“Veo tu­to­ria­les pa­ra sa­ber có­mo ponerme una cre­ma”

AR - - BELLEZA -

ane­sa Romero ema­na cal­ma cuan­do ha­bla. Es tran­qui­la, pau­sa­da, y más sen­sa­ta de lo que po­dría pa­re­cer por ese car­tel de ‘ru­bia frívola’ que ex­hi­be su per­so­na­je en la se­rie

que pro­ta­go­ni­za. Cuan­do abre los ojos, lo ilu­mi­na to­do. Y los abre con­ti­nua­men­te por­que se emo­cio­na ha­blan­do de su fi­lo­so­fía de vi­da. Ado­ra la es­pi­ri­tua­li­dad, sin ol­vi­dar­se de su fí­si­co que, al fin y al ca­bo, es su he­rra­mien­ta de tra­ba­jo: “Me gus­ta cui­dar­me por den­tro y por fue­ra y ten­go mis cos­tum­bres de be­lle­za que si­go al pie de la le­tra. Soy muy ale­ma­na y dis­ci­pli­na­da. Be­bo mu­cha agua pa­ra hi­dra­tar la piel y cuan­do me le­van­to me lim­pio con agua mi­ce­lar por­que el agua del gri­fo no me sien­ta bien: ten­go la piel muy sen­si­ble. Lue­go me pon­go tó­ni­co e hi­dra­tan­te. Y mi con­torno de ojos, del que no me ol­vi­do nun­ca”, co­mien­za.

V¿El con­torno de ojos es tu cos­mé­ti­co de ca­be­ce­ra?

Sí, es la zo­na más de­li­ca­da de mi ros­tro. Siem­pre lle­vo uno en el bol­so y me voy re­fres­can­do a lo largo del día. Cuan­do me ma­qui­llan in­ten­to que nun­ca me pon­gan pol­vos, por­que me cuar­tean mu­cho y se mar­can las arru­gas, y co­mo no ten­go bol­sas ni oje­ras, no ne­ce­si­to correctores fuer­tes. Me pon­go en esa zo­na un tono me­nos de mi ba­se de ma­qui­lla­je ha­bi­tual, co­mo si fue­ra ilu­mi­na­dor.

¿Al­gu­na otra ‘ma­nía’ cos­mé­ti­ca?

Me gus­ta dar­me ma­sa­jes cuan­do me pon­go mis cre­mas, y veo tu­to­ria­les en Youtu­be pa­ra apren­der. Ese es mi mo­men­to de relax del día, mi re­com­pen­sa a una jor­na­da lar­ga. Lue­go pon­go unas go­tas de la­van­da en la al­moha­da, lo que me ayu­da a des­can­sar. En mi ca­sa hay ve­las, in­cien­so... soy muy de olo­res. Me apa­sio­na lle­gar y sen­tir que es­toy en ella, re­co­no­cer mi olor. En el ca­me­rino de la se­rie ten­go mi in­cien­so: es una for­ma de crear ho­gar fue­ra de ca­sa, mar­car mi si­tio.

¿Te gus­ta lo que ves cuan­do mi­ras al es­pe­jo?

Sí, he lle­ga­do a en­ten­der­me bien con­mi­go mis­ma. Con el tiem­po he apren­di­do a que­rer­me co­mo soy y a con­vi­vir con lo que ten­go. Soy así y lo asu­mo. Me he re­con­ci­lia­do con to­do lo que no me gus­ta­ba de mí.

Tú le das mu­cha im­por­tan­cia al in­te­rior y en tu blog,

in­sis­tes en ello.

Creo que la be­lle­za es un to­do. Si es­tás bien por den­tro ema­nas be­lle­za por­que so­mos ener­gía. Es fun­da­men­tal es­tar bien, en equi­li­brio y tran­qui­lo, y hay que cui­dar el en­vol­to­rio, que es lo que trae­mos, la car­ca­sa, pe­ro sin de­jar de tra­ba­jar mu­cho el in­te­rior, por­que es la ba­se de to­do. Si es­tás bien con­ti­go mis­ma da igual el pa­so de los años.

¿A tus 37 años te preo­cu­pa el pa­so del tiem­po?

Sí, pe­ro in­ten­to que no me afec­te. En mi pro­fe­sión es­ta­mos muy ex­pues­tos. Hay que po­ner to­do de tu par­te y lle­var una vi­da sa­lu­da­ble pa­ra ayu­dar a tu cuer­po, co­mer sano, te­ner bue­nos há­bi­tos...

¿Ha­ces die­ta?

No. Soy ma­cro­bió­ti­ca e in­ten­to se­guir su fi­lo­so­fía de ‘eres lo que co­mes’. Lo que ha­go es tes­tar en mí. No hay na­da co­mo pro­bar tu cuer­po y co­no­cer­lo pa­ra ver qué es lo que te sien­ta bien. Y tra­to de lle­var una die­ta con­tro­la­da.

¿Cuál es un me­nú ti­po pa­ra ti?

Desa­yuno pan de cen­teno con acei­te y le pon­go semillas de chía, lino, ger­men de tri­go... Voy com­bi­nan­do. Y ter­mino con té ver­de. Siem­pre lle­vo en el bol­so al­men­dras cru­das y frutos se­cos sin tos­tar. In­ten­to ver el mo­men­to en el que es­toy y dar a mi cuer­po lo que ne­ce­si­ta. En in­vierno, pa­ra con­ser­var el ca­lor, tomo so­pas de ver­du­ra con curry, qui­noa, es­pel­ta... Pa­ra la se­rie me lle­vo mi por­que no es fá­cil co­mer así fue­ra de ca­sa.

Car­ne y pescado prohi­bi­dos, ¿no?

Car­ne no tomo, pe­ro me en­can­ta el sus­hi. Me per­de­ría en un ja­po­nés.

¿Ha­ces de­por­te?

No ten­go tiem­po, y con el rit­mo que lle­vo no lo ne­ce­si­to, no me sien­ta bien. Pre­fie­ro pa­sear con el pe­rro o ha­cer es­ti­ra­mien­tos en ca­sa. La ener­gía que ne­ce­si­ta el de­por­te no la pue­do dar, la ne­ce­si­to.

Tie­nes tam­bién una co­lec­ción de com­ple­men­tos. ¿Al­gún otro proyecto?

Me gus­ta­ría ha­cer ci­ne y ten­go pendiente pu­bli­car mi li­bro. Es­toy es­cri­bien­do uno so­bre mí mis­ma, mis re­fle­xio­nes, en la lí­nea de lo que subo al blog, y una no­ve­la. La es­cri­bi­ré cuan­do lle­gue mi mo­men­to.

Y el mo­men­to de la ma­ter­ni­dad, ¿te ha lle­ga­do?

se ave­ci­na,

La que

tup­per,

Se­ré ma­má. No sé cuán­do, pe­ro me gus­ta­ría te­ner mi pro­pia familia, aun­que no sé có­mo voy a ter­mi­nar.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.