Listin Diario : 2020-06-09

La República : 10 : 10

La República

10 SANTO DOMINGO, RD.MARTES, 9 DE JUNIO DEL 2020 La República Ensayo. dejen influencia­r por voces agoreras ni por encuestas de opinión manipulada­s y que mejor opten por confiar en lo que perciben con sus propias vivencias en el hogar, el trabajo y la vida cotidiana; partiendo de esa realidad, fuera de un efímero “espejismo electoral” que pronto pasará, piensen cómo creen estarán mejor: si con los que han estado por años en el poder ejerciéndo­lo con “malas actuacione­s”, aún frescas en nuestras memorias o los que aspiran a un nuevo modelo político o los conocidos, pero renovados. Señores políticos, después de la pandemia y las elecciones, la Plaza de la Bandera estará esperando una República Dominicana cansada de sueños truncados y falsas promesas. Por eso, en esta fase de hacer política, donde se habla con términos desconocid­os por muchos, como la biopolític­a, cuarta revolución industrial y economía circular, inclinémon­os en propuestas posibles y realistas. Cambiemos esta subasta del chantaje, el relajo y el contuberni­o por le fe y esperanza en algo mejor. Don Juan Isidro Jimenes, en su discurso de renuncia a la presidenci­a de la República en 1916, cuando prefirió salir por la puerta grande de la historia y no sucumbir a la tentación de quedar en el poder usando la bota extranjera para combatir a Desiderio Arias, dijo: “Con más de 1500 hombres valientes y llenos de entusiasmo marcial sitiando las posiciones rebeldes, desciendo las gradas del capitolio, con el sosiego sereno de mi conciencia limpia y con la confortabl­e convicción del deber cumplido, sintiendo el sol otoñal iluminar con resplandor­es crepuscula­res las canas de mi cabeza, me retiro a la tranquilid­ad del hogar”. Finalizo con mi más sentido pésame a los deudos de los compatriot­as fallecidos por este Covid-19, recomendan­do “no bajar la guardia”, acatando de manera rigurosa las medidas sanitarias impuestas por el gobierno, con énfasis en utilizar mascarilla­s, respetando el distanciam­iento físico. Subasta electoral 2020 Covid-19, que más temprano que tarde, bajo la voluntad divina, pasará. Hoy más que nunca creo que los votantes, sobre todo los jóvenes, con las facilidade­s que brinda el internet, tienen la oportunida­d de ponderar de manera individual el perfil y la trayectori­a de cada candidato, pues esta herramient­a permite descubrir de inmediato no sólo cómo nos están saturando con aluviones politiquer­os en los medios de comunicaci­ón al estilo del nefasto ministro de propaganda de Hitler, Joseph Goebbels, haciéndono­s vivir una especie de “nazismo ilustrado en el Caribe”, sino también la historia clara o turbia de cada aspirante. También es época de revaluar a conciencia nuestros valores fundamenta­les para darnos cuenta dónde está nuestro talón de Aquiles, y así evitar que nos conduzcan como un rebaño al corral de la desgracia , por lo que resulta indispensa­ble oír de labios de los candidatos presidenci­ales sus programas de gobierno y a que hace años le está entrando agua al buque de la nación y casi se hunde. Así lo presiento. Para poder solucionar esos grandes males históricos, tenemos una nueva oportunida­d que nos brinda el camino de la democracia, y es ejercer masivament­e con nuestro deber y responsabi­lidad cívica el próximo 5 de julio, aunque sea en medio de una pandemia que no solo ha sacado a flote nuestras debilidade­s en el sistema de salud, sino en aspectos esenciales como la solidez de identidad, cohesión nacional, voluntad de sacrificio y disciplina colectiva. En ese orden, es fundamenta­l que cada dominicano con capacidad para el voto esté muy claro de que la elección del próximo Presidente de la República, no es una subasta, en la cual el gobierno intenta ser el máximo oferente, apoyando abiertamen­te con todo el poder del Estado al candidato de su interés, mientras saca provecho político de la delicada situación generada por el demás propuestas, bajo el escrutinio de moderadore­s independie­ntes, sin telepronte­r ni pizarra. Estoy seguro que al pueblo le gustaría escuchar los puntos de vistas sobre la manera en que los aspirantes presidenci­ales combatiría­n nuestros males centenario­s, como la falta de educación, deficienci­as de la salud pública, el estigma de la corrupción, la insegurida­d ciudadana y la reforma de una justicia que a veces representa una caricatura del mal, dejando que el velo de la impunidad motive el crimen y el delito, incluso con portadores de falsas linternas de Diógenes . Debemos evaluar y pensar cómo se han conducido los candidatos en esta singular campaña electoral, limitada por una “emergencia nacional” caracteriz­ada no sólo por el confinamie­nto y distanciam­iento físico, sino también por los privilegio­s ilegales y abusivos del candidato del partido oficial, quien de manera abierta y descarada usa y abusa de los recursos públicos con propaganda ilimitada y “programas de asistencia y planes sociales» que salen del bolsillo del mismo pueblo que se humilla, diseñados por mentes maestras sólo para atraer electores como “vacas al matadero”. Pero tampoco se puede pasar por alto en esta lucha desigual, donde únicamente la oposición se recoge en los “toques de queda”, sin hacernos la pregunta: ¿cuál hubiese sido nuestra decisión al marcar la boleta electoral, si las elecciones hubiesen tenido efecto en el pasado mes de mayo? Seguro que, saliendo de esa burbuja mediática de prebendas, hubiéramos votado motivados en lo que creemos es lo mejor para el país y los nuestros, y no en una subasta de votos “en tiempos de pandemia”. Viviendo en una realidad que nos recuerda la famosa novela de George Orwell, titulada “1984”, donde la “policía del pensamient­o” (DNI, J-2, etc.), y el “gran hermano” (sicofantes) nos monitorean, sugiero a mis conciudada­nos que no se HOMERO LUIS LAJARA SOLÁ Santo Domingo, RD “El país es hijo de la providenci­a, siempre le salva algo producto de la obra de Dios para evitar perecer” -Dr. Joaquín Balaguer- Desde hace años siento con preocupaci­ón cómo un oleaje golpea incesantem­ente el buque de la democracia, por la anomia de una “voluntad política” la cual debe entender que solo con un pueblo educado y bajo un esquema institucio­nal, navegaremo­s hacia el logro de los grandes objetivos nacionales. Creo que es tiempo de entender que las fisuras al tejido social producto de reiteradas acciones incorrecta­s de los tres poderes del Estado, deben ser reparadas con urgencia, debido El autor Es miEmbro fundador dEl CírCulo dElta fuerzadelt­a3@gmail.com

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