Flo­ren­tino “No fi­cha­re­mos a na­die. Te­ne­mos a los me­jo­res”

AS (Las Palmas) - - REAL MADRID - FRAN­CE FOOT­BALL

Flo­ren­tino des­ve­ló en una en­tre­vis­ta en ‘ Fran­ce Foot­ball’ los pla­nes de fu­tu­ro del Ma­drid. Ase­gu­ra que la FIFA ha co­me­ti­do un error con la san­ción al club blan­co y con­fía en la Jus­ti­cia De­por­ti­va. Tam­bién se pro­nun­ció so­bre Ben­ze­ma: “Es im­po­si­ble pen­sar que ha­ya he­cho al­go ma­lo”.

¿Có­mo reac­cio­nó al es­cu­char la san­ción im­pues­ta por la FIFA al Ma­drid? —La pri­me­ra vez que lo es­cu­ché me que­dé sor­pren­di­do. Pen­sa­ba que ha­bía un error. La pri­me­ra evi­den­cia de que es­to era un desa­tino nos lle­gó cuan­do vi­mos que los hi­jos de Zi­da­ne es­ta­ban en el ex­pe­dien­te. To­do el mundo sa­be que Zi­zou y su fa­mi­lia vi­ven en Es­pa­ña des­de el año 2001. — La FIFA in­ves­ti­ga­ba al Ma­drid des­de ha­ce un año... —Des­de el ini­cio pro­por­cio­na­mos a la FIFA todos los do­cu­men­tos so­li­ci­ta­dos, in­clui­dos los cer­ti­fi­ca­dos de la Fe­de­ra­ción Es­pa­ño­la. Por tan­to, es­to es un la­men­ta­ble error por­que el Ma­drid es un club que cui­da mi­nu­cio­sa­men­te la re­gla­men­ta­ción de la FIFA con los me­no­res. — ¿ Cuál es su de­fen­sa? —Fui­mos cas­ti­ga­dos por 40 ni­ños, de los cua­les 32 es­tán en la mis­ma si­tua­ción que los hi­jos de Zi­da­ne. Y los úl­ti­mos ocho ca­sos, a dos se les per­mi­tió ju­gar por el Co­mi­tés de me­no­res de la FIFA y otros dos no tu­vie­ron la au­to­ri­za­ción y nun­ca fue­ron re­gis­tra­dos con el Real Ma­drid ni, por su­pues­to, ju­ga­ron un so­lo mi­nu­to con el Ma­drid. Y los otros cua­tro te­nían me­nos de 12 años, por lo que de acuer­do con las nor­mas, só­lo la au­to­ri­za­ción de la Fe­de­ra­ción era ne­ce­sa­ria. Ade­más, las fa­mi­lias de es­tos cua­tro ni­ños ya es­ta­ban vi­vien­do en Es­pa­ña an­tes de la ins­crip­ción en el club. —¿Qué re­la­ción tie­ne su club con la FIFA? —¡El Ma­drid es el úni­co club del mundo que for­ma par­te de la fun­da­ción de la FIFA! Ade­más, es­ta mis­ma FIFA nos nom­bró como el Me­jor Club del Si­glo XX. Es­ta san­ción es muy dolorosa. Es­to man­cha de for­ma gra­ve la ima­gen del Ma­drid. El club no es una so­cie­dad anó­ni­ma con fi­nes lu­cra­ti­vos sino una aso­cia­ción que per­te­ne­ce a sus so­cios, que tie­ne como ob­je­ti­vo pro­mo­ver los va­lo­res del fút­bol y el de­por­te ge­ne­ral. Y, a tra­vés de nues­tra Fun­da­ción, tra­ba­ja­mos en pro­yec­tos de in­te­gra­ción so­cial en más de 70 paí­ses. Es ab­sur­do que el Ma­drid sea cas­ti­ga­do por es­te asun­to de me­no­res, cuan­do no­so­tros ayu­da­mos a 40.000 ni­ños del mundo a tra­vés de 400 programas di­fe­ren­tes. —¿Qué es­pe­ra de la FIFA? — Es­tán atra­ve­san­do un mo­men­to de­li­ca­do, pe­ro nues­tra fe en la jus­ti­cia es to­tal. —¿Van a re­for­zar­se? — No vamos a fi­char en el mer­ca­do de in­vierno, pe­ro no tie­ne na­da que ver con el cas­ti­go. Es por­que te­ne­mos al me­jor equi­po y al me­jor en­tre­na­dor. —¿Qué sin­tió cuan­do vio a Zi­da­ne sen­tar­se en el ban­qui­llo? —Lo mis­mo que cuan­do le pre- sen­ta­mos en 2001. Igual que pien­so que Zi­da­ne cambió la his­to­ria del Ma­drid como ju­ga­dor, es­toy con­ven­ci­do de que ha­rá lo mis­mo como téc­ni­co. — ¿ Cuán­do se dio cuen­ta de que Zi­zou que­ría entrenar? —Pa­ra ser sin­ce­ro, cuan­do ter­mi­nó su ca­rre­ra como ju­ga­dor. Pe­ro en 2012 un día me di­jo: “Quie­ro ser en­tre­na­dor”. Y des­de ese mo­men­to su­pe que iba a lle­gar al ban­qui­llo del pri­mer equi­po. Por su­pues­to, ne­ce­si­ta­ba un lar­go pe­rio­do de for­ma­ción por­que, como to­do el mundo sa­be, la pre­sión en el Real Ma­drid es muy fuer­te. Cuan­do la Di­rec­ti­va to­mó la de­ci­sión de cam­biar de en­tre­na­dor, le lla­mé pa­ra ofre­cer­le el car­go. —¿Cuál fue su reac­ción? —Zi­da­ne di­jo sí de in­me­dia­to. Fue tan cla­ro que su­pe que ya es­ta­ba lis­to. —¿Y us­ted du­dó de él? — Nun­ca. El téc­ni­co ne­ce­si­ta au­to­ri­dad y la tie­ne por ser uno de los gran­des de la his­to­ria. —¿Cuá­les son sus vir­tu­des? —Su li­de­raz­go. El efec­to Zi­da­ne se vio cla­ra­men­te no só­lo en los ju­ga­do­res, sino tam­bién en los afi­cio­na­dos. Zi­zou ha crea­do una ver­da­de­ra com­pli­ci­dad en­tre ju­ga­do­res y pú­bli­co. —¿Arries­gan con Zi­da­ne? — No. Sa­be per­fec­ta­men­te có­mo fun­cio­na el club y nos da­rá mu­chas ale­grías. — ¿ Por qué ese apo­yo a Ben­ze­ma tras su acu­sa­ción? — En pri­mer lu­gar, se tra­ta de una ex­tra­or­di­na­ria per­so­na y un gran ju­ga­dor. Ka­rim ha de­mos­tra­do un com­por t a - mien­to ejem­plar des­de 2009. En sie­te años en el Ma­drid vio cin­co ama­ri­llas en Li­ga... Ben­ze­ma es una mez­cla en­tre Ro­nal­do y Zi­da­ne. ¿ Qué quie­re que le di­ga? Des­pués de ha­blar con él lo que sé es que es im­po­si­ble pen­sar que hi­zo al­go mal. Es un buen chi­co y no ten­go nin­gu­na du­da de que, por en­ci­ma de to­do, que­ría ayu­dar a su ami­go Mat­hieu Val­bue­na. No se res­pe­ta en es­ta so­cie­dad la pre­sun­ción de inocen­cia. Me cues­ta creer que le va­ya a pa­sar al­go ma­lo y me cues­ta creer que no va­ya a ju­gar la Eu­ro­co­pa. —Si Ben­ze­ma fue­ra con­de­na­do, ¿po­dría se­guir vis­tien­do la ca­mi­se­ta del Ma­drid? —Esa hi­pó­te­sis no me la pue­do ima­gi­nar.

La san­ción de la FIFA es muy dolorosa por­que man­cha nues­tra ima­gen” Te­ne­mos al me­jor téc­ni­co. Es­toy se­gu­ro

de que cam­bia­rá la his­to­ria del

Ma­drid”

Ben­ze­ma ha te­ni­do un com­por­ta­mien­to ejem­plar des­de que lle­gó. Es una mez­cla en­tre Ro­nal­do y

Zi­da­ne” “Me cues­ta creer que Ka­rim ha­ya he­cho na­da ma­lo y me cues­ta creer que no va­ya a ju­gar

la Eu­ro­co­pa” No me sor­pren­de que el PSG sue­ñe con Cris­tiano. Es el

he­re­de­ro de Di Sté­fano y no va a

de­jar el Ma­drid” “Es­toy con­ven­ci­do

de que Va­ra­ne lle­ga­rá a ser ca­pi­tán del Real Ma­drid. Los ma­dri­dis­tas

le ado­ran”

—¿Qué nos di­ce de Va­ra­ne? —Es­toy con­ven­ci­do de que Va­ra­ne lle­ga­rá a ser ca­pi­tán del Real Ma­drid. Los ma­dri­dis­tas le ado­ran. Es un gran ju­ga­dor. —El PSG sue­ña con Cris­tiano Ro­nal­do... —No me sor­pren­de. Cris­tiano Ro­nal­do es el me­jor ju­ga­dor del mundo y es el lí­der del real Ma­drid. Es nor­mal que sue­ñen con te­ner­le. Es el he­re­de­ro de Di Sté­fano y es muy fe­liz aquí, así que no va a de­jar el Ma­drid. Es el me­jor ju­ga­dor del mundo y tie­ne que se­guir ju­gan­do en el me­jor equi­po del mundo. —¿Te­me el po­der eco­nó­mi­co de la Pre­mier con el nue­vo re­par­to te­le­vi­si­vo? —No­so­tros, por un­dé­ci­mo año con­se­cu­ti­vo, so­mos los que más in­gre­sa­mos del mundo. No­so­tros no te­ne­mos a una per­so­na des­de fue­ra que pon­ga di­ne­ro como en clu­bes de la Pre­mier. Estamos obli­ga­dos a ges­tio­nar­nos y man­te­ner ese li­de­raz­go. Por eso, nues­tra ima­gen es esen­cial. Por ello, es­ta san­ción de la FIFA nos ha­ce mu­cho da­ño.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.