Fra­ses bi­so­ñas en el es­pec­tácu­lo y en la po­lí­ti­ca

Milenio Puebla - - Universitarios - Juan Ge­rar­do Sampedro jg­sam­pe@me.com

La se­ma­na an­te­rior, dos per­so­na­jes de la fa­rán­du­la, uno de la em­pre­sa TV Az­te­ca y el otro de una pla­ta­for­ma po­lí­ti­ca hi­cie­ron ga­la, apro­ve­chán­do­se de su “po­der” y de su “sim­pa­tía”, de su mal sen­ti­do del hu­mor en un mo­men­to de esos en los que a to­dos se nos pue­de ir, en efec­to, la len­gua. Pe­ro tan­to Da­niel Bi­so­ño y En­ri­que Ochoa Re­za, no se die­ron cuen­ta que es­ta­ban el pri­me­ro an­te las cá­ma­ras de la TV y el se­gun­do en un even­to po­lí­ti­co en el que pro­mo­vía a su can­di­da­to a la pre­si­den­cia de la Re­pú­bli­ca.

Bi­so­ño es un co­mu­ni­ca­dor; Ochoa Re­za es el lí­der na­cio­nal del PRI.

Am­bos se dis­cul­pa­ron in­ge­nua­men­te, pen­san­do que to­dos so­mos men­sos y pan­zo­nes. Bi­so­ño di­jo que fue bro­ma tí­pi­ca del hu­mor ne­gro del me­xi­cano; Ochoa Re­za di­jo que él ha­bla­ba de los cha­pu­li­nes (no lo di­jo así exac­ta­men­te) que del PRI se ha­bían ido a mi­li­tar a Mo­re­na.

¿Pe­ro qué fue lo que di­je­ron? Busque el lec­tor en el con­te­ni­do de las po­de­ro­sas redes so­cia­les, si es que no lo ha vis­to y se da­rá cuen­ta:

Da­niel Bi­so­ño di­jo que en la CDMX de­be­ría de exis­tir una ley que per­mi­tie­ra a los au­to­mo­vi­lis­tas atro­pe­llar a los ci­clis­tas cuan­do se lle­va pri­sa. El es­cán­da­lo se ar­mó en me­nos de un par de ho­ras, las pro­tes­tas no ce­sa­ron. @Az­te­ca ex­pre­só en una cuen­ta de TW que ésa era una opi­nión a tí­tu­lo per­so­nal, que no es po­lí­ti­ca de la em­pre­sa di­fun­dir la vio­len­cia y que in­ves­ti­ga­rían el asun­to, co­sa que, de creer­les, es­tán ha­cien­do.

Ochoa Re­za di­jo que “hay al­gu­nos que se van hu­yen­do a Mo­re­na, son los prie­tos y a esos prie­tos des­de aquí les de­ci­mos, les va­mos a de­mos­trar son los prie­tos, pe­ro ya no aprie­tan” (?). ¿Ya no aprie­tan? Bár­ba­ra con­no­ta­ción.

La prag­má­ti­ca, se­ño­res, nos en­se­ña el con­te­ni­do de lo di­cho en el con­tex­to de lo di­cho, ade­más (lo cuen­ta la psi­co­lo­gía) se aña­de la ex­pre­sión cor­po­ral.

Bi­so­ño (qué más se pue­de pe­dir) si­guió rién­do­se has­ta que le ca­yó el vein­te.

En­ri­que Ochoa Re­za de­fi­ni­ti­va­men­te borró el twit­ter cuan­do ya era vi­ral.

Uno pro­mo­vió la vio­len­cia por­que no to­do mun­do tie­ne ese sar­cás­ti­co sen­ti­do del hu­mor que más que na­da es ton­te­ría, se­gún lo creo.

El se­gun­do ofen­dió a mi­les de me­xi­ca­nos que so­mos prie­tos... ¿quién iba a pen­sar que se re­fe­ría a los miem­bros del PRI que se fue­ron a Mo­re­na?, só­lo él.

Bi­so­ño for­ma (o de­for­ma) opi­nión, ésa es su fun­ción.

El otro re­pre­sen­ta al can­di­da­to del PRI a la pre­si­den­cia de la Re­pú­bli­ca.

¿Qué opi­nión de­jó Wil­helm Reich en la “Psi­co­lo­gía de ma­sas del fas­cis­mo”? ¿Por qué la gen­te sigue vo­tan­do por sus ver­du­gos?

No sé si Da­niel Bi­so­ño es­tá a un pa­so de sa­lir de TV Az­te­ca, por lo pron­to le han qui­ta­do un es­pa­cio que pla­nea­ba inau­gu­rar. En­ri­que Ochoa Re­za só­lo eli­mi­nó el TW y se dis­cul­pó aun­que na­die acep­ta sus dis­cul­pas. Los prie­tos sí irán a las ur­nas, eso sí.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Mexico

© PressReader. All rights reserved.