LA FA­MI­LIA GAVILÁN-SAUTU

“¡Aho­ra ya so­mos cua­tro!”

Ultima Hora - TVO - - Front Page - Luz Gon­zá­lez / Fo­tos: Gus­ta­vo Se­go­via / Pro­duc­ción: Ar­nal­do Gon­zá­lez / Ma­qui­lla­je y pei­na­do de Ni­co­le: Ama­lia Ve­ra / Pren­das de Vi­chi y Va­len­tino: Va­lu Chic Baby

No hay du­das, la fa­mi­lia que Ni­co­le Sautu (20) y Víc­tor Gavilán (32) for­ma­ron con su pe­que­ña Vic­to­ria (2) es una de las más que­ri­das y se­gui­das en las re­des so­cia­les. Y pa­ra to­dos los que si­guie­ron el em­ba­ra­zo de Ni­co­le, fue una her­mo­sa no­ti­cia dar la bien­ve­ni­da a Va­len­tino Ra­fael, el pa­sa­do 8 de oc­tu­bre, cuan­do na­ció, a las 11.20, con 3.700 gra­mos. Tan­to Pi­ro­ka co­mo Ni­co­le es­ta­ban an­sio­sos por for­mar la pa­re­ji­ta, y ese sue­ño ya es una reali­dad caó­ti­ca­men­te her­mo­sa con dos be­bés en la ca­sa. Pa­sá, que los or­gu­llo­sos pa­pás nos cuentan más de­ta­lles. Pri­me­ro le to­có el turno a Víc­tor, mien­tras Ni­co­le en­tre­te­nía a Vi­chi y Va­len.

Víc­tor, ¿có­mo te sen­tís con Va­len­tino en bra­zos?

- Es­toy in­men­sa­men­te fe­liz con Va­len­tino. Es una ben­di­ción más que te­ne­mos, es el prín­ci­pe de la ca­sa. Un re­ga­lo de Dios.

¿Siem­pre qui­sis­te te­ner la pa­re­ji­ta de hi­jos?

- Sí. Es­ta­ba la­ten­te la po­si­bi­li­dad de te­ner la pa­re­ji­ta, siem­pre ha­blá­ba­mos de eso con Ni­co­le. Gra­cias a Dios se dio, ¡y aho­ra ya so­mos cua­tro!

Sa­be­mos que en­tras­te a la sa­la de par­to, ¿có­mo fue esa ex­pe­rien­cia?

- Fue una ex­pe­rien­cia úni­ca, en se­rio. En­trar al qui­ró­fano fue real­men­te al­go que no voy a ol­vi­dar nun­ca en mi vi­da. No es­ta­ba pre­vis­to, iba a en­trar su ma­má y a úl­ti­ma ho­ra Ni­co­le cam­bió el pa­no­ra­ma y me eli­gió a mí pa­ra que in­gre­sa­ra con ella a la sa­la de par­to. Me ar­mé de va­lor, en­tré y real­men­te fue al­go úni­co. A par­tir de ahí ad­mi­ro y quie­ro más a Ni­co­le por su va­len­tía, y a to­das las ma­más del Pa­ra­guay, por­que real­men­te mu­chas ve­ces los hom­bres no sa­be­mos lo que ellas pa­san. Yo en­tré al qui­ró­fano y pue­do de­cir que las ma­más son las más valientes del mun­do, ¡y Ni­co­le es una cam­peo­na!

Vi­chi es­tá más ape­ga­da a vos, ¿es­tá ce­lo­si­ta?

- Tra­ta­mos de mi­mar a los dos al mis­mo tiem­po. Vi­chi es bas­tan­te ce­lo­sa y tam­bién muy ca­ri­ño­sa. Es muy ape­ga­da a su ma­má y a mí. De re­pen­te cuan­do es­ta-

mos di­ri­gien­do la aten­ción so­lo ha­cia Va­len­tino, Vi­chi ya sal­ta y ha­ce de las su­yas, por eso tra­ta­mos de equi­pa­rar eso y de­mos­trar­les ca­ri­ño a los dos por igual.

¿Es­tás más enamo­ra­do de Ni­co­le lue­go de la lle­ga­da de Va­len­tino?

- La ver­dad que sí. ¿Y có­mo no es­tar­lo?, te­nien­do a una mu­jer va­lien­te, gua­pa, que ama a su fa­mi­lia. Es im­po­si­ble no enamo­rar­se de una per­so­na así. Real­men­te, to­do lo que pa­sa­mos ha­ce que ca­da día es­té más enamo­ra­do de ella, to­tal­men­te.

¿Sos un pa­pá que cam­bia pa­ña­les, baña al be­bé?

- Voy a ser sin­ce­ro, muy po­co soy de cam­biar los pa­ña­les, por­que no es­toy mu­cho tiem­po con mis hi­jos. De eso, 100% se en­car­ga Ni­co­le, pe­ro ca­da vez que es­toy y re­quie­re mi ayu­da, por su­pues­to que lo ha­go. A Va­len­tino to­da­vía no me ani­mo a cam­biar­lo, por­que es muy chi­qui­ti­to y Ni­co­le sa­be de me­mo­ria có­mo ha­cer­lo; a Vi­chi sí, de una, por­que es más rá­pi­do.

¿Có­mo les ha­ce sen­tir el ca­ri­ño de sus se­gui­do­res ha­cia Vi­chi y Va­len­tino?

- No­so­tros ya que­da­mos en se­gun­do plano con Ni­co­le. To­do es Vi­chi y Va­len­tino, Vi­chi y Va­len­tino. Real­men­te, agra­de­ce­mos to­dos los días a esa gen­te que se preo­cu­pa, pre­gun­ta por nues­tra fa­mi­lia. De re­pen­te hay al­gu­nos que ti­ran co­men­ta­rios na­da que ver, a esos se les blo­quea no­más y pun­to. So­lo nos que­da­mos con quie­nes ti­ran bue­na on­da. Es­ta­mos fe­li­ces con nues­tros se­gui­do­res, real­men­te nos acom­pa­ñan día a día.

¿Qué se vie­ne es­te ve­rano en tu vi­da la­bo­ral?

- En ve­rano siem­pre hay sor­pre­sas, sur­gen pro­gra­mas nue­vos. Yo con­ti­núo en Ra­dio Po­pu­lar y con Ju­nior Ro­drí­guez en El gran show de La­te­le. Es­ta­mos en tem­po­ra­da al­ta; no­viem­bre, di­ciem­bre, enero y fe­bre­ro son me­ses en los cua­les tra­ba­jo to­dos los fi­nes de se­ma­na. Pro­pues­tas te­le­vi­si­vas siem­pre hay, en al­gún mo­men­to voy a te­ner de vuel­ta la po­si­bi­li­dad de es­tar ha­cien­do otro ti­po de pro­gra­ma que no sea la mo­vi­da tro­pi­cal o cum­bie­ra.

“VÍC­TOR ES UN PA­PÁ SOBREPROTECTOR”

Ni­co­le nos con­tó có­mo se por­tan los chi­cos y tam­bién el Pre­so, de quien afir­ma que es un ex­ce­len­te pa­dre pa­ra Ni­co­le y Va­len­tino.

¿Quién eli­gió el nom­bre Va­len­tino Ra­fael?

- Lo ele­gí yo. Siem­pre qui­se que los nom­bres de mis hi­jos sean to­dos con la mis­ma ini­cial, de ahí Va­len­tino. Y en el úl­ti­mo via­je a Cu­ri­ti­ba, pa­ra el con­trol de Vi­chi, ya fui em­ba­ra­za­da. Ahí re­ci­bi­mos muy bue­nas no­ti­cias, y el nom­bre de Ra­fael se me pre­sen­ta­ba en to­das par­tes. Bus­qué el sig­ni­fi­ca­do del mis­mo, y es: “Me­di­ci­na de Dios”. Ahí di­je: “Es­te be­bé se tie­ne que lla­mar Ra­fael”.

¿Có­mo te hi­zo sen­tir la pre­sen­cia de Víc­tor en la sa­la de par­to?

- ¡Que Víc­tor me ha­ya acom­pa­ña­do en ese mo­men­to fue lo má­xi­mo! Me sen­tí tan se­gu­ra te­nién­do­le a mi la­do y sus fuer­zas me ha­cían sen­tir su­per­bién.

¿Có­mo re­ci­bió Vi­chi a su her­ma­ni­to? Su pa­pá ya nos con­tó que es­tá ce­lo­sa.

- ¡Vic­to­ria es­tá su­per­ce­lo­sa! Ya le mor­dió, le pe­lliz­có (ri­sas). Pe­ro tie­ne sus mo­men­tos, por­que tam­bién le cui­da, le lim­pia la bo­qui­ta y le can­ta.

¿Vi­chi se in­vo­lu­cra cuan­do cam­biás o ba­ñás a Va­len­tino?

- La ho­ra del ba­ño es un caos. Ima­gi­na­ba que se­ría ro­mán­ti­co y que podría me­ter a los dos en la ba­ñe­ra, co­mo pa­ra crear la­zos. Pe­ro no, cuan­do lle­ga la ho­ra del

Es­toy in­men­sa­men­te fe­liz con Va­len­tino. Es una ben­di­ción más que te­ne­mos, es el prín­ci­pe de la ca­sa”, Víc­tor.

ba­ño de Va­len­tino, Vi­chi to­ca el ja­bón, me­te la mano en el inodo­ro, y des­pués de que vis­to to­do a su her­ma­ni­to, ella di­rec­ta­men­te tam­bién en­tra en la du­cha.

¿Se por­ta bien el be­bé?

- Den­tro de to­do, es un be­bé muy bue­ni­to, ya que co­noz­co al­gu­nos que llo­ran mu­cho. Él, gra­cias a Dios, no llo­ra tan­to y duer­me bas­tan­te bien.

¿Có­mo es Víc­tor en su rol de pa­pá?

- Es un pa­pá sobreprotector, pe­ro a la vez muy ca­ri­ño­so.

Víc­tor con­tó que ayu­da po­co con el be­bé, por­que ca­si no es­tá en la ca­sa de­bi­do a sus com­pro­mi­sos la­bo­ra­les.

- ¡A ve­ces sí ayu­da! (ri­sas). Es que Va­len- tino vi­ve ma­man­do y has­ta pa­ra eruc­tar quie­re per­ci­bir mi olor.

Tam­bién nos di­jo que siem­pre ha­bla­ban de te­ner una pa­re­ji­ta.

- ¡Sí! Siem­pre qui­si­mos te­ner un va­rón y una ne­na.

¿Bus­ca­rán más hi­jos?

- No, por el mo­men­to. Tam­po­co quie­ro de­cir que ya no ten­dre­mos hi­jos, pe­ro al me­nos en sie­te u ocho años, no.

¿Es­te be­bé los unió aún más co­mo pa­re­ja?

- Sí, nos unió más, y en par­te tam­bién se vol­vió to­do más es­tre­san­te con dos ni­ños, ¡pe­ro es­ta­mos muy fe­li­ces!

¿Có­mo ha­cés pa­ra ma­ne­jar­te con dos ni­ños pe­que­ños?

-Real­men­te, la que me ban­ca en to­do y to­do el tiem­po es mi ma­má. ¡No sé qué ha­ría sin ella! En la ca­sa es­toy so­la con dos ni­ños, es muy, muy di­fí­cil. Cuan­do Vi­chi co­me, Va­len­tino llo­ra, y cuan­do el be­bé ma­ma, la ne­na ya es­tá co­mien­do la pu­ri­na del pe­rro; ¡es un show!

Tus ni­ños son muy que­ri­dos por el pú­bli­co. ¿Qué sen­tís?

- Es in­creí­ble có­mo la gen­te ama a Vi­chi, y a Va­len ya por ser su her­ma­ni­to. Al prin­ci­pio me cos­ta­ba un po­co, pe­ro ya me acos­tum­bré, y al ver que Vi­chi es fe­liz con to­da esa aten­ción, res­pe­to to­tal­men­te.

Aho­ra sos ma­má a full, ¿qué pla­nes te­nés pa­ra más ade­lan­te?

- Quie­ro es­pe­rar que mis hi­jos sean más in­de­pen­dien­tes y lue­go es­tu­diar la ca­rre­ra de Si­co­pe­da­go­gía que tan­to me gus­ta. Quie­ro es­pe­cia­li­zar­me en ni­ños con pro­ble­mas de con­duc­ta, apren­di­za­je y aten­ción.

TVO

LA MIMADA DEL PRE­SO. Vi­chi es la prin­ce­si­ta de pa­pá Víc­tor y le vuel­ve lo­co de amor y ter­nu­ra.

¡LOOKEADO CO­MO MI PA­PÁ! Víc­tor y Va­len­tino ves­ti­dos con ca­mi­sas a cua­dros CON EL NUE­VO IN­TE­GRAN­TE DE LA FA­MI­LIA. Ni­co­le y Víc­tor pre­sen­ta­ron a Va­len­tino Ra­fael a los lec­to­res de TVO.

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