Marc Va­lien­te “Me gus­ta que Ro­nal­do quie­ra cre­cer con cal­ma”

AS (Valladolid) - - REAL VALLADOLID - JA­VIER MAR­TÍN

Es oto­ño y en Bel­gra­do el cli­ma con­ce­de tre­guas ve­ra­nie­gas. En unos me­ses se­rá di­fe­ren­te. Por los Bal­ca­nes el Ge­ne­ral In­vierno re­ga­la frío de ca­li­dad. A Marc Va­lien­te, ex­blan­qui­vio­le­ta, no le asus­ta. “¡Qué he vi­vi­do cin­co años en Pu­ce­la!”, se car­ca­jea cer­ca de la ca­te­dral or­to­do­xa de Sve­ti Sa­va.

Es us­ted his­to­ria. El pri­mer es­pa­ñol en Ser­bia… —¡En el Par­ti­zan, se­gu­ro! Y en la li­ga ser­bia, sí… creo que soy el pri­me­ro y el úni­co. —El úni­co de 852 ju­ga­do­res. ¿Có­mo sue­na?

—Ha­ce años era im­po­si­ble ver a es­pa­ño­les en el ex­tran­je­ro. Pe­ro aho­ra nos atre­ve­mos. El es­pa­ñol es­tá muy bien vis­to a ni­vel fut­bo­lís­ti­co. Nos abre puer­tas. Me gus­ta es­tar fue­ra. Nos va­lo­ran. —Dju­kic fue el cul­pa­ble.

—Un par de lla­ma­das y me con­ven­ció. Hay va­rios mo­ti­vos, pe­ro él fue cla­ve… —Lás­ti­ma que lo echa­ran.

—Sí, una pe­na. Pe­ro el fút­bol es así. Es­tas co­sas pa­san. Te­ne­mos que se­guir. Dju­kic ha si­do cla­ve en mi ca­rre­ra. Lo fue en el Va­lla­do­lid y con él ju­gué mi me­jor fút­bol. Siem­pre le es­ta­ré agra­de­ci­do —Cuan­do lo des­pi­die­ron, ¿no pen­só en irse tam­bién?

—Hu­bo un mo­men­to en que sí. Se te vie­ne un po­co aba­jo tu plan. Pe­ro el pro­fe­sio­nal de­be adap­tar­se. El nue­vo mís­ter, Mir­ko­vic, me tra­ta ge­nial. —En el Par­ti­zan se­rá la es­tre­lla...

—No, pa­ra na­da. To­da mi vi­da he ac­tua­do co­mo ju­ga­dor de equi­po. —Pe­ro con su cu­rrí­cu­lum…

—Cuan­do lle­gas se ge­ne­ra mur­mu­llo. Que si el Ba­rça, que si LaLi­ga… eso gus­ta. Te mi­ran de otra for­ma. Se nos tra­ta muy bien y se nos exi­ge más. —¿Si­guen lla­man­do clu­bes es­pa­ño­les?

—No es igual que cuan­do es­tás en Es­pa­ña. No to­do el mun­do te sigue. Pe­ro por suer­te ha ha­bi­do gen­te que sí que se ha in­tere­sa­do por mí. No se ha con­cre­ta­do una ofer­ta. —¿Año­ra Va­lla­do­lid?

—Es el si­tio que más ca­ri­ño ten­go de mi ca­rre­ra. Ju­gá­ba­mos un gran fút­bol con un gru­po ge­nial. Ten­go mu­chos amigos ahí. No es nor­mal de­jar tan­tos. La ciu­dad me en­can­ta. Fue mi me­jor mo­men­to.

—¿Y qué me di­ce del ini­cio del Pu­ce­la, que ha si­do bru­tal? —Me ha sor­pren­di­do el arran­que. No es fá­cil acli­ma­tar­se a Pri­me­ra. Han man­te­ni­do el blo­que de Se­gun­da. Se co­no­cen en­tre ellos. Lle­van tiem­po ju­gan­do jun­tos. Es cla­ve em­pe­zar bien en un equi­po que lu­cha por la per­ma­nen­cia. No es lo mis­mo ju­gar con 12 pun­tos que con 4. Pre­sión di­fe­ren­te. —¿Qué le pa­re­ce Ser­gio Gon­zá­lez?

—Es­tá ha­cien­do un tra­ba­jo sen­sa­cio­nal. Los nú­me­ros ha­blan. Lle­gó en un mo­men­to di­fí­cil. Pa­re­cía que el Pu­ce­la nun­ca sal­dría de Se­gun­da. Su re­no­va­ción es me­re­ci­da. De­mues­tra ser un gran en­tre­na­dor. —El club lo ha com­pra­do Ro­nal­do.

—¡Qué exó­ti­co! (Ri­sas). No co­noz­co a Ro­nal­do em­pre­sa­rio, pe­ro se ha­bla bien. Me gus­ta que quie­ra dar es­ta­bi­li­dad, cre­cer con cal­ma. No ha­cer un gi­ro ra­di­cal. Hay que ir pa­so a pa­so. —Es­ta­mos tan acos­tum­bra­dos a que es­to lo con­tro­len aho­ra nue­vos ri­cos. Por eso cho­ca ver gen­te co­mo Ro­nal­do me­ti­do en es­tos asun­tos. —Sí, y se­gu­ro que lo va a vi­vir con más in­ten­si­dad. Que al­guien co­mo él dé un pa­so así, tan im­pli­ca­do, es se­gu­ro que

se­rá una fi­gu­ra con más fa­ci­li­dad pa­ra lo­grar éxi­tos. —En el Ba­rça coin­ci­dió con Pi­qué, Cesc y Mes­si.

—Y en la se­lec­ción con Ma­ta, Ja­vi Gar­cía…

—Cuén­te­me lo de las ex­cur­sio­nes de Pi­qué.

—(Ri­sas) Siem­pre me ma­ra­vi­lló que ju­ga­ba co­mo en el pa­tio de co­le­gio. Ser cen­tral te ha­ce ser res­pon­sa­ble. Él era res­pon­sa­ble, pe­ro lo dis­fru­ta­ba. ¿Las ex­cur­sio­nes? Era aque­llo de irse a arri­ba a mar­car un gol y de­jar­nos so­los atrás. —Ha­blan­do de se­lec­ción, Pi­qué la ha de­ja­do.

—No se le pue­de cri­ti­car. Ha si­do sin­ce­ro. Lo ha da­do to­do más allá de sus ideas po­lí­ti­cas, que ca­da cual es li­bre de ex­pre­sar co­mo quie­ra. Cuan­do los pe­rio­dis­tas nos en­tre­vis­tan, nos acu­san de de­cir lo

mis­mo. Pe­ro es que, si de­ci­mos al­go más, lue­go se uti­li­za­rá pa­ra cam­biar el con­tex­to. Y se­re­mos cri­ti­ca­dos. —Me­jor no sa­lir­se del ca­rril…

—Yo siem­pre he di­cho lo que pien­so. Pe­ro yo no he te­ni­do pro­ble­mas por­que no ten­go tras­cen­den­cia. Pi­qué ha te­ni­do la va­len­tía de de­cir lo que quie­re. A mí me pa­re­ce per­fec­to. Ha de­ja­do la se­lec­ción por ser ava­sa­lla­do a crí­ti­cas. Es ló­gi­co que se ha­ya plan­ta­do. El en­torno es el que ten­dría que ha­cer au­to­crí­ti­ca. —¿Qué tal fue ju­gar en Is­rael?

—El ni­vel fue­ra de Es­pa­ña ba­ja, pe­ro a ni­vel téc­ni­co, es una li­ga de mu­cha ca­li­dad. Les fal­ta el te­ma tác­ti­co. —¿Nun­ca pa­só mie­do?

—Sal­vo una vez, que hu­bo un in­cen­dio por una si­tua­ción con­flic­ti­va, no, ja­más sen­tí na­da. —Va­ya…

—Sí, va­lo­ras la tran­qui­li­dad de Es­pa­ña. En Es­pa­ña los con­flic­tos son a ve­ces bro­mas com­pa­ra­dos con si­tua­cio­nes así, o las que se han vi­vi­do aquí en —¿Vol­ve­rá us­ted a ju­gar en Es­pa­ña?

—Me en­can­ta es­tar en el ex­tran­je­ro. Lle­vo ya cua­tro años. Me ape­te­ce se­guir, pe­ro con ga­nas de vol­ver a Es­pa­ña. Al me­nos ter­mi­nar allí mi ca­rre­ra.

Ini­cio li­gue­ro “Me ha sor­pren­di­do el arran­que, no es fá­cil acli­ma­tar­se a Pri­me­ra Di­vi­sión” Pi­que “Tuvo la va­len­tía de de­cir lo que que­ría, de­jó la Se­lec­ción por ser ava­sa­lla­do”

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