Janet Batet

Art On Cuba - - INDEX - › jbatet@hot­mail.com

Del 23 de marzo al 20 de abril la galería Fredric Snitzer, lo­cal­izada en el Down­town de Mi­ami, acogió la im­po­nente mues­tra Mi­ami Flow del artista cubanoamer­i­cano Tomás Esson, afin­cado en Mi­ami. Con­for­mada por seis pin­turas y una serie de dibu­jos pertenecientes a la serie Wet Paint­ing, Mi­ami Flow no solo cau­tiva por la in­negable maestría téc­nica que car­ac­ter­iza la obra de este artista, sino por la sen­su­al­i­dad y solidez con­cep­tual que la car­ac­ter­iza.

Tomás Esson Reid (La Ha­bana, 1963) es sin lu­gar a du­das uno de los pin­tores más con­tun­dentes que ha dado el arte cubano con­tem­porá­neo. La ex­ce­len­cia téc­nica de Esson con­vierte siem­pre en deleite la con­tem­plación de su obra. Paradóji­ca­mente, el éx­ta­sis pic­tórico al que nos in­duce su savoir-faire es siem­pre sacu­d­ido por los temas abor­da­dos donde lo kitsch, lo es­ca­tológico y lo vi­o­lento aso­man como leit­mo­tiv. Las en­ti­dades pic­tóri­cas de Tomás Esson son un re­trato vis­ceral de esa an­gus­tia en­jaulada que es la ex­is­ten­cia hu­mana: vul­vas, penes, tar­ros, ey­ac­u­la­ciones, es­cu­pi­ta­jos, vello púbico, seres in­de­scriptibles que com­parten la ator­men­tada condi­ción de bes­tia y semidiós, que son a un tiempo an­i­mal en celo y ente es­pir­i­tual.

(…) Mi­ami Flow, como su tí­tulo bien sug­iere, es un con­stante ma­nar, idea acen­tu­ada por la nat­u­raleza in­trínseca de las obras con­sti­tu­ti­vas de esta mues­tra y, par­tic­u­lar­mente, por la serie Wet Paint­ing, cuyos dibu­jos se ex­panden más allá del límite físico del marco para con­ver­tirse en una in­sta­lación in­mer­siva que in­unda todo en derre­dor. Mi­ami Flow alude a esa ten­den­cia sen­sual que, como icono, car­ac­ter­iza –al tiempo que es­tigma­tiza– a la ci­u­dad de Mi­ami y, a nivel bien per­sonal, in­tro­duce una ter­cera acep­ción es­trechamente lig­ada a la prop­uesta de Tomás Esson. Flow, en el ar­got pop­u­lar re­fiere al pelo, ese pelo hir­suto y rizado que se an­ima con el viento. Prove­niente esta acep­ción del hockey, adquiere aquí un nuevo sig­nifi­cado: el del vello púbico tan caro a toda la trayec­to­ria del artista.

Aunque cen­trada en la serie más re­ciente de Esson cuyo nom­bre da tí­tulo a la mues­tra, Mi­ami Flow in­cluye a modo de nece­sario clind’oeil obras de se­ries an­te­ri­ores que fun­cio­nan como com­ple­mento im­pre­scindible para la com­pren­sión del com­plejo uni­verso de este artista. (…) Beach, 2016, Cachum­bambé, 2016-2017, y Oráculo, 2017, pre­si­di­endo la galería cen­tral, son ex­po­nentes de lo más nove­doso. Car­gada de las en­ti­dades que han car­ac­ter­i­zado toda la trayec­to­ria de Esson, en Mi­ami Flow la figura hu­mana pareciera trans­fig­u­rarse en el el­e­mento veg­e­tal. Asis­ti­mos a ex­u­ber­antes paisajes biomor­fos donde dom­ina el all-over tan caro al ex­pre­sion­ismo amer­i­cano.

Los col­ores se des­ga­jan defini­ti­va­mente de se­ries an­te­ri­ores como Wet Paint­ing, donde la paleta es­taba de­ter­mi­nada por lo que Esson de­nom­ina fleshy col­ors y que se cir­cun­scribe a col­ores di­rec­ta­mente aso­ci­a­dos a lo hu­mano y los cinco el­e­men­tos que con­for­man el pen­ta­grama erógeno de Esson. Ahora, sin em­bargo, la paleta se ilu­mina dom­i­nando The South Beach Palette, creada por Leonard Horowitz. Se im­pone el el­e­mento se­ri­ado que destierra el punto cen­tral de in­terés ha­ciendo saltar el ojo de una a otra parte del cuadro en un con­vite de for­mas que no aca­ban. La no­ción de flu­ido aso­ci­ado a esta serie tiene mu­cho que ver con lo sen­sual y lo in­estable. La flor (vulva) se erige el­e­mento cen­tral, mien­tras que lianas, tal­los y pis­ti­los la se­cun­dan (el pelo).

Oráculo, 2017, es una pieza colosal que trae in­vari­able­mente a la me­mo­ria dos obras medu­lares de la historia del arte: de un lado la serie Los nenú­fares, de Claude Monet, y, del otro, La Jungla, de Wifredo Lam. El pletórico paisaje al que asis­ti­mos se com­pone de una cuidada paleta que acen­túa la vi­bración cromática por la prox­im­i­dad de col­ores. La serie Mi­ami Flow se al­i­menta tam­bién de esa re­vis­itación a un mismo tema, una y otra vez, que per­mite a Esson, lo mismo que a Monet, el éx­ta­sis en la cual­i­dad cromática del paisaje. Sin em­bargo, en Oráculo, la aparente calma pronto cede paso a la vo­raci­dad y la ex­u­ber­an­cia que, como en el caso de La Jungla, se torna es­tado psíquico. Sen­su­al­i­dad y ero­tismo de­venidos so­bre­viven­cia y de­sen­freno a un tiempo. (…) ƒ

Cachum­bambé, 2016-2017 Pin­tura in­dus­trial so­bre lienzo 269 x 317 cm

Cortesía Fredric Snitzer Gallery

Newspapers in English

Newspapers from Cuba

© PressReader. All rights reserved.