...SE­BAS­TIEN LOEB

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Tras sie­te prue­bas en lo que va de año, el fran­cés ha ga­na­do cin­co, y por tan­to es ca­si obli­ga­do pre­gun­tar­le a Sé­bas­tien Loeb có­mo lo ha­ce, da­do que sal­vo que ven­gan muy mal da­das, el no­veno tí­tu­lo es­tá ca­da vez más cer­ca. ¿Ha si­do una vic­to­ria fá­cil? Fá­cil, en es­to de los rall­yes, nun­ca es. Aquí lle­ga­ba con la in­ten­ción de pun­tuar lo más arri­ba posible, y pa­ra eso ha­bía que ha­cer muy bien las co­sas y, so­bre todo, acer­tar con los neu­má­ti­cos, da­do que po­día ha­ber mu­chas va­ria­cio­nes cli­ma­to­ló­gi­cas. ¿Te gus­ta es­ta prue­ba? Siem­pre me ha gus­ta­do es­te rall­ye, ya que el te­rreno es muy bueno y se­lec­ti­vo. En es­ta edi­ción ha­bía que sa­ber muy bien có­mo es­ta­ba el re­co­rri­do cro­no­me­tra­do an­tes de de­ci­dir qué neu­má­ti­cos mon­tar, y co­mo a nues­tros ri­va­les, nos crea­ba bas­tan­te in­cer­ti­dum­bre, pe­ro apos­ta­mos y acer­ta­mos. ¿La ven­ta­ja de­fi­ni­ti­va la con­si­guió en la pri­me­ra eta­pa? Sí, mon­ta­mos un com­pues­to blan­do, mien­tras que Sol­berg op­tó por las du­ras y Latvala, por su po­si­ción de sa­li­da en ca­so de llu­via ex­tre­ma, po­día ro­dar con ven­ta­ja. Después ellos op­ta­ron por una mon­ta que no l es fa­vo­re­ció, al con­tra­rio que a no­sot r os. Ob­via­men­te, tam­bién nos fa­vo­re­ció bas­tan­te el des­pis­te de Jari-Mat­ti. Pe­ro Hir­vo­nen es­tu­vo muy agre­si­vo… Mik­ko ha he­cho un rall­ye ex­ce­len­te y ha co­rri­do mu­cho. La ver­dad es que no me ha pues­to la vic­to­ria na­da fá­cil. En la pri­me­ra eta­pa es­tu­vo siem­pre en ca­be­za has­ta que por muy po­co le su­pe­ré. En la se­gun­da los dos tu­vi­mos que ir a por to­das y se acer­có mu­cho a mi­tad de la eta­pa, pa­ra ter­mi­nar se­pa­ra­dos por unos se­gun­dos. ¿Y ahí se zan­jó el rall­ye? Creo que lle­ga un mo­men­to en el que hay que to­mar de­ci­sio­nes. Es­to no es la pri­me­ra vez que pa­sa. Po­día­mos ha­ber te­ni­do car­ta li­bre los dos pa­ra ver quién po­día más, pe­ro ya se sa­be los ries­gos que se co­rren: o se rom­pe, o uno se sa­le, o los dos ter­mi­na­mos fue­ra. Creo que el sen­ti­do co­mún de­be im­po­ner­se y no crear si­tua­cio­nes ten­sas. ¿Qué pri­ma más: los pun­tos pa­ra la mar­ca o pa­ra los pi­lo­tos? Es la dis­cu­sión de siem­pre, y en ella de­be ha­ber cier­ta ló­gi­ca que un je­fe de­por­ti­vo de­be im­po­ner, y no es que con ello quie­ra ha­blar de có­mo es­tán he­chos los con­tra­tos. Bien es ver­dad que Mik­ko es­tá ro­dan­do muy bien, pe­ro los dos va­mos en el mis­mo bar­co. Por­tu­gal lo te­nía en su pal­ma­rés y no pu­do ser por lo que ya to­dos sa­ben. Yo ga­né en Ar­gen­ti­na y en Gre­cia, y es­toy por de­lan­te en la cla­si­fi­ca­ción. Ci­troën tam­bién, así que, ¿por qué va­mos a po­ner en ries­go nues­tro li­de­ra­to? Loeb, Loeb, Loeb… ¿no em­pie­za a ser un po­co mo­nó­tono? Yo no ten­go la cul­pa de eso. Te­ne­mos un co­che ex­ce­len­te, no me­jor que el de nues­tros ri­va­les, y qui­zá los que mar­ca­mos la di­fe­ren­cia so­mos no­so­tros. Todo el mun­do co­no­ce cuá­les son los acier­tos y los fa­llos de unos y otros. Yo en Por­tu­gal lo hi­ce mal, fa­ci­li­tan­do mu­cho el ca­mino a los Ford, y aquí, en Nue­va Ze­lan­da, tan­to Mik­ko co­mo yo lo he­mos he­cho bien y nues­tros ri­va­les no acer­ta­ron.

“TE­NE­MOS UN CO­CHE EX­CE­LEN­TE, NO ME­JOR QUE EL DE NUES­TROS RI­VA­LES, Y QUI­ZÁ LOS QUE HA­CE­MOS LA DI­FE­REN­CIA SO­MOS

NO­SO­TROS”

¿Se pue­de ha­blar ya de un fu­tu­ro pró­xi­mo de Loeb en el Mun­dial? Por aho­ra quie­ro cen­trar­me en es­ta tem­po­ra­da y lo­grar otro tí­tu­lo. Si­go es­tan­do en ple­na for­ma y mi de­ci­sión de con­ti­nuar o no, en ab­so­lu­to es­tá to­ma­da. Que­dan seis rall­yes y na­da es­tá ga­na­do; al mar­gen de ello hay mu­chos fac­to­res que in­ter­vie­nen tan­to en mi de­ci­sión co­mo en la del equi­po.

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