Eco­no­mía ru­sa cre­ce gra­cias a prés­ta­mos

La Republica - - CLASIFICADOS -

Bloom­berg- La eco­no­mía ru­sa, sin ideas nue­vas de un go­bierno tec­no­crá­ti­co res­trin­gi­do por la apa­ren­te in­di­fe­ren­cia del pre­si­den­te Vla­di­mir Pu­tin, es­tá con­fian­do una vez más en los con­su­mi­do­res, que es­tán pi­dien­do más prés­ta­mos pa­ra com­prar bie­nes in­mue­bles y pro­duc­tos im­por­ta­dos. El cre­ci­mien­to es real, pe­ro tam­bién es exi­guo, y se­rá di­fí­cil de sos­te­ner sin cam­bios más pro­fun­dos.

El lu­nes, Ross­tat, la agen­cia ofi­cial de es­ta­dís­ti­cas de Ru­sia, anun­ció que el pro­duc­to in­terno bru­to del país au­men­tó un 1,8% fren­te al año an­te­rior en el tri­mes­tre ter­mi­na­do en se­tiem­bre.

El pre­cio del pe­tró­leo se ele­vó un 20% du­ran­te el tri­mes­tre, pe­ro las es­ta­dís­ti­cas eco­nó­mi­cas no re­fle­ja­rán el cre­ci­mien­to re­la­cio­na­do has­ta el cuar­to tri­mes­tre.

En lo que va del año, el con­su­mi­dor ru­so me­re­ce la ma­yor par­te del cré­di­to por la cre­cien­te eco­no­mía. Des­pués de su­frir tres di­fí­ci­les años, du­ran­te los cua­les el pe­tró­leo se de­rrum­bó y el ru­blo se de­va­luó brus­ca­men­te, es­tán vol­vien­do a com­prar co­sas. De­sa­for­tu­na­da­men­te, la ma­yo­ría de las co­sas que los ru­sos es­tán com­pran­do no se fa­bri­can en Ru­sia.

La es­ta­bi­li­dad del ru­blo se ha for­ta­le­ci­do apro­xi­ma­da­men­te un 1% fren­te al dó­lar es­ta­dou­ni­den­se en lo que va de año.

En 2015 y 2016, la deu­da de los ho­ga­res se re­du­jo a me­di­da que las ta­sas de in­te­rés y los prés­ta­mos in­co­bra­bles se dis­pa­ra­ron. A fi­nes de 2016, cer­ca del 20% de los cré­di­tos de con­su­mo es­ta­ba en mo­ra, se­gún el Ban­co Cen­tral.

Los ban­cos que emi­tie­ron esos cré­di­tos re­du­je­ron sus pro­gra­mas y mi­ra­ron a los pres­ta­ta­rios con ma­yor sos­pe­cha. Es­te año, sin em­bar­go, el Ban­co Cen­tral ba­jó su ta­sa cla­ve del 10% al 8,25%, y los ban­cos no pu­die­ron re­sis­tir la ten­ta­ción de ofre­cer más fon­dos a los pres­ta­ta­rios pri­va­dos.

Con las ta­sas hi­po­te­ca­rias en un mí­ni­mo his­tó­ri­co y los prés­ta­mos al con­su­mo nue­va­men­te ase­qui­bles, los ru­sos tie­nen al­gu­nas ra­zo­nes con­vin­cen­tes pa­ra aco­ger la idea de pe­dir prés­ta­mos.

El Ban­co Cen­tral afir­ma que no es­tá preo­cu­pa­do por­que el en­deu­da­mien­to de los con­su­mi­do­res so­lo ha au­men­ta­do en apro­xi­ma­da­men­te un 2,5% de la fac­tu­ra­ción men­sual del co­mer­cio mi­no­ris­ta —no lo su­fi­cien­te, se­gún los cálcu­los de sus ana­lis­tas, pa­ra im­pul­sar la in­fla­ción.

Los ban­cos ru­sos tie­nen una car­te­ra hi­po­te­ca­ria to­tal de al­re­de­dor del 5,5% del PIB, en com­pa­ra­ción con el 20% en Po­lo­nia. Sin em­bar­go, hay in­di­cios de que el Ban­co Cen­tral ve una bur­bu­ja en cier­nes, al me­nos en el mer­ca­do hi­po­te­ca­rio.

A par­tir de es­te mes, co­men­zó a exi­gir re­ser­vas drás­ti­ca­men­te más al­tas fren­te a las hi­po­te­cas con un pa­go ini­cial in­fe­rior al 20%.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Costa Rica

© PressReader. All rights reserved.