Una de las me­jo­res pues­tas de sol de Gran Canaria.

El pa­raí­so com­par­te coordenadas con Sa­lo­bre Ho­tel Re­sort & Se­re­nity.

Conde Nast Traveler (Spain) - - CONTENIDOS - LI­DIA GON­ZÁ­LEZ

El sur de Gran Canaria es­con­de un pai­sa­je de otro mun­do, y en él se al­za el Sa­lo­bre Ho­tel Re­sort & Se­re­nity. Las si­nuo­sas cur­vas que con­du­cen has­ta es­te de­sér­ti­co com­ple­jo de lu­jo, si­tua­do en Mas­pa­lo­mas, ya te ha­cen in­tuir que vas a en­con­trar lo que el ca­mino pro­me­te. Las ári­das co­li­nas, sal­pi­ca­das por cac­tus y pal­me­ras, con­tras­tan con el ver­de de sus dos cam­pos de golf, con 18 ho­yos ca­da uno. Aquí tu úni­co de­ber se­rá aban­do­nar­te a los pla­ce­res mun­da­nos. Co­mien­za el día de­lei­tán­do­te con un de­li­cio­so desa­yuno mediterráneo en la te­rra­za del res­tau­ran­te y pon el bro­che fi­nal con un ex­qui­si­to pla­to de ver­du­ras al wok o un pes­ca­do a la bra­sa, elaborados in si­tu. En el buf­fet de­gus­ta­rás de sa­bo­res tra­di­cio­na­les ca­na­rios a re­ce­tas re­mo­tas. Pe­ro no se­rá eso ni los cóc­te­les (acom­pa­ña­dos de con­cier­tos a la luz de las ve­las) ni sus ha­bi­ta­cio­nes (to­das con bal­cón pri­va­do), ni si­quie­ra el spa ni los co­rre­do­res na­tu­ra­les que co­mu­ni­can las es­tan­cias (de un tro­pi­ca­lis­mo digno de Ju­man­ji), lo que te ha­rá desear que­dar­te allí pa­ra siem­pre. Lo que de ver­dad crea adic­ción son sus pis­ci­nas. Im­po­si­ble no clau­di­car an­te esos oa­sis de aguas cli­ma­ti­za­das y bor­des in­fi­ni­tos, que se fun­den con el mar en el ho­ri­zon­te. Pe­ro que es­tar a re­mo­jo no te en­tre­ten­ga de­ma­sia­do, las ca­mas ba­li­ne­sas te es­pe­ran en las al­tu­ras pa­ra con­tem­plar una de las pues­tas de sol más im­pre­sio­nan­tes de la isla.

Arri­ba, de iz­da. a dcha. y de arri­ba aba­jo, pis­ci­na, desa­yuno, ca­ma ba­li­ne­sa y cam­po de golf del Sa­lo­bre Ho­tel Re­sort & Se­re­nity.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.