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Chile

© PressReader. All rights reserved.