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Ocio y pre­cariedad du­rante el Período es­pe­cial

Art On Cuba - - Index - Rey­naldo Lastre

La ex­posi­ción Cuban Analogs, de Juan Car­los Alom (…) ex­hibida de oc­tubre a di­ciem­bre en Jor­gensen, Cen­ter for Per­form­ing Art, Univer­si­dad de Con­necti­cut, viene a ser una suerte de mues­trario de las retóri­cas que de­finen el arte fo­tográ­fico del au­tor: paisajes, re­tratos, desnudos, ob­je­tos.

Pero es­tas fo­tos es­tán dilu­idas en otra retórica: el re­lato de las úl­ti­mas dé­cadas de la revolu­ción cubana. Son imá­genes de la isla que se ex­tien­den a lo largo de ese gran lapso que tuvo, con la caída del muro de Ber­lín y el fin del bloque so­cial­ista de Europa del Este, un punto cero, y que se han ex­ten­dido, con múlti­ples ros­tros, hasta el día de hoy… el lla­mado Período es­pe­cial, que trasladó el foco de mu­chos dis­cur­sos, in­cluyendo al artís­tico, ha­cia las caren­cias ma­te­ri­ales que sufrió (y ex­per­i­mentó), la población del país.

Muchas de es­tas fo­tografías cap­turan mo­men­tos úni­cos de esa catástrofe ex­is­ten­cial, que nos de­vuel­ven a su vez un re­sul­tado que es­capa de los es­tereoti­pos que ur­dieron, so­bre el cuerpo y sus afec­tos, los dis­cur­sos rad­i­cales de den­tro y fuera de la isla: per­sonas solemnes que asumían su cir­cun­stan­cia como un mandato di­vino, de un lado, y gente triste, desnu­trida y reac­cionaria, por el otro. Lo cu­rioso de es­tas fo­tos es, en todo caso, que no evaden esas po­lar­i­dades, sino que en­cuen­tran sus mat­ices, sus pun­tos in­ter­me­dios.

En ese sen­tido, la serie “Nue­stros juguetes” (2012), donde se reúne una colec­ción de in­stan­táneas de pe­queños muñe­cos que, lejos de in­spi­rar cer­canía, provo­can hor­ror, es un buen ejem­plo (…) Otras fo­tos, como “Libia y José de la Cari­dad” (1989) … re­cuer­dan esa brecha que ob­se­sion­aba a Wil­liam Klein, al in­si­s­tir en su­je­tos que in­sis­ten, a su vez, en mi­rar a cá­mara. Fo­tos de seres anón­i­mos, que han con­stru­ido sus vi­das al mar­gen del poder y de la glo­ria.

(…) Las piezas que siguen esta tónica rep­re­sen­tan pare­jas, gen­eral­mente de carác­ter mul­ti­ét­nico, con hom­bres que alardean de cierta ges­tu­al­i­dad pi­caresca… que ex­hiben a sus mu­jeres cual ob­je­tos que usan a su placer, mien­tras son el­los mis­mos el ob­jeto del artista, que se in­mis­cuye en sus vi­das.

Pero en las fo­tos, hom­bres y mu­jeres hal­lan una válvula de es­cape en medio de tanta pre­cariedad. En­tre­ga­dos al ocio … es­tos su­je­tos que re­trata Alom pueden apare­cer en la playa, en una pradera, en el monte,

en un río… Se mues­tran atavi­a­dos de modas forzadas, ir­reg­u­lares, que os­cilan en­tre la es­casez y el es­tilo trop­i­cal…

Alom muchas ve­ces juega a ser, como dice Susan Son­tag “una ver­sión ar­mada del paseante soli­tario que ex­plora, acecha, cruza el in­fierno ur­bano, el cam­i­nante voy­erista que de­s­cubre en la ci­u­dad un paisaje de ex­tremos volup­tu­osos”…otras ve­ces es el orques­ta­dor de una puesta en es­cena que, si bien in­siste so­bre las pre­cariedades que les legó el Período es­pe­cial a los cubanos, en­fo­can su lado cre­ativo: ob­je­tos dec­o­ra­tivos que adquieren propiedades prác­ti­cas en la vida co­tid­i­ana, a la vez que de­ter­mi­na­dos uten­sil­ios se trans­for­man en or­na­men­tos del hogar.

Alom pone en es­tas obras un poco de su ex­pe­ri­en­cia, siendo él mismo un cubano que vivió los avatares más ter­ri­bles (en los años noventa) de ese capí­tulo de la his­to­ria de Cuba que aún no ter­mina, a la vez que de­posita esa sen­si­bil­i­dad artís­tica que posi­bilita la trans­for­ma­ción de esos frag­men­tos de re­al­i­dad en in­stru­mento de re­flex­ión… ƒ

De la serie Período es­pe­cial / Plata so­bre gelatina

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