BEAUTY TALK

LA AC­TRIZ Y EM­BA­JA­DO­RA DE LAN­CÔ­ME AMA TE­NER LAS CE­JAS GRUE­SAS, ODIA LAS PES­TA­ÑAS POS­TI­ZAS Y CO­NO­CE UNA QUE OTRA CO­SA ACER­CA DE CÓ­MO PRE­SER­VAR UN BLOWOUT

InStyle (México) - - CONTENIDO - —KAHLANA BARFIELD BROWN

Lily Co­llins

Ha­ble­mos de esas ce­jas: te ga­nas­te la lo­te­ría ge­né­ti­ca con ellas. ¿Siem­pre te han gus­ta­do?

Bueno, nos mu­da­mos de In­gla­te­rra a Los Án­ge­les cuan­do te­nía seis años y rá­pi­da­men­te apren­dí que la be­lle­za eu­ro­pea y la ame­ri­ca­na se apre­cian de ma­ne­ra dis­tin­ta. Es­to era a los ini­cios de los años no­ven­ta, las ce­jas del­ga­das es­ta­ban de mo­da, así que los ni­ños me mo­les­ta­ban. Me vol­ví muy apren­si­va, y re­cuer­do que mi ma­má me de­cía que al­gún día iba a va­lo­rar­las. Siem­pre co­men­ta­ba: “Las co­sas que se ven di­fe­ren­tes son las que te ha­cen her­mo­sa”, pe­ro de ni­ña lo úni­co que bus­cas es adap­tar­te a tu gru­po.

¿Al­guien te ha pre­sio­na­do pa­ra que las cam­bies?

Cuan­do era más jo­ven me de­di­ca­ba al mo­de­la­je y siem­pre que­rían de­pi­lár­me­las. Nun­ca ac­ce­dí. Por lo mis­mo, a ve­ces no me da­ban el tra­ba­jo, pe­ro así son las co­sas. Mis ce­jas son par­te de quien soy, y tra­to de de­jar que se que­den al na­tu­ral. Las peino ha­cia arri­ba y quito al­gún pe­li­to re­bel­de cuan­do me ma­qui­llo. Pa­ra mí, arre­glar­las dia­rio es más fá­cil que ir ho­ras con al­gún ex­per­to.

¿En qué más con­sis­te tu ru­ti­na dia­ria de be­lle­za?

Soy de ba­jo man­te­ni­mien­to. Mi ma­yor preo­cu­pa­ción es nun­ca ir­me a dor­mir con maquillaje en la ca­ra. Eso es cru­cial. Uso un lim­pia­dor en cre­ma se­gui­do del sue­ro Gé­ni­fi­que. Me aplico una ca­pa de blo­quea­dor so­lar ca­da día aun­que no es­té so­lea­do. No uso mu­cha ba­se de maquillaje, y só­lo tra­to de dis­tri­buir­la en las zo­nas en las que bus­co uni­fi­car el tono; ten­go pe­cas y no me gus­ta cu­brir­las. Des­pués me pongo mas­ca­ra de pes­ta­ñas co­lor negro y bál­sa­mo de la­bios o lips­tick. Eso es to­do. Y soy to­da­vía me­nos com­pli­ca­da con mi pe­lo.

¿Có­mo lo lo­gras?

Uso cons­tan­te­men­te sham­poo en se­co pa­ra dar­le a mi me­le­na vo­lu­men ex­tra y pre­ser­var mi pei­na­do lo má­xi­mo po­si­ble. No me lo la­vo dia­rio, pa­ra na­da. Ca­da que mi es­ti­lis­ta me de­ja lis­ta pa­ra un even­to, soy co­mo: “Sa­bes que me voy a de­jar así el pe­lo por va­rios días, ¿ver­dad?”.

¿Cuál es el peor con­se­jo de be­lle­za que te han da­do?

Una ma­qui­llis­ta una vez me di­jo que ne­ce­si­ta­ba usar pes­ta­ñas fal­sas. Me pu­so un set y se me irri­ta­ron mu­chí­si­mo los ojos. La idea de po­ner­me pe­ga­men­to tan cer­ca de los ojos de­bió ha­ber si­do una ban­de­ra ro­ja des­de el prin­ci­pio. Tra­to de ale­jar­me de las pes­ta­ñas pos­ti­zas.

¿Di­rías que ésa es tu fi­lo­so­fía de be­lle­za?

Ab­so­lu­ta­men­te. Creo que se tra­ta de apren­der y de con­ver­tir­te en al­guien que se sien­te có­mo­do en su pro­pia piel. Ése es el pro­ce­so de trans­for­mar­te en una mu­jer jo­ven. En los úl­ti­mos años he cre­ci­do co­mo per­so­na y soy al­guien más se­gu­ra. Acep­to las co­sas que al­gu­na vez vi co­mo una im­per­fec­ción y ca­da día me quie­ro más y más.

ME ATRAE LA GEN­TE QUE TIE­NE GRA­CIA IN­TER­NA, ELE­GAN­CIA Y QUE IRRADIA FE­LI­CI­DAD Y CON­FIAN­ZA”.

Bain Ch­ro­ma­ti­que, Ké­ras­ta­se, ppv; sa­lo­nes de be­lle­za. Oribe Dry Tex­tu­ri­zing Spray, $800; bar­neys.com.

Hy­pnô­se Mas­ca­ra, Lan­cô­me, $525; lan­co­me. com.mx.

Gé­ni­fi­que Ad­van­ced, Lan­cô­me, $1,595; Li­ver­pool.

Lip Balm#1, Kiehl’s,$140; An­ta­ra.

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