El­ju­ri en La Lu­cha.

music:life magazine mexico - - Contenido - Por Ós­car Sar­quiz

Ha si­do una lar­ga, di­ver­sa, nu­tri­da y fér­til ca­rre­ra la que ha traí­do a la can­tau­to­ra y gui­ta­rris­ta Ne­wYork­cua­to­ri­na Ce­ci­la Vi­llar El­ju­ri has­ta su ter­cer y más lo­gra­do ál­bum has­ta aho­ra, y la sin­cro­nía en­tre su po­si­cio­na­mien­to y dis­cur­so y el en­torno en el que ha sur­gi­do só­lo con­fir­ma su ple­na ma­du­ra­ción ar­tís­ti­ca.

Des­de el ini­cial te­ma ti­tu­lar, que es to­do un pro­gra­ma de ac­ción y ma­ni­fies­to de propósito, La Lu­cha se plan­tea co­mo un ál­bum ur­gen­te y ur­gi­do, que se apo­de­ra del oí­do del es­cu­cha y le ha­ce sa­ber que se ha aca­ba­do el tiem­po pa­ra la pa­si­vi­dad.

No es ca­sual que es­ta nue­va en­tre­ga de can­cio­nes sea tam­bién la pri­me­ra au­to­pro­duc­ción de su autora; la con­fluen­cia en­tre la ne­ce­si­dad de ex­pre­sar sus ideas mu­si­ca­les con má­xi­ma pre­ci­sión y la ca­pa­ci­dad de ha­cer­lo han re­di­tua­do un ál­bum re­don­do, com­ple­to y sin des­per­di­cio; al­go tan ra­ro es­tos días de strea­mings des­de­cha­bles cual cuer­vo blan­co o ga­lli­na den­ta­da. Es­cu­char tu ter­cer ál­bum trae a men­te un ca­li­fi­ca­ti­vo: “ur­gen­te”; ¿qué dis­tin­gue a La Lu­cha de sus dos pre­de­ce­so­res? “Pa­ra mí, es un ál­bum mu­cho más in­tros­pec­ti­vo; no es­ta­ba yo mi­ran­do ha­cia afue­ra, sino más bien ha­cia aden­tro; ha­cia uno mis­mo. Quie­ro que nos em­po­de­re­mos, en vez de usar la vie­ja ex­cu­sa de que al­gún otro nos ten­ga que sal­var. Quie­ro que no­so­tros mis­mos nos sal­ve­mos, que nos mi­re­mos aden­tro. Mi pri­mer ál­bum, Fuer­te era más “puños arri­ba”; el se­gun­do, En

Paz, más de tran­qui­li­dad y en­fo­car­se en co­sas pe­li­gro­sas. Es­te es so­bre có­mo po­de­mos en­ten­der y edu­car­nos en lo que es­tá pa­san­do y, a par­tir de ahí, es­tar más ar­ma­dos pa­ra ha­cer cam­bios. Por­que tenemos que acep­tar al­gu­nas co­sas que yo no creo que po­da­mos cam­biar tum­ban­do pa­re­des; es ur­gen­te, pero tenemos que mi­rar aden­tro, in­tros­pec­ción es en lo que es­ta­ba pen­san­do, por­que es­ta­ban las ideas en mi ca­be­za, cir­cu­lan­do y pen­sé “uno mis­mo se tie­ne que em­po­de­rar”... ¿me doy a en­ten­der? Es muy, muy di­fe­ren­te. No sé si sea ma­du­rez... ¡no me gus­ta esa pa­la­bra! ( ri­sas) O si se­rá que uno se da cuen­ta que es una lu­cha muy di­fí­cil, y si po­de­mos es­tar más pre­pa­ra­dos, y usar la in­te­li­gen­cia, edu­car­nos so­bre lo malo, po­de­mos es­tar más dis­pues­tos a ha­cer cam­bios des­de aden­tro, en vez de de­rri­ban­do y gri­tan­do. ¿En­tien­des?”.

La lu­cha es el pri­mer ál­bum en que te au­to­pro­du­ces; ¿có­mo fue la ex­pe­rien­cia de con­ce­bir­lo, crear­lo y rea­li­zar­lo sin otra opi­nión su­pe­rior que la tu­ya pro­pia? “¡Qué bue­na pre­gun­ta! Por­que por fin am­plié mi es­tu­dio ca­se­ro; an­tes, pre­pa­rar las can­cio­nes pa­ra la gra­ba­ción, arre­glar­las, siem­pre lo hi­ce yo, pero en es­te disco fue has­ta lle­gar a la vi­sión fi­nal, en mi pro­pia ca­sa. Pen­sé qué que­ría en la gui­ta­rra, en el ba­jo, en la ba­te­ría, to­qué par­tes del piano, al­gu­nos ins­tru­men­tos que gra­bé en mi es­tu­dio los lle­vé lis­tos al es­tu­dio gran­de, y ya te­nía el apo­yo de mú­si­cos con los que he to­ca­do mu­chos, mu­chos años. Pen­sé, “ellos me pue­den apo­yar, por­que en­tien­den ya, no les ten­dré que ex­pli­car mu­cho”, y es más por­que yo am­plié tan­to la vi­sión y los arre­glos, que qui­se em­pu­jar­me más a mí mis­ma; en­ten­dí mejor el ProTools... to­do es­ta­ba ya en otro ni­vel. Me di­je, “ten­go que em­pu­jar­me a mí mis­ma por­que tam­bién íba­mos a gra­bar­lo aquí, en Nue­va York, en un es­tu­dio nue­vo pa­ra mí”. No gra­bé con Gustavo Wor­ner só­lo hi­ce la mez­cla con él en Los Ángeles. Si lo hu­bie­se he­cho ahí hu­bie­se gra­ba­do con per­so­nas nue­vas, pero me di­je, “¡Ellos no van a en­ten­der mejor que yo!”.

Que­ría in­ge­nie­ro, es­tu­dio, mi­cró­fo­nos, am­plis, to­do el equi­po ge­nial, super clean y to­do lo que me gus­ta, pero pa­ra la pro­duc­ción, sen­tí que era mi turno”.

El mun­do en don­de sur­ge La Lu­cha se ha ve­ni­do tor­nan­do ca­da vez más ten­so y ame­na­zan­te. ¿Cuál crees tú que pue­de o de­be ser la apor­ta­ción de los ar­tis­tas, y de los mú­si­cos en par­ti­cu­lar ante es­tos es­ce­na­rios tan in­quie­tan­tes que es­ta­mos vi­vien­do? “Creo que es­ta­mos en una po­si­ción muy es­pe­cial y ra­ra: po­der usar la mú­si­ca pa­ra ha­cer luz en co­sas que... no­so­tros es­ta­mos en el es­ce­na­rio, es­ta­mos en la ra­dio, tenemos esa opor­tu­ni­dad y pa­ra mí, por­que me im­por­tan los te­mas so­cia­les y ten­go conciencia de que me mo­les­tan tan­to que eso sa­le en mis can­cio­nes, pues creo que tenemos la gran opor­tu­ni­dad de ofre­cer ins­pi­ra­ción a las per­so­nas pa­ra que no se sien­tan so­las; ha­blar por otros tam­bién aun­que yo no pue­da de­cir­me men­sa­je­ra de Dios ni na­da. Ca­da per­so­na tie­ne su pro­pia voz, pero mu­cho de lo que es­toy di­cien­do es re­fle­jo de lo que yo es­cu­cho tam­bién. Me sien­to muy afor­tu­na­da por te­ner la opor­tu­ni­dad de usar mi voz de can­tau­to­ra pa­ra po­ner en ella men­sa­jes pa­ra me­jo­rar al mun­do, po­der ha­cer luz en él”.

En es­ta ter­ce­ra ins­tan­cia tus can­cio­nes se per­ci­ben ca­da vez más só­li­das; ¿có­mo per­ci­bes tu propio crecimiento co­mo com­po­si­to­ra? ¿Es al­go or­gá­ni­co, o me­tó­di­co? “Es un po­co de los dos por­que lo or­gá­ni­co es ca­da vez que uno tie­ne una se­mi­lla de idea pa­ra una can­ción no sa­be a dónde va a lle­gar; pero en el ofi­cio de ha­cer las can­cio­nes sí se mejora eso. Pero esa se­mi­lla, uno no sa­be si va a ve­nir; tie­ne que ve­nir de la ins­pi­ra­ción. En el ofi­cio de ha­cer las can­cio­nes he me­jo­ra­do mu­cho, pero só­lo si vie­nen las se­mi­llas pue­do sal­tar y sen­tir la com­bi­na­ción de am­bas en es­te disco, que me da mu­cho or­gu­llo por­que pue­des apren­der có­mo ha­cer las co­sas mejor, co­mo músico más avan­za­do, pero eso no tie­ne que ver con la

idea ori­gi­nal de la can­ción. La com­bi­na­ción de am­bas es es­te disco, por suer­te; sur­gie­ron las ideas, y es­toy más ar­ma­da”.

Al­go pa­re­ci­do ha su­ce­di­do con el so­ni­do de tus gui­ta­rras; ¿has he­cho cam­bios sig­ni­fi­ca­ti­vos en es­ta ocasión, o es par­te de un pro­ce­so con­ti­nuo? “Creo que es un pro­ce­so con­ti­nuo, pero sí me em­pu­jé más en los arre­glos y ellos mis­mos pi­die­ron to­do es­to. Es­ta­ba yo tan an­sio­sa de me­ter­me a mi es­tu­dio, es­pe­ran­do me­ses y me­ses por­que me te­nía que me­ter a una nue­va ca­sa, po­ner ahí mi nue­vo es­tu­dio y to­do eso se acu­mu­ló y creo que me hi­zo te­ner mu­chas más ga­nas. ¡Lo año­ra­ba! Te­nía ham­bre, ga­nas de me­ter­me al es­tu­dio y creo que esa acu­mu­la­ción me ayu­dó a em­pu­jar­me más, pues es­ta­ba yo ex­cla­man­do, “¡Por fin!”. Y al mis­mo tiem­po te­nía ur­gen­cia de ha­cer las can­cio­nes por lo que es­tá pa­san­do en el mun­do y por­que ha­bía es­pe­ra­do mu­cho, con mu­chas ga­nas de ha­cer­lo. Y por esa com­bi­na­ción creo que me em­pu­jé más co­mo gui­ta­rris­ta por­que te­nía di­fe­ren­tes so­ni­dos en mi ca­be­za que que­ría ob­te­ner y por ello creo que uti­li­cé di­fe­ren­tes so­ni­dos, no úni­ca­men­te en los so­los, que creo son más pu­ros que los an­te­rio­res, pero las otras gui­ta­rras son más co­mo ins­pi­ra­das por Jimmy Pa­ge o

Nancy Wilson, quie­nes usan so­ni­dos acús­ti­cos y eléc­tri­cos du­pli­can­do so­ni­dos. ¿Sa­bes a qué me re­fie­ro? Usé el tres cu­bano y di­fe­ren­tes pe­da­les y am­pli­fi­ca­do­res, ex­plo­ran­do así”.

¿Có­mo vie­nes pre­sen­tan­do es­tas nue­vas can­cio­nes en el es­ce­na­rio, y có­mo pla­neas se­guir­lo ha­cien­do en el fu­tu­ro? “Me gus­ta el for­ma­to de po­wer trio en el es­ce­na­rio, lo que es un po­qui­to com­pli­ca­do por­que ten­go bas­tan­tes vo­ces en es­te disco y en­ton­ces tie­nen que can­tar más los otros mú­si­cos. Ya to­qué con Ja­vo ( Ja­vier So­sa, ba­te­ris­ta) y Co­ca ( Car­los Cortés, ba­te­ris­ta), mi sec­ción rítmica en Mé­xi­co; to­ca­mos mu­chas de las nue­vas can­cio­nes en la Fo­no­te­ca Na­cio­nal y tam­bién fui­mos a Ca­na­dá los tres y sa­lió muy bien. Es­ta­mos to­da­vía apren­dien­do las nue­vas can­cio­nes, pero co­mo es­ta­mos tan con­ten­tos de que sean nue­vas, el áni­mo re­sul­ta ele­va­do por ello. Tenemos que to­car más pa­ra unir­nos y que sue­ne no só­lo co­mo el disco, sino con la vi­da que les da el es­ce­na­rio en vivo. Aquí en los Es­ta­dos Uni­dos he te­ni­do va­rios shows, y lo he sen­ti­do su­ce­der ya con Alex y Johnny y Tracy, mis otros mú­si­cos. To­da­vía es­ta­mos pen­san­do lo que es­ta­mos to­can­do, pero con­for­me vas to­can­do más te vas aflo­jan­do, y to­cas mejor cuan­do lo ha­ces au­to­má­ti­ca­men­te, sin pen­sar. ¡Es­toy muy con­ten­ta, cantando en par­ti­cu­lar es­tas can­cio­nes! No sé por qué, creo que ten­go más con­fian­za en mi voz y la gui­ta­rra siem­pre... it’s

fun! You know? ¡Sí!”.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Mexico

© PressReader. All rights reserved.