¡Gue­rra de se­xos!

Sil­via Mar­só y Pa­blo Chia­pe­lla se odian, pe­ro es­tán he­chos el uno pa­ra el otro.

AR - - PLANES -

Los opues­tos se atraen. Eso di­ce la sa­bi­du­ría po­pu­lar y con ello jue­ga La puer­ta de al la­do, una co­me­dia pro­ta­go­ni­za­da por Pa­blo Chia­pe­lla y Sil­via Mar­só, con mú­si­ca en di­rec­to a car­go de Li­tus.

Re­sul­ta cu­rio­so ver a uno de los me­jo­res có­mi­cos de la ac­tua­li­dad jun­to a una de las gran­des ac­tri­ces de la es­ce­na es­pa­ño­la, pe­ro es­ta ex­tra­ña pa­re­ja fun­cio­na, como lo ha­ce en la fic­ción su his­to­ria de en­cuen­tros y des­en­cuen­tros. Y es que la gue­rra de se­xos siem­pre es efec­ti­va –re­cuer­da La gue­rra de los Ro­se–, y en es­te ca­so, ade­más, sir ve a su di­rec­tor, Ser­gio Pe­ri­sMen­che­ta, pa­ra re­fle­xio­nar so­bre la bús­que­da del amor.

En La puer­ta de al la­do, Sil­via y Pa­blo son ve­ci­nos, y de esos con unas di­fe­ren­cias irre­con­ci­lia­bles. ¿Qué iba a ha­cer una psi­có­lo­ga de men­te cua­dri­cu­la­da con un se­duc­tor fies­te­ro? Me­jor se que­da ca­da uno en su ca­sa bus­can­do por In­ter­net una pa­re­ja, la per­fec­ta, que en na­da se pa­rez­ca a ese odio­so com­pa­ñe­ro de des­can­si­llo. Aunque pen­sán­do­lo bien, ¿y si fue­ra él? ¿O ella?

Es una go­za­da po­der dis­fru­tar de es­te mon­ta­je y, más aún sa­ber que hay re­me­dio con­tra los en­cuen­tros vir­tua­les, tan tris­tes y le­ja­nos. Y es que a ve­ces so­lo te­ne­mos que re­co­no­cer nues­tras som­bras pa­ra acer­car­nos a aquel que sin creer­lo nos ha­rá fe­li­ces. Como di­ce su di­rec­tor, “pue­de que des­cu­bra­mos que el dia­man­te de ca­da uno lo tie­ne, siem­pre, el otro”. Has­ta ma­yo en el Tea­tro Marquina de Ma­drid.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.