Ser­gio Sca­rio­lo “Las se­lec­cio­nes atraen y tie­nen que ac­tuar más”

AS (Las Palmas) - - BALONCESTO - RAQUEL G. SAN­TOS

Ser­gio Sca­rio­lo aca­ba con­tra­to tras Río 2016 y no sa­be cuál se­rá su fu­tu­ro. De se­guir, di­ri­gi­rá al equi­po en las ven­ta­nas FIBA. “En ellas po­de­mos ace­le­rar y me­jo­rar el re­cam­bio ge­ne­ra­cio­nal”,

di­ce. El se­lec­cio­na­dor ha­bla tam­bién del con­flic­to del ba­lon­ces­to europeo y apo­ya al Uni­ca­ja.

Si si­guie­ra des­pués de 2016, di­ri­gi­ría a Es­pa­ña en las ven­ta­nas de la FIBA. ¿Qué le pa­re­cen? —Den­tro del cua­dro de des­coor­di­na­ción en el que vi­vi­mos, tie­ne sen­ti­do que los equi­pos que más atraen el in­te­rés de la gen­te, que son las se­lec­cio­nes, pue­dan te­ner una ac­tua­ción más re­pe­ti­da. Pe­ro es­to no pue­de ar­mo­ni­zar­se con vi­sio­nes di­fe­ren­tes del ca­len­da­rio. —¿Ha­brá en­ten­di­mien­to en­tre la FIBA y la Euroliga? —Na­die pue­de desear lo con­tra­rio. To­das las gue­rras se lle­van ca­dá­ve­res y no an­da­mos ri­cos de re­cur­sos. Cual­quier so­lu­ción que no con­tem­ple un diá­lo­go y acuer­do en dis­tin­tos as­pec­tos se­rá un pun­to pro­vi­sio­nal. Has­ta que se lle­gue a un acuer­do, no ha­brá es­ta­bi­li­dad. —¿Có­mo se­rá una Se­lec­ción sin los NBA? —En una se­lec­ción que ya ha em­pe­za­do el re­cam­bio ge­ne­ra­cio­nal, co­mo es la nues­tra, se­ría una opor­tu­ni­dad pa­ra que pu­die­ran te­ner si­tio otros ju­ga­do­res. Con las ven­ta­nas po­de­mos ace­le­rar y me­jo­rar el re­cam­bio ge­ne­ra­cio­nal. —¿Hu­bie­ra si­do bueno pa­ra el ba­lon­ces­to que la FIBA hu­bie­se or­ga­ni­za­do la Euroliga? —Creo que lo que es ne­ce­sa­rio es una coor­di­na­ción. Den­tro de una es­truc­tu­ra ho­mo­gé­nea se de­be de­le­gar en los clu­bes la ma­yo­ría de te­mas re­la­cio­na­dos con la ges­tión. Sí que echo en fal­ta un en­ten­di­mien­to y equi­li­brio en el ca­len­da­rio. Me preo­cu­pa tam­bién la pro­duc­ción de nue­vos ta­len­tos. Con el nue­vo con­tra­to NBA, ha­brá un atrac­ti­vo ma­yor pa­ra los eu­ro­peos y no po­de­mos ce­rrar las puer­tas. La so­lu­ción es pro­du­cir más ju­ga­do­res. Has­ta que no nos de­mos cuen­ta, siem­pre op­ta­re­mos por soluciones co­jas. —Es­tu­vo mu­chos años en Má­la­ga. ¿Qué le pa­re­ce que la Euroliga de­je fue­ra al Uni­ca­ja? —De to­dos los equi­pos que se han que­da­do fue­ra, me pa­re­ce el más in­jus­to. Hay que dar es­ta­bi­li­dad a los clu­bes, pe­ro sí que se po­drían dis­cu­tir las pro­por­cio­nes en la nue­va Euroliga. Sé que hay un de­ba­te so­bre las pla­zas que que­dan y es­pe­ro que pue­da ha­ber una puer­ta más abier­ta pa­ra equi­pos co­mo el Uni­ca­ja que, en prin­ci­pio, pa­re­cen ex­clui­dos. —¿Le gus­ta­ría que las li­gas do­més­ti­cas de­ci­die­ran qué equi­pos jue­gan com­pe­ti­ción eu­ro­pea? —Son las au­tén­ti­cas gran­des per­ju­di­ca­das. Una li­ga que no tie­ne el de­re­cho a lle­var a sus me­jo­res equi­pos, se de­va­lúa. —¿Afec­tan a las Se­lec­cio­nes las pre­sun­tas irre­gu­la­ri­da­des de Sáez? —No lo sé. La par­te de­por­ti­va, ju­ga­do­res y téc­ni­cos, es­ta­mos ani­ma­dos a ha­cer to­do lo po­si­ble pa­ra que lo que he­mos cons­trui­do has­ta aho­ra con la Fe­de­ra­ción su­fra lo me­nos po­si­ble. Aun­que exis­te una preo­cu­pa­ción. —¿Ha tan­tea­do ya a los ju­ga­do­res de ca­ra a Río? —Du­ran­te el año me pon­go en con­tac­to con ellos de vez en cuan­do, pe­ro sien­do res­pe­tuo­so. Aho­ra es tem­po­ra­da de clu­bes y ca­da ju­ga­dor de­be pen­sar en su equi­po. —Río po­dría ser la des­pe­di­da olím­pi­ca de los jú­niors de oro. ¿Eso me­te más pre­sión? —Pri­me­ro, no ten­go del to­do cla­ro que así sea. Se­gun­do, en el úl­ti­mo Eu­ro­bas­ket ha­bía só­lo dos. Es una de­fi­ni­ción al­go des­fa­sa­da: han en­tra­do más ge­ne­ra­cio­nes. Sí es cier­to que fue un gru­po de ju­ga­do­res que cam­bió el en­fo­que, la am­bi­ción, la ma­ne­ra de com­pe­tir... Se­ría bo­ni­to que si al­guien se va a des­pe­dir, sea subido a un po­dio. Pe­ro no hay pre­sión ex­tra. —Por el ni­vel mos­tra­do, ¿ve a Pau Ga­sol mu­chos más años? —Sí. Ob­via­men­te soy par­te en cau­sa y no pue­do ser un eva­lua­dor ob­je­ti­vo, pe­ro por su con­di­ción fí­si­ca, me pa­re­ce que to­da­vía tie­ne ga­so­li­na pa­ra ra­to. —¿Echa de me­nos el ba­lon­ces­to de clu­bes? —Echo mu­cho de me­nos los en­tre­na­mien­tos, qui­zá más que los par­ti­dos. La fa­se de en­se­ñar, ajus­tar, me­jo­rar, co­rre­gir… —¿Le gus­ta­ría que de­ro­ga­ran la nor­ma que im­pi­de a un en­tre­na­dor ACB ser se­lec­cio­na­dor? —Me pon­go en el lu­gar de un pre­si­den­te de club y no me gus­ta­ría que mi en­tre­na­dor di­ri­gie­ra tam­bién a una se­lec­ción, aun­que de­ben ser los im­pli­ca­dos quie­nes lo de­ci­dan.

Has­ta que se lle­gue a un acuer­do no ha­brá es­ta­bi­li­dad en el ba­lon­ces­to europeo”

Una Li­ga que no tie­ne de­re­cho a lle­var a sus me­jo­res equi­pos a Eu­ro­pa se de­va­lúa”

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