Be­lle­za me­die­val

deViajes - - RUTA -

Otra ex­ten­sión de agua –el la­go Lu­cer­na– y otro fon­do pa­no­rá­mi­co de per­fi­les mon­ta­ño­sos abra­zan a la ter­ce­ra de las ciu­da­des en es­ta ru­ta: Lu­cer­na, si­tua­da en el cen­tro geo­grá­fi­co de Sui­za. Lu­cer­na no es me­nos que sus com­pa­ñe­ras Lau­san­ne y Mon­treux, y tam­bién po­see su pro­pia lis­ta de vi­si­tan­tes ilus­tres, en­tre ellos Ri­chard Wag­ner –que vi­vió seis años aquí– o Mark Twain quien es­cri­bió so­bre es­ta ciu­dad en su re­la­to de via­jes A Tramp Abroad (1880).

Uno de los ma­yo­res atrac­ti­vos de Lu­cer­na es, sin du­da, su mag­ní­fi­ca ar­qui­tec­tu­ra me­die­val, que per­ma­ne­ce in­tac­ta igual que la vie­ran los ojos de los gran­des au­to­res del pa­sa­do. Co­mo ve­rás, las pie­zas estrella en el en­tra­ma­do his­tó­ri­co son los puen­tes de la Ca­pi­lla (Ka­pell­brüc­ke) y del Mo­lino (Spreuer) que tie­nen más de 700 años de an­ti­güe­dad. Po­dría­mos de­cir que son mu­cho más an­ti­guos al­gu­nos puen­tes ro­ma­nos, co­mo el de Cór­do­ba, pe­ro la par­ti­cu­la­ri­dad de los de Lu­cer­na es que son… ¡de ma­de­ra! Por des­gra­cia, en 1993 el puen­te de la Ca­pi­lla su­frió un in­cen­dio y hoy par­te del mis­mo es una re­cons­truc­ción. Si te fi­jas aún se ve el ho­llín en al­gu­nas par­tes.

No obs­tan­te, se con­ser­va to­da una sec­ción ori­gi­nal y 33 pa­ne­les con las pin­tu­ras ori­gi­na­les del si­glo XIV, que po­drás ob­ser­var en per­fec­to es­ta­do (en­tra­da li­bre).

Fa­cha­da de la igle­sia Hof­kir­che.

De­co­ra­ción en el cen­tro his­tó­ri­co.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.