¿Abu­rri­mien­to o es­trés?

AR - - Y RAYLEX -

Son dos tér­mi­nos opues­tos, pe­ro que ca­mi­nan de la mano en el há­bi­to en mor­der­se las uñas. El es­trés y el abu­rri­mien­to tie­nen el mis­mo efec­to en nues­tro sub­cons­cien­te y es­tán iden­tif­ca­dos como los dos mo­ti­vos prin­ci­pa­les que nos lle­van a es­ta ma­la cos­tum­bre. La oni­co­fa­gia, que es como se lla­ma en tér­mi­nos mé­di­cos, sue­le co­men­zar en­tre los sie­te y los diez años. Afec­ta es­pe­cial­men­te a ni­ños y jó­ve­nes (en ado­les­cen­tes pue­de lle­gar a un 45%) y se man­tie­ne en la ma­du­rez. El mo­ti­vo que nos ha­ce más vul­ne­ra­bles a edad tem­pra­na es que la cor­te­za pre­fron­tal, la en­car­ga­da del con­trol de im­pul­sos, no es­tá aún com­ple­ta­men­te desa­rro­lla­da. Por eso, es de gran ayu­da que tus hi­jos no te vean morderte las uñas: po­drían imi­tar­te y a ellos les re­sul­ta aún más di­fí­cil de­jar­lo.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.