Lau­ra de León Cés­pe­des Ac­triz

La ac­triz ha­bla de su lle­ga­da a la ac­tua­ción y aho­ra a la mú­si­ca fol­cló­ri­ca. Tam­bién re­ve­la ca­rac­te­rís­ti­cas de su per­so­na­li­dad y los re­cuer­dos que tie­ne de las fies­tas de Car­ta­ge­na.

Gente Caribe - - Índice - TEX­TO Alejandro Ro­sa­les Man­ti­lla Twit­ter: @ale­jo­ro­sa­lesm FO­TOS Or­lan­do Amador Ro­sa­les AGRA­DE­CI­MIEN­TOS Ho­tel So­fi­tel Le­gend San­ta Cla­ra

Lau­ra de León Cés­pe­des es bu­lle­ra, ale­gre y ob­se­sio­na­da por su tra­ba­jo. Su pa­sión por lo que ha­ce lle­ga al lí­mi­te de su­frir con sus per­so­na­jes, llo­rar, gri­tar si es pre­ci­so. Con su pa­pel pro­ta­gó­ni­co de So­le­dad, en la no­ve­la del ca­nal RCN La luz de mis ojos, lle­gó a le­van­tar­se en la mi­tad de la no­che y sen­tir en su vien­tre el hi­jo que su per­so­na­je es­pe­ra­ba en la his­to­ria. En ese mo­men­to sin­tió que de­bía ha­cer un es­fuer­zo del ta­ma­ño de las Mu­ra­llas de Car­ta­ge­na pa­ra des­ha­cer­se de So­le­dad. En la se­rie del mis­mo ca­nal, La Pla­yi­ta, su per­so­na­je se lla­ma­ba igual, por eso de ca­ri­ño su pa­pá le di­ce “Lau­ra So­le­dad”. Con esa pro­duc­ción se me­tió en el co­ra­zón de mi­llo­nes de te­le­vi­den­tes en Co­lom­bia y mos­tró por bre­ves se­gun­dos que tam­bién po­día can­tar. Aho­ra el can­to, y el po­rro en es­pe­cial, ha­cen par­te de su vi­da y du­da mu­cho que se pue­da des­pren­der de ese ta­len­to me­lo­dio­so.

Si se me­te tan­to en sus per­so­naP jes, ¿có­mo ha­ce pa­ra exor­ci­zar­los y sa­lir de ellos? R Sol­tar eso pa­ra mí no es fá­cil. Hay ac­tri­ces y ac­to­res que usan el mé­to­do de res­pi­rar, de re­la­ja­ción. Yo soy mu­cho más de sen­ti­mien­tos, del yo, co­mo si a mí me pa­sa­ra y a ve­ces me de­jo afec­tar. To­ca co­mo que al­guien me ha­ble y me sa­cu­da, de lo con­tra­rio me que­do en­si­mis­ma­da en mi ac­tua­ción.

¿Sin­tió más res­pon­sa­bi­li­dad al P en­car­nar a So­le­dad? R Sí, la amo, la veo y así co­mo cuan­do la gen­te me es­cri­be y me cuen­ta que llo­ran con su his­to­ria yo tam­bién lo vi­vo igual (…) Aho­ra, yo sen­tía que te­nía una gran res­pon­sa­bi­li­dad, por­que ha si­do el per­so­na­je, sin de­me­ri­tar

a los otros, más im­por­tan­te que yo he he­cho, so­bre to­do por la for­ma co­mo Jor­ge Alí Tria­na (el di­rec­tor) cuen­ta la his­to­ria. Pa­re­ce una poe­sía, la for­ma co­mo la cui­da, tu­ve una car­ga pro­fe­sio­nal y per­so­nal im­pre­sio­nan­te.

Por las ca­rac­te­rís­ti­cas de ‘La P luz de mis ojos’, que es un mu­si­cal, ¿cree que se pue­da des­li­gar de la mú­si­ca? R Yo te cuen­to, en La Pla­yi­ta gra­bé una can­ción que com­pu­so Juan Ga­briel Tur­bay, pe­ro aho­ra te­ne­mos un mu­si­cal. Gra­ba­mos un mon­tón de can­cio­nes con Bo­ris Gar­cía (di­rec­tor y pro­duc­tor mu­si­cal de la no­ve­la) (...) En to­das las gi­ras que he­mos he­cho, las ma­más se nos acer­can y nos di­cen que sus hi­jos es­cu­chan po­rro y las can­cio­nes de la no­ve­la. En So­le­dad, Atlán­ti­co, una ni­ña me can­tó La mú­cu­ra, por ejem­plo. En­ton­ces creo que es­to es un men­sa­je (...) Con Bo­ris es­ta­mos pla­nean­do una gi­ra con to­do el amor y el res­pe­to del mun­do. Es una gi­ra na­cio­nal pa­ra can­tar to­dos es­tos po­rros, mú­si­ca tro­pi­cal, es di­fí­cil que me va­ya a des­li­gar, aun­que acla­ro que en mis pla­nes no es­tá ser can­tan­te, es una ca­rre­ra muy di­fí­cil, me quito el som­bre­ro fren­te a esas per­so­nas que la es­tán lu­chan­do, que es­cri­ben can­cio­nes, es muy com­pli­ca­da esa in­dus­tria. Yo so­lo quie­ro apor­tar un gra­ni­to de are­na por el fol­clor.

Me di­cen que us­ted siem­pre ha P si­do muy ami­gue­ra, que se sien­ta en la te­rra­za de su ca­sa en Car­ta- ge­na y sa­lu­da a to­do el que pa­sa… R ( Ri­sas). Así soy, bu­lle­ra, cos­te­ña, ha­blo du­ro, me en­can­ta sa­lu­dar: “bue­nas ve­cino”. Soy muy des­par­pa­ja­da, pe­ro res­pe­tuo­sa, me con­si­de­ro muy no­ble, no me gus­ta ha­blar mal de na­die, allá los que ha­blen mal de mí.

¿Dón­de se crió en Car­ta­ge­na? P R En el Pie de la Popa, allí siem­pre es­tu­vo mi ca­sa, me en­can­ta el plan de la me­ce­do­ra en la te­rra­za. Es­tu­ve tam­bién mu­cho en Tur­ba­co, por­que mi pa­pá, Ma­rio de León, es de allá.

¿Cuán­do se fue pa­ra Bo­go­tá? P R Un día es­ta­ba en el odon­tó­lo­go y me lla­mó mi her­mano, el se­gun­do, Fa­bián, yo ya ha­bía ter­mi­na­do mi ca­rre­ra y es­ta­ba bus­can­do dón­de ha­cer las prác­ti­cas. Yo le ha­bía di­cho que me ayu­da­ra a bus­car al­go allá, oja­lá en Co­mu­ni­ca­ción Or­ga­ni­za­cio­nal, que era el área que más me gus­ta­ba. En fin, él me di­jo que te­nía que es­tar al otro día a las 4 de la tar­de pa­ra una entrevista. Ese mis­mo día via­jé a las 10 de la no­che. Ya lle­vo sie­te años vi­vien­do en Bo­go­tá. Ter­mi­né ha­cien­do mis prác­ti­cas en RCN Te­le­vi­sión, en el de­par­ta­men­to de Ta­len­to. Mi tra­ba­jo era lo­gís­ti­co, pe­ro na­da de ac­tuar ni pre­sen­tar.

¿Y có­mo lle­gó a la te­le­vi­sión? P R Un ami­go que tra­ba­ja­ba en la mis­ma em­pre­sa don­de yo es­ta­ba me di­jo que es­ta­ban ha­cien­do un cas­ting en City Tv, pa­ra un pro­gra­ma ju­ve­nil. Me in­sis­tió y fui. Me acuer­do que te­nía mu­cha pe­na. Des­pués me lla­ma­ron a otro y que­dé. Lla­mé a la ca­sa y lo con­sul­té con mi fa­mi­lia, a mi pa­pá le en­can­tó. A l fi­nal di­je que sí, es­tu­ve co­mo un año, pre­sen­té dos pro­gra­mas, uno que era co­mo en di­rec­to y el otro era pre­gra­ba­do.

¿Y qué pa­só des­pués? P R Es­tan­do en City co­no­cí un ac­tor, él me di­jo que me iba a pre­sen­tar a su má­na­ger y al mes tu­vi­mos una ci­ta, me ca­yó muy bien. Des­pués me in­vi­tó a pre­sen­tar­me pa­ra el cas­ting de una no­ve­la. Lo hi­ce y des­pués me lla­ma­ron a de­cir­me que ha­bía que­da­do, pe­ro pa­ra otro per­so­na­je. Ahí di­je: en qué me me­tí. Me fue muy bien con el di­rec­tor, con los otros com­pa­ñe­ros, les de­cía que nun­ca ha­bía ac­tua­do, que me tu­vie­ran pa­cien­cia. To­do se hi­zo con mu­cho res­pe­to. Ahí me de­ci­dí a es­tu­diar un po­co el te­ma e hi­ce al­gu­nos ta­lle­res en di­fe­ren­tes es­cue­las. Esa no­ve­la se lla­mó Ma­má tam­bién, lue­go vino La Pla­yi­ta en don­de me fue sú­per bien. Des­pués hi­ce Mi­cro­tea­tro. Tam­bién es­tu­ve en la no­ve­la de Ga­li Ga­leano.

¿Qué re­cuer­da de las fies­tas del P 11 de no­viem­bre en Car­ta­ge­na? R Me en­can­ta­ba ha­cer­me tren­ci­tas, ha­cer bol­si­tas de agua con azu­lín pa­ra ti­rar­las des­pués. En la ca­sa nos reunía­mos con pri­mos y tíos y ha­cía­mos una fies­ta en la te­rra­za a to­do vo­lu­men, nos ti­rá­ba­mos agua y mai­ce­na. Nun­ca me gus­tó ir al Ban­do por­que yo soy claus­tro­fó­bi­ca, me da­ba mie­do es­tar en­tre tan­ta mul­ti­tud. Las fies­tas eran en mi ca­sa con mis pri­mos y mis ami­gui­tos. Tam­bién re­cuer­do que se ha­cían ban­dos en los ba­rrios, co­mo en San Die­go, mi ma­má te­nía una ca­sa y yo lo veía con ella y mis tías des­de el bal­cón. Des­pués los ve­ci­nos sa­ca­ban sus si­llas y bai­la­ban. Eso se ha per­di­do. GC

UNA FRA­SE QUE RE­CUER­DA... “Jor­ge Alí Tria­na siem­pre ha di­cho que el ac­tor to­do lo sa­be, el per­so­na­je no, lo cual es muy cier­to”. SU PER­SO­NA­LI­DAD... “Así soy, bu­lle­ra, cos­te­ña, ha­blo du­ro, me en­can­ta sa­lu­dar. Soy des­par­pa­ja­da, pe­ro res­pe­tuo­sa”.

Lau­ra de León lle­gó a los pa­si­llos del Ho­tel San­ta Cla­ra y con su fi­gu­ra se po­se­sio­nó de ellos con ele­gan­cia.

Lau­ra ter­mi­nó Co­mu­ni­ca­ción So­cial en la Uni­ver­si­dad Tec­no­ló­gi­ca de Bo­lí­var. Na­ció en Car­ta­ge­na y tie­ne 26 años.

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