Las Farc de­ja­ron de exis­tir co­mo gue­rri­lla pe­ro, ¿aho­ra qué vie­ne?

Metro Guatemala (Guatemala City) - - PORTADA -

El dis­cur­so de “Ti­mo­chen­ko” fue con­tun­den­te. Ade­más de la pa­ra­fer­na­lia so­bre el ini­cio de una nue­va eta­pa pa­ra las Farc y, en ge­ne­ral, la nue­va era de con­fron­ta­ción po­lí­ti­ca par­ti­ci­pa­ti­va en la que en­tra­re­mos co­mo país tras la entrega de las ar­mas, el al­to man­do de las Farc pro­fun­di­zó en lo que el Go­bierno no ha cum­pli­do en me­dio de los acuer­dos.

El ca­mino que mu­chos sien­ten que ter­mi­nó, has­ta aho­ra em­pie­za a la­brar­se en­tre los es­com­bros lue­go de una gue­rra de más de 50 años y son mu­chos los in­te­rro­gan­tes que sur­gen so­bre el fu­tu­ro in­me­dia­to y a me­diano pla­zo del gru­po que ya no se pue­de lla­mar “gue­rri­lle­ro”, y có­mo se con­fi­gu­ra­rán los me­ses que se vie­nen de ca­ra a los co­mi­cios de 2018. Aun­que lo pac­ta­do con res­pec­to a las zo­nas ve­re­da­les no se ha cum­pli­do, que­da cla­ro que los gue­rri­lle­ros aún no sal­drán de allí. Uno de los pla­zos que se co­rrió fue el de la per­ma­nen­cia en las zo­nas de nor­ma­li­za­ción, lo que inevi­ta­ble­men­te ha­ce pen­sar qué su­ce­de­rá el día que el pla­zo se col­me y los ocu­pan­tes de­ban en­con­trar un nue­vo ho­gar. Tras la entrega de las ar­mas y la des­apa­ri­ción de las Farc co­mo gru­po ile­gal, lo que res- ta es que los ex­gue­rri­lle­ros se su­men a la Jurisdicción Es­pe­cial pa­ra la Paz (JEP) con mi­ras a so­lu­cio­nar su si­tua­ción le­gal, pe­ro que­da un va­cío en cuan­to a lo que su­ce­da de aho­ra en ade­lan­te. Lo pre­su­mi­ble es que cual­quier ac­to de­lic­ti­vo se­ría juz­ga­do por la jus­ti­cia or­di­na­ria, pe­ro hay otros re­tos por de­lan­te an­tes de es­ta­ble­cer có­mo afron­ta­rán la jus­ti­cia los ex­com­ba­tien­tes. La reali­dad es que es in­cier­to cuál se­rá el fu­tu­ro de ca­da uno de los miem­bros de las Farc. Se pre­su­me que mu­chos se de­di­ca­rán a cui­dar a sus com­pa­ñe­ros que aho­ra for­ma­rán par­te del par­ti­do po­lí­ti­co que se con­for­me con mi­ras a par­ti­ci­par en las elec­cio­nes pre­si­den­cia­les de 2018; mu­chos otros en­tra­rán a ejer­cer en la vi­da po­lí­ti­ca, y se es­pe­cu­la que mu­chos otros se di­se­mi­na­rán por to­do el país pa­ra cum­plir sus sue­ños y sa­lir del ra­dar, tras su le­ga­li­za­ción y el

re­gis­tro de la ciu­da­da­nía. Uno de los in­te­rro­gan­tes que más ha­ce me­lla en los opo­si­to­res al pro­ce­so de paz es la entrega de las ca­le­tas de ar­ma­men­to y la entrega de los bie­nes que aún que­dan en el po­der de las Farc y con los cua­les se pre­ten­de la re­pa­ra­ción in­te­gral de las víc­ti­mas. Las fe­chas es­ta­rán da­das por la ONU y por los ex­gue­rri­lle­ros que de­be­rán in­for­mar so­bre lo que res­ta por en­tre­gar y tam­bién los me­ca­nis­mos pa­ra la re­pa­ra­ción de víc­ti­mas, que pue­de ser sim­bó­li­co o eco­nó­mi­co. Uno de los re­tos más gran­des que ten­drá que afron­tar el Go­bierno ac­tual y los ve­ni­de­ros es có­mo ga­ran­ti­zar que la vi­da de los ex­mi­li­tan­tes no corra ries­gos. Uno de los re­pa­ros más gran­des que ex­pre­só ‘Ti­mo­chen­ko” fue que los lí­de­res so­cia­les y miem­bros de las Farc han si­do per­se­gui­dos sis­te­má­ti­ca­men­te pa­ra vol­ver­se blan­co fá­cil. Al lle­gar un nue­vo go­bierno po­dría “ha­cer tri­zas” los acuer­dos, lo que ge­ne­ra­ría zo­zo­bra so­bre si las Farc se vol­ve­rían a alzar en ar­mas co­mo re­ta­lia­ción, o sim­ple­men­te se vol­ve­rían otro gru­po social al que no se le cum­ple lo pac­ta­do.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Guatemala

© PressReader. All rights reserved.