Fi­nan­zas per­so­na­les

Vi­vir de pres­ta­do

Unis y Mas - - Opinión Joven -

En Mé­xi­co, las deu­das en tar­je­tas de cré­di­to, son ex­cep­cio­na­les… ¡enor­mes! Y si nos pu­sié­ra­mos a ha­cer un re­cuen­to de to­dos los prés­ta­mos per­so­na­les a que re­cu­rre el me­xi­cano y tan­das y no sé qué más, nos da­ría­mos cuen­ta de que no sa­be­mos vi­vir con lo que te­ne­mos. Cam­biar en es­te as­pec­to, nos ayu­da­rá a ser una po­ten­cia. ¿Có­mo?-te pre­gun­ta­rás. De­jar de vi­vir en­deu­da­dos. Vi­vir con lo que se tie­ne. Ok, ha­brá prés­ta­mos pa­ra hi­po­te­ca, pa­ra au­to… Si no hay de otra, bueno. Es de­cir que las deu­das per­so­na­les por ca­da me­xi­cano, en tar­je­tas de cré­di­to, su­pe­ran… apar­te de las es­ta­dís­ti­cas, la ló­gi­ca. La pu­bli­ci­dad que nos bom­bar­dea, nos in­vi­ta, nos pre­sio­na a tra­tar de te­ner al­go pa­ra lo que el di­ne­ro no nos al­can­za… y pa­ra eso es­tá la ten­ta­ción de las tar­je­tas. To­dos he­mos te­ni­do tar­je­tas… to­dos. Só­lo que a ve­ces abri­mos los ojos y nos da­mos cuen­ta… puf! Apren­der a ma­ne­jar bien nues­tras fi­nan­zas es una cues­tión de su­per­vi­ven­cia… por­que no te­ner deu­das nos brin­da tran­qui­li­dad y por con­se­cuen­cia, salud. demás de to­do es­to… te da sol­ven­cia, ca­pa­ci­dad pa­ra aho­rrar, y una vi­sión rea­lis­ta de tus ne­ce­si­da­des. Evi­ta las tar­je­tas de cré­di­to… son una tram­pa de la glo­ba­li­za­ción mun­dial. Y ya es mo­men­to de de­jar de ser es­cla­vos de nues­tras pro­pias fi­nan­zas.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Mexico

© PressReader. All rights reserved.