EL BANDONEÓN ES MI AMI­GO Y MI AMAN­TE’

Expresiones - - Click (i) - ALE­JAN­DRO PUGA PA­TI­ÑO

Du­ran­te la ve­la­da musical que se lle­vó a ca­bo el jue­ves en el co­le­gio Ale­mán Hum­boldt, Car­los Buono fue uno de los pro­ta­go­nis­tas. El mú­si­co ar­gen­tino con­tó al pú­bli­co pre­sen­te la his­to­ria de su ins­tru­men­to, el bandoneón, que na­ció en Ale­ma­nia, co­mo un ob­je­to por­tá­til pa­ra in­ter­pre­tar mú­si­ca re­li­gio­sa, de ahí su so­ni­do sa­cro y me­lan­có­li­co. Lue­go lle­ga a Río de la Pla­ta de la mano de un ma­ri­ne­ro, que al no te­ner có­mo pa­gar su co­mi­da, re­ga­la su bandoneón. Fue en­ton­ces que se adop­tó al fol­clo­re por los mú­si­cos de la épo­ca y le brin­dó ese so­ni­do par­ti­cu­lar al tan­go, cons­ti­tu­yén­do­se en su sím­bo­lo. Pe­ro no es lo úni­co que tie­ne que con­tar el ar­tis­ta de 75 años y más de 60 de tra­yec­to­ria. Él tam­bién vino a Gua­ya­quil por el show que ofre­ció la Fi­lar­mó­ni­ca de Gua­ya­quil con la can­tan­te Pa­tri­cia González el sá­ba­do, en el que Buono y Óscar Man­gio­ne fue­ron los in­vi­ta­dos es­pe­cia­les.

Con una tra­yec­to­ria ar­tís­ti­ca tan vas­ta, ¿ cree que le ha­ce fal­ta al­go por lo­grar?

Me hu­bie­ra gus­ta­do in­vo­lu­crar­me más en sin­fó­ni­co. Y si bien es cier­to que he es­cri­to mu­cho pa­ra es­to, pe­ro ten­dría que ha­ber­me de­di­ca­do más tiem­po. Ape­nas em­pe­cé con es­to ha­ce ape­nas unos seis años que tu­ve el lla­ma­do de la Rund­funk Or­ches­ter de la WDR en Ale­ma­nia. Lue­go gru­pos, hi­ce al- go go con gru gru­pos de cá­ma­ra y así em­pe­cé a ha­cer tan­go con sin­fó­ni­ca. Con es­to vi­si­té Ale­ma­nia, Es­pa­ña y Ser­bia. Tam­bién pu­de en­trar co­mo so­lis­ta con An­dré Rieu ( en 2013) y co­mo de­ci­mos los ar­gen­ti­nos ‘ re­vien­ta to­do’ y co­mien­zo con to­das las fi­lar­mó­ni­cas. Pe­ro el tan­go es mar­gi­nal, ur­bano ¿ có­mo se lo­gra fu­sio­nar con la mú­si­ca clá­si­ca que es for­ma, a ve­ces eli­tis­ta? Es com­pli­ca­do. Na­da fá­cil. Mu­si­cal­men­te la rít­mi­ca no va a la es­truc­tu­ra del tan­go. Y uno se va acos­tum­bran­do. Ade­más en el mun­do en­te­ro las fi­lar­mó­ni­cas es­tán abrien­do ese con­cep­to de mú­si­ca se­ria. No va más.

Aho­ra que tu­vo la par­ti­ci­pa­ción con la fi­lar­mó­ni­ca lo­cal jun­to a Pa­tri­cia González, ¿ cree que el pa­si­llo y el tan­go tie­nen si­mi­li­tu­des?

Sí, pe­ro se pa­re­ce más al tan­go mi­lon­ga, que tie­ne un com­pás de 2x4. Por­que el tan­go se es­cri­be a 4x4.

¿ Y có­mo se pue­den per­ci­bir los cam­bios?

Aquí en Gua­ya­quil hay un cla­rí­si­mo ejem­plo, Da­vid Ha­rut­yun­yan. Es un hom­bre abier­to a to­dos los rit­mos. Sin po­ses. Ade­más que hay que re­cor­dar que mu­cho que lo que aho­ra se to­ca sin­fó­ni­co fue po­pu­lar en sus ini­cios.

A lo lar­go de tan­tos años ¿ có­mo con­si­de­ra al bandoneón en su vi­da?

Co­mo mi me­jor ami­go, mi aman­te, mi es­po­sa no, por­que ha­ce 50 años es­toy ca­sa­do. Es tam­bién mi hi­jo, las ca­lles de Bue­nos Ai­res, mi ju­ven­tud.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Ecuador

© PressReader. All rights reserved.